Skip to content

Entrenamiento neurocognitivo ¿es necesario?

octubre 28, 2013

Se acaba de publicar en Revista de Neurología un artículo titulado Intervención psicopedagógica en el trastorno por déficit de atención / hiperactividad que ofrece numerosas pautas y recomendaciones para la educación de niños con TDAH en el colegio y en la familia, pero lo que me ha llamado la atención es el planteamiento de que antes de intervenir sobre los problemas de aprendizaje, de conducta o emocionales se debería hacer un trabajo sobre las funciones ejecutivas mediante un entrenamiento neurocognitivo.

Me imagino que habrá gente que piense que en su colegio, asociación, o centro de salud no le ofrecen la posibilidad de que su hijo haga ese tipo de entrenamiento y que, a lo mejor, está perdiendo el tiempo. Como soy de preguntarme cosas me pregunto ¿por qué es necesario realizar un entrenamiento neurocognitivo?

El artículo y su propuesta

Imagen del Stanford Learning Lab

El artículo que estoy comentando está realizado por Luis Abad, Rosalía Ruiz, Francisca Moreno, Raquel Herrrero y Enrique Suay, de la Red Cenit de centros de desarrollo cognitivo. No se trata de un trabajo de investigación sino del resumen de una ponencia presentada en el  Congreso de la Academia Iberoamericana de Neurología Pediátrica y Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica.

Las líneas básicas de la intervención neurocognitiva que proponen son:

  • Discriminación auditiva de ritmos y tonos con apoyo y sin apoyo visual.
  • Ejercicios de flexibilidad cognitiva,
  • Discriminación visual/inhibición y reacción/inhibición (he copiado este último punto literalmente aunque no sé interpretarlo).

En el entrenamiento neurocognitivo se emplearían actividades variadas, atractivas, cortas, y con una información inmediata sobre el nivel alcanzado por el niño en cada una de ellas. Dos referencias importantes para estas actividades son el programa EFE (supongo que “entrenamiento de la función ejecutiva”), y programas de ordenador (se cita “Escuela Submarina”).

La fundamentación que se ofrece

El artículo cita tres referencias para apoyar la idea que que sería conveniente realizar un entrenamiento cognitivo antes de intervenir en los problemas de rendimiento escolar, comportamiento o emocionales de los niños con TDAH. Las tres referencias corresponden a:

  1. Abordaje psicopedagógico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad con el modelo de entrenamiento de las funciones ejecutivas.
  2. Memoria de trabajo en los procesos básicos del aprendizaje.
  3. Entrenamiento de funciones ejecutivas en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad.

Los tres artículos están publicados en suplementos de la Revista de Neurología, y en los tres ha participado Luis Abad, co-autor del artículo que estoy comentando. Desafortunadamente son trabajos de revisión, en los que, a partir del conocimiento sobre cómo funcionan algunos procesos mentales. se realizan recomendaciones para la intervención, pero no se dan datos sobre la eficacia de esas intervenciones.

Revisando la bibliografía de esos tres estudios sí que encuentro una referencia a un estudio en el que se realiza un entrenamiento de la función ejecutiva. Se trata de Entrenamiento de la función ejecutiva en preescolares con trastorno por déficit de atención/hiperactividad combinado: estudio prospectivo, controlado y aleatorizado, publicado en (adivina, adivinanza…), un suplemento de Revista de Neurología. En este estudio se observaron mejoras en los síntomas de inatención, hiperactividad y en la función ejecutiva de niños de 2 a 4 años que seguían un entrenamiento con la Dimensional Change Card Sort Task (DCCST). Estas mejoras eran significativamente mayores que las que tenían otros niños que no seguían ese programa. Eso sí, hay que tener en cuenta que las mejoras en la función ejecutiva se valoraban con la DCCST, la misma tarea con la que se entrenaba a los niños, que los padres, que eran los que hacían el entrenamiento, eran los que valoraban los síntomas de inatención e hiperactividad, y que el tratamiento se aplicaba en tres sesiones cortas diarias durante 1, 2 o 3 años…

En conclusión

Las personas con TDAH tienen dificultades en funciones ejecutivas, que son una amalgama de capacidades en las que intervienen la memoria de trabajo, la planificación, la inhibición, la flexibilidad y la auto-supervisión. Si se mejoran estos procesos parece lógico que hubiese una mejora en los síntomas del TDAH. Lo que necesitamos saber es:

  1. Si las intervenciones realmente influyen sobre los procesos que se intenta mejorar.
  2. Si las mejoras son duraderas.
  3. Si eso desemboca en beneficios en otras áreas para el niño (aumento del trabajo en clase, disminución de comportamientos impulsivos, mejor organización,…).

El caso es que la información aportada apenas proporciona respuesta a estas preguntas. De cualquier manera, recientemente se ha publicado una revisión sobre la eficacia del entrenamiento neuropsicológico en el TDAH. Desafortunadamente está en alemán (idioma que desconozco), pero el abstract indica que podría ser eficaz para la reducción de algunos síntomas cognitivos del TDAH, pero el escaso número de estudios y la heterogeneidad de las muestras hacen difícil llegar a conclusiones firmes.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: