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Otra revisión sobre tratamientos no farmacológicos para el TDAH

enero 27, 2015

En este blog hablamos de las intervenciones educativas, hay quien habla de intervenciones psicosociales y los autores del artículo que comento prefieren llamarlas intervenciones psicológicas. Por eso titulan a su revisión como ¿Es el tratamiento psicológico eficaz para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)? Revisión sobre los tratamientos no farmacológicos en niños y adolescentes con TDAH.

Este trabajo se publicó en 2013 en Actas Españolas de Psiquiatría, y sus autores son Eduardo Serrano-Troncoso, Mónica Guidi y José Ángel Alda-Díez. Su intención era identificar los tratamientos no farmacológicos que hubieran mostrado alguna evidencia científica de eficacia.

Cómo hicieron la revisión

Siempre me gusta contar esto porque los resultados de las revisiones pueden depender mucho de los criterios que se empleen para localizar y seleccionar el material para revisar. En este caso consultaron las publicaciones sobre tratamiento no farmacológico realizadas entre 1995 y 2010 y las guías de práctica clínica nacionales e internacionales sobre TDAH.

Una cosa que me extraña de esta revisión es que las publicaciones anteriores a mediados de 2009 se tomaron de la bibliografía de las guías de práctica clínica española y de la Scottish Intercollegiate Guides Network, y sólo se hicieron búsquedas en bases de datos para las posteriores (la guía española es bastante parca acerca de intervenciones educativas, y una de sus referencias es la guía escocesa). Sólo se hiceron búsquedas en bases de datos para las publicaciones de finales de 2009 y 2010. Con ese procedimiento me sorprende que localizaran 609 posibles artículos (revisiones sistemáticas, meta-análisis y ensayos clínicos). Al final seleccionaron 12 publicaciones, que es un número que parece razonable teniendo en cuenta las fuentes y la forma de consulta.

Las intervenciones

Los autores distinguen dos grupos de intervenciones: psicológicas y psicopedagógicas. Esto es lo que más me ha gustado de esta revisión ya que las intervenciones psicopedagógicas (las escolares) apenas suelen ser tratadas en este tipo de artículos.

Entre las intervenciones de tipo psicológico señalan como eficaces:

  • Los tratamientos conductuales, que son programas de refuerzo organizados para disminuir comportamientos no desedados o para promover comportamientos adecuados. Además estos tratamientos también se utilizan en el entrenamiento de padres, programas de habilidades sociales o en intervenciones escolares. Encuentran el respaldo a estos tratamientos en este meta-análisis.
  • Entrenamiento para padres, en el que se proporciona a las familias información sobre el TDAH y se les enseñan estrategias para tratar algunos de los problemas más frecuentes con sus hijos mediante técnicas conductuales y estrategias de comunicación. Citan como ejemplos: New Forest Parenting Program, Triple P y The Incredible Years.
  • Terapia cognitiva, que consiste en “ayudar al niño a desarrollar formas de pensar y comportarse más planificadas y reflexivas, identificando las cogniciones desadaptativas y poniendo de relieve su impacto sobre la conducta y las emociones para sustituirlas por otras cogniciones más adecuadas”. Para ello se suelen utilizar técnicas de autoinstrucciones y autocontrol.
  • Entrenamiento en habilidades sociales, en los que se desarrollan habilidades para establecer y mantener relaciones satisfactorias. Según la revisión, estos programas han mostrado eficacia, pero aún no se ha definido un programa estándar y bien establecido, ni se han especificado los componentes que necesitaría para ser eficaz.

Familia, de Renee Haag.

En las intervenciones psicopedagógicas identifican:

  • Intervenciones académicas: sesiones orientadas a enseñar competencias académicas y adaptaciones de las tareas mediante la simplificación de las instrucciones, adaptación de materiales o del espacio físico. Comentan que la información sobre la eficacia de estas intervenciones es muy limitada, pero citan un estudio que muestra que pueden ser efectivas.
  • Formación de profesores: citan como fuente el mismo estudio (que, en realidad es una revisión) que en el punto anterior.

Los autores también analizan la eficacia de los tratamientos dependiendo de la edad de los niños. En el caso de los niños de 3 a 5 años señalan que se han mostrado eficaces los programas de entrenamiento para padres, concretamente los que se ponían como ejemplo. En los niños de 6 a 12 años lo más frecuente es utilizar intervenciones psicopedagógicas, de entrenamiento de padres y de habilidades sociales, en muchos casos combinadas entre sí. En este caso mencionan una mayor variedad de posibles intervenciones concretas: Family STARS, COACHES, STEPP, Parental Friendship Coaching, Irvine Paraprofessional Program o Summer Treatment Program.

En el caso de los mayores de 12 años se señala la carencia de evidencias acerca de la eficacia de tratamientos no farmacológicos.

Una curiosidad

La última parte del artículo trata sobre los tratamientos combinados, en los que se utilizan tanto fármacos como intervenciones psicológicas. Puede sorprender que se dedique una sección a estos tratamientos en un trabajo sobre tratamientos no farmacológicos. Dos de los autores, pertenecientes al servicio de psiquiatría y psicología del hospital Sant Joan de Déu, declararon no tener conflictos de intereses con el artículo. La otra autora sí declaró que su participación en el trabajo había sido financiada por Shire.

Trasteando un poco por aquí y por allí me entenré de que Shire introducía en España, en 2013 (el mismo año en que se publica el artículo), un nuevo medicamento para el tratamiento del TDAH. Cuando se publicó el artículo, esta co-autora trabajaba para la empresa Caudex Medical, dedicada a la comunicación médica y especializada, según la web de la propia empresa, en facilitar a las empresas farmacéuticas vías de comunicación flexibles y atractivas para trasmitir información de alta calidad. Con esta explicación, alguien podría pensar que son una compañía publicitaria muy refinada. No me atrevo a afirmarlo, pero sí que, actualmente, esta autora trabaja en Langland, que sí que se define como una agencia publicitaria de salud.

Me imagino que el artículo en cuestión es una pequeña parte de una estrategia mucho mayor que no tengo ganas ni tiempo de aclarar, pero de la que igual también formaba parte el proyecto Pandah, que tuvo mucho movimiento por esas fechas y últimamente parece congelado.

Conclusión

En fin, yo quería escribir sobre el tratamiento educativo del TDAH, no sobre las estrategias de “marketing” de Shire. Aunque da la impresión de que no se ha hecho un gran esfuerzo de localización y análisis de evidencias, los trabajos que citan los autores como respaldo a los tratamientos psicológicos son reales, y muchos de ellos ya han sido comentados en este blog, por ejemplo:

Intervenciones para el TDAH basadas en evidencias, o no: la base de datos TRIP

Tres tratamientos educativos sólidamente fundamentados

Modificación de conducta

Entrenamiento para padres

Habilidades sociales

Intervenciones para menores de 6 años

Intervención con adolescentes (sí hay evidencias)

Más de intervención con adolescentes

 

 

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