Skip to content

Insistiendo: mes de nacimiento y probabilidad de diagnóstico del TDAH

noviembre 8, 2016

Los datos se van acumulando y parece que hay una relación entre el mes de nacimiento de los niños y la mayor o menor probabilidad de que, durante su infancia, se les diagnostique un TDAH. En realidad, lo importante no es el mes en que ha nacido el alumno, sino la interacción entre el mes y el punto de corte para la entrada en el curso escolar. En España, ese punto de corte se sitúa el 31 de diciembre ya que dos niños nacidos el 31 de diciembre y el 1 de enero comenzaría su escolarización en años distintos.

Hemos visto esta relación con datos de varias investigaciones, con datos de un hospital español y con datos de más de un millón de pacientes atendidos durante el siglo XX en el centro médico de la Universidad de Columbia. También es cierto que no siempre se ha identificado, por ejemplo, no se ha apreciado en Dinamarca.

Ahora añado a la colección otra investigación de Hannes Schwandt y Ammelie Wuppermann, con datos del sistema de seguridad social alemán. Las autoras han publicado su artículo con un título bastante provocador: El más joven se lleva la pastilla: diagnóstico incorrecto del TDAH en Alemania, correlatos regionales y comparación internacional.

Se partió de los datos médicos de más de 7 millones de niños, teniendo en cuenta que, en Alemania, las distintas regiones tienen diferentes puntos de corte para decidir el año de entrada a la educación obligatoria. El estudio observa una discontinuidad brusca en el número de diagnósticos de TDAH según el mes de nacimiento. Esta discontinuidad se da en torno a los meses en los que se sitúa el punto de corte para la entrada al curso y no se observa en otros problemas como la diabetes, la alergia al polen o traumatismos. Las autoras consideran que esta discontinuidad se produce por una acumulación de diagnósticos incorrectos de TDAH entre los niños nacidos en los meses anteriores al punto de corte, más que por una falta de diagnóstico de los niños nacidos después del punto de corte.

Imagen de stecyl.net

Imagen de stecyl.net

Los estudios de este tipo no nos permiten identificar las causas de este fenómeno, pero sí encontrar algunos candidatos. En este caso se sugieren los siguientes:

  1. Los profesores confundirían el menor desarrollo relativo (el niño se ha desarrollado correctamente según su edad, pero menos que compañeros que tienen mayor edad) con comportamientos patológicos.
  2. Los padres con muchas expectativas estarían más dispuestos a compensar posibles desventajas en el rendimiento de sus hijos.
  3. La mayor o menor disponibilidad de médicos con un buen conocimiento del TDAH, sus síntomas y los procedimientos para diagnosticarlo. En este caso, cuanto mayor fuera la cantidad de médicos bien formados menor sería la cantidad de diagnósticos erróneos.

En entradas anteriores apareció la hipótesis de que hubiera una relación entre mes de nacimiento y TDAH debida a factores ambientales que no tuvieran que ver con la escuela (por ejemplo, las horas de luz solar recibidas en los primeros meses de vida). Los datos recogidos en Alemania no parecen compatibles con esta hipótesis, ya que en regiones en las que el punto de corte para la entrada a la escuela es distinto, la discontinuidad en el número de diagnósticos de TDAH se produce en otros meses, los que están en torno a ese punto de corte. Por otra parte, las discontinuidades se observan en los datos de niños de 6 años (edad a la que suele comenzar la escolarización obligatoria) o mayores, no antes de comenzar la escuela.

Y ahora, ¿qué?

Es muy pretencioso que un blog de un profesorcillo dé recomendaciones sobre los procedimientos de detección del TDAH, pero tengo la esperanza de que alguien más capacitado recoja esta información y la tenga en cuenta.

En primer lugar, la relación entre edad relativa y diagnóstico de TDAH tendría que ser conocida por profesores, padres y médicos. Es algo que habría que transmitir de forma adecuada, para que no se llegue al otro extremo considerando, por ejemplo, que un niño nacido justo antes del punto de corte de la entrada del curso (diciembre, en España) no puede tener TDAH.

En segundo lugar, se necesitan herramientas de detección y diagnóstico que tengan en cuenta la edad relativa. En realidad, muchas de las herramientas de detección ni siquiera tienen en cuenta la edad y se aplican, con los mismos baremos, a niños de distintas edades. Se supone que los padres o profesores que responden a los cuestionarios ajustarán sus respuestas según lo que sería propio a la edad que tiene el niño que se está evaluando.

En tercer lugar, se puede pensar en la posibilidad de escolarizar un año más tarde a los alumnos nacidos justo antes del punto de corte. En realidad, esa medida lo que hace es mover el punto de corte. Si los nacidos en diciembre se escolarizan un año más tarde, lo que haríamos sería poner el punto de corte del inicio de la escolarización entre noviembre y diciembre, reproduciendo el problema anterior en otros meses.

Las autoras del artículo proponen algo ligeramente diferente: flexibilizar el inicio de la escolarización esperando a que los alumnos muestren la capacidad de escuchar y permanecer sentados (ellas están pensando en una escolarización que comienza en el primer curso de primaria). Hay que tener en cuenta que los datos sobre el retraso de la escolarización de alumnado con TDAH indican que esa medida no produce mejoras académicas sustanciales a largo plazo.

 

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: