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Entrenadores cognitivos Tdah-Sarasate.

El pasado sábado 25  de octubre tuvimos las oportunidad de participar en la formación para Entrenadores Cognitivos de la Asociación Tdah-Sarasate  con el curso  “Me organizo, aprovecho el tiempo y… ¡me como el mundo!”.  En él intentamos ofrecer herramientas sencillas  para abordar dificultades de organización y planificación en alumnado de Educación  Primaria, así como estrategias de gestión del tiempo y motivación.

Foto: Tdah-Sarasate Entrenador Cognitivo (Facebook)
Foto: Tdah-Sarasate Entrenador Cognitivo (Facebook)

Esta no va a ser nuestra única colaboración ya que el próximo 8 de  noviembre  mi compañero Juan Cruz Ripoll ofrecerá el módulo “Estrategias para ayudar a los adolescentes con el estudio y la tarea”.

Desde aquí agradecer a la Asociación Tdah Sarasate su confianza en nosotros, y en especial a Jessica Rodriguez Zubillaga (psicóloga de la asociación) por toda su labor de organización y coordinación.

Tampoco me quiero olvidar de todas las personas que estuvieron presentes en el curso.

Sois estupendos 😉

 

Organización

Herramientas de gestión del tiempo

 “¿Ya es la hora? ¡Si solo he podido hacer dos ejercicios! ¡No me ha dado tiempo!”

Estas expresiones, o muy parecidas, son escuchadas frecuentemente en un aula, sobre todo en época de exámenes.  Comprender la duración del tiempo como concepto abstracto  y saber gestionarlo (estimaciones o previsiones temporales) en la ejecución de actividades es una de las mayores dificultades con la que ha de enfrentarse una persona. Este problema de gestión o manejo del tiempo es muy frecuente en alumnado con TDAH.  La expresión con la que he iniciado esta entrada es familiar para el profesorado pero estoy seguro que muchas familias también estarán de acuerdo,  ¿os suena este diálogo?:

—¿Has terminado las tareas?

—No te preocupes, las haré luego.

—Hazlas ahora mismo. Dentro de una hora  iremos a visitar a los abuelos.

—Tranquila mamá, enseguida las termino.

Creo que  nos podemos imaginar el final de la historia: el tiempo se ha esfumado y las tareas sin hacer.  ¿Qué es lo que ha ocurrido? El niño “confía”  en todo momento  que tiene suficiente tiempo para terminar las cosas, hasta que llega el momento crucial en el que la cruda realidad le pone a uno en su sitio. Consecuencia: bronca para el niño, mal ambiente en casa  y  posterior “mal rollo” de los profesores por no hacer la tarea.

Esta situación es muy común en muchos hogares. Podemos añadir otras situaciones: no hacer un recado, incumplimiento de horarios de comida, el tiempo de la ducha, tiempo para vestirse…

¿Cómo pdemos evitarlo?

Existen diferentes opciones, entre ellas:

1º. Gestión del tiempo por parte del profesorado (o de la familia en casa) Estoy seguro que en la situación comentada  anteriormente el niño no se  olvidó de  visitar a los abuelos. El  control del tiempo lo llevaba la madre, sabía en todo momento cuando se iban a ir y cuanto tiempo quedaba, de ahí el aviso que le da al niño (“dentro de una hora…”) Lo mismo ocurriría en una situación de examen si el profesor estuviese constantemente supervisando la acción del alumno.  Sin embargo, esta opción lleva consigo una gran dificultad: ni el profesor puede en todo momento estar encima de un alumno en particular, ni los progenitores pueden estar toda la tarde encima del niño. A menor capacidad de control del tiempo por parte del alumno, mayor supervisión por parte del profesorado/progenitores para que realice las tares. Esto supone un mayor estrés en los supervisores, que la mayoría de las veces es transmitido a los niños.

2º. Gestión del tiempo por parte  del alumnado (o compartida) ayudado con herramientas de gestión del tiempo.     En esta opción la responsabilidad del alumno en el manejo del tiempo es mayor. A más autonomía menor supervisión y por tanto se mejora la autonomía del niño entrenando su capacidad de control del tiempo y el estrés de los supervisores disminuye. Tanto en esta opción como en la anterior el número actividades finalizadas es mayor (la calidad es otra historia) Para facilitar una mayor adquisición en la habilidad de controlar el tiempo podemos utilizar herramientas de gestión del tiempo.

Herramientas de gestión del tiempo utilizadas en mi aula

Herramientas de gestión del tiempo

a. Los relojes / temporizadores de cocina

Los temporizadores de cocina son una de las herramientas caseras más utilizadas (con los cronómetros o aplicaciones de cuenta atrás de relojes) como gestores de tiempo. Por su tamaño, están indicados para trabajo individual o en pequeño grupo. Se pueden adquirir en cualquier tienda dedicada al menaje del hogar.

  • Ventajas –> la mayoría de ellos pueden programar hasta una hora de trabajo marcando fracciones de tiempo de 1, 5, 10, 15… minutos. Hay una señal sonora que indica el final del tiempo. Permite programar  tiempos diferentes para cada actividad. El paso del tiempo  es visible y objetivo, ya que en todo momento se puede ver el tiempo real que falta por transcurrir. Por su tamaño es aconsejable para uso individual, parejas o grupos reducidos.
  • Desventajas –>   el engranaje suele hacer un  ruido parecido al de un reloj de cuerda, lo cual provoca a ciertos niños nerviosismo y ansiedad. El diseño de alguno de ellos no facilita la observación del paso del tiempo. Es recomendable los relojes de cocina con formato similar  a un reloj de aguja.

      

        Temporizador de cocina 1       Temporizador de cocina 2

b. Reloj de arena

El reloj de arena es un instrumento que nos permite medir un transcurso de tiempo determinado. En la actualidad podemos encontrarlos en juegos de mesa para medir turnos de respuesta. En la escuela se pueden utilizar para gestionar  actividades muy concretas (un ejercicio de comprensión, tiempo de espera en un “tiempo fuera”, tiempos de respuesta, tiempos de descanso…) y en casa nos pueden ayudar a marcar tiempos en hábitos como limpiarse los dientes, recoger el cuarto, tiempo para desayunar… Estos mecanismos son difíciles de encontrar ya que se usan como objetos de decoración.  Los que yo manejo en mi aula  los adquirí online en la tienda de Hoptoys.es

  • Ventajas –> en primer lugar su sencillez.  El discurrir del tiempo es muy claro.
  • Desventajas –>  La selección de tiempo está condicionada a la medida temporal asignada por defecto. El paso del tiempo no es objetivo, es la persona quien  estima si le queda “mucho” o “poco” tiempo según lo que ve. No hay una señal sonora que indique el final del tiempo. Las actividades se han de adaptar a la duración establecida en el reloj.

c. Time – Timer

El Time-Timer es un temporizador visual muy parecido a los “relojes de cocina”. A través de una banda roja programable se señala  la cantidad de tiempo que queremos seleccionar. Una vez puesto en marcha  la marca roja  del temporizador desaparece   poco a poco.

  • Ventajas –>  el paso del tiempo es muy visual y a su vez objetivo, ya que señala el tiempo exacto para finalizar. No hace ruido como los relojes de cocina por lo que evitamos distractores o ruidos estresantes. Se puede reprogramar fácilmente  si se acaba una actividad antes de tiempo. Señal sonora al final del tiempo. Existe de diferentes tamaños, por lo que podemos utilizarlo tanto individualmente, en grupo o con toda la clase. A su vez, se pueden comprar unas pegatinas que ayuden a marcar las tareas. Existe una versión-aplicación para usar en ordenadores, móviles y tabletas digitales. También existe un modelo de  pulsera.
  • Desventajas–> no conozco una tienda en el Estado que venda este producto pero se puede adquirir en la misma tienda online donde se ofertan  los relojes de arena  Hoptoys , o en la tienda online Robotoys (distribuidora principal para Europa)

Vídeo explicativo del Timer-Timer (en inglés)

Animación explicativa del Time-Timer  (en inglés)

d. Bling Clock Timer

Bling Clock Timer es una aplicación informática que nos muestra en pantalla  un simple reloj que señala  la hora y realiza cuenta atrás determinadas.  Lo más interesante son las diferentes configuraciones que podemos utilizar, entre ellas,  programar  fracciones de tiempo en  horas, minutos y segundos. Pero aún es más interesante  las diferentes configuraciones visuales que se pueden  adoptar: aumento de tamaño del reloj sin perder definición, formato pantalla completa o minimizar y sobre todo, progreso del tiempo en forma  numérica y gráfica (barras, sectores…)

  • Ventajas –>   aplicación  muy visual ya que para expresar el discurrir del tiempo combina la forma numérica con la gráfica. No hace ruido, excepto un pitido de alarma cuando llega al final. Se puede minimizar o usar en formato de pantalla completa. Se puede proyectar en una pizarra digital y usarlo para toda la clase. Facilidad de programación.
  • Desventajas–>  la primera de todas es que se necesita un ordenador. Para actividades en papel puede ser un engorro, ya que necesitamos un ordenador portátil que nos acompañe en la actividad. Es un producto de pago, aunque existen páginas tipo Softonic donde se puede descargar gratuitamente. Para uso individual se necesita un ordenador personal.

Vídeo explicativo del Bling Clock Timer (en inglés)

Complementos y otras  aplicaciones

Como hemos visto, estas herramientas las podemos utilizar como una ayuda en la organización temporal de las actividades. Esta ayuda se puede complementar con el uso de  otros recursos  como horarios, imágenes de actividad y fichas de control de tiempo.

A su vez, estas herramientas de gestión pueden ser utilizadas en otras actividades:

  • En un programa de motivación nos ayudan a  seleccionar un tiempo  para el cumplimiento de un objetivo de trabajo.
  • Dentro de  un plan  para trabajar “momentos de espera” en situaciones de impulsividad  (entrega de exámenes, entrega de ejercicios, levantarse para ir al patio…)
  • En un plan de mejora de autonomía personal y adquisición de hábitos (tiempo de cepillado, tiempo para vestirse, tiempo para desayunar etc.)

Estas son las diferentes herramientas de control de tiempo que diariamente manejo en mi aula. Personalmente estoy muy contento con su uso, me ayudan a organizar mejor las sesiones, los tiempos de trabajo individual  y  son una herramienta importante en actividades de  motivación.

Intervención sin evidencias

Mejorando las pruebas de evaluación 2

“Dividir preguntas de desarrollo en preguntas más sencillas”

Continuamos con el capítulo “Mejorando las pruebas de evaluación”. Esta vez nos centraremos en la división de preguntas de desarrollo en preguntas más sencillas.

Echemos la vista atrás y recordemos nuestra época estudiantil (algunos aún continuamos…) ¿Qué preguntas de los exámenes nos resultaban más difíciles? ¡buff! … en mi caso… ¡las preguntas de desarrollo! Empezabas el examen (sobre todo los de historia)  y ¡zas!, la primera en toda la cara: “La constitución de 1812”. Ahí estaba yo, solo ante el peligro, cara a cara con mi peor enemigo. No podía dejar de leer el enunciado y  constantemente me preguntaba a mi mismo: ¿cuánta cantidad de información necesito para aprobar? ¿el hueco que me han dejado es indicador de la cantidad que he de escribir? ¿y si me paso, habré escrito de más? ¿me bajarán puntos? Al final te armabas de valor e iniciabas el camino de la respuesta, un trayecto de diálogo personal, un plan dividido en etapas:

Recordar –> rebuscar en tu mente y seleccionar todos los datos relacionados con la pregunta.

Organizar –> ya con todos los datos en mi cabeza, debía de organizarlos siguiendo un orden.

Redactar –> una vez ordenados en mi cabeza, debía de plasmar la información de forma escrita: usa conectores, ten cuidado con las faltas de ortografía, céntrate en el espacio que te han dado…

Muchas cosas a tener en cuenta, demasiados  puntos de atención, un difícil camino hacia la respuesta correcta…

¿Qué ocurre con el alumnado con  Tdah?

Una de las dificultades que puede presentar el alumnado con TDAH es la reducción del “discurso privado”, es decir, de la capacidad de autodirigirse verbalmente. Esto se ve reflejado en dificultades para diseñar y seguir un plan. Si el proceso descrito anteriormente (recordar – organizar – redactar) ya es difícil para todo el mundo, pongámonos en la piel de alguien que tiene dificultades en parar, pensar, recordar, seleccionar, organizar, redactar… ¿Se imaginan el resultado final? Otra pregunta en blanco…

¿Qué podemos hacer?

Una de las posibilidades que tenemos es dividir las preguntas de desarrollo en preguntas más sencillas. De esta manera la evaluación de los contenidos no está condicionada por la competencia del alumno en recordar-organizar-redactar los contenidos que ha aprendido. Damos la oportunidad de demostrar lo que ha aprendido siguiendo unas preguntas guía. Está claro que las dificultades en el discurso privado van a continuar ahí, por tanto sería conveniente diseñar un plan individual de trabajo centrado en mejorar esas dificultades.

Ejemplo –> pregunta de desarrollo en un examen de CCSS en 2º ESO

Antes

1º. El descubrimiento de América

Después

1º. El descubrimiento de América.

Responde a estas preguntas:

-¿A qué navegante está unido el descubrimiento de América? _________________

-¿Cuál era el objetivo principal de su proyecto? _______________________________

_______________________________________________________________________

-¿A qué monarca le expuso su teoría por primera vez? _________________________

-Finalmente, ¿qué monarcas apoyaron su teoría? ______________________________

-¿Qué conceden las Capitulaciones de Santa Fe a Cristóbal Colón?

  • __________________________________________________________________
  • __________________________________________________________________
  • __________________________________________________________________

-¿De qué puerto partió la expedición? ____________________

-¿En qué fecha partió la expedición? _____________________

Nombra las embarcaciones que utilizaron:

  • Nao: ____________________
  • Carabelas: ________________ y ______________

-¿En qué islas realizaron una escala? ________________________________________

-¿Qué vientos ayudaron en su viaje? ________________________________________

-¿Qué océano cruzaron? ___________________________________________________

Llegada al nuevo continente:

  • Fecha: ___________________________
  • Nombre de la Isla: _____________________________

Nombra las islas que exploró posteriormente:

  • ____________________
  • ____________________

-¿A dónde  creían haber llegado? ____________________________________________

-¿Qué nombre dieron a los nuevos territorios? ______________________________

Comentario

-Las preguntas indican los contenidos necesarios que ha tenido que aprender.

-Las preguntas han sido diseñadas a partir del texto, esquema, resumen… que ha usado el alumnado para estudiar.

-No condicionamos la evaluación de contenidos a la competencia en recordar-organizar-redactar que posea el alumnado (esta competencia puede ser trabajada y evaluada con otro tipo de ejercicios)

Intervención con evidencias limitadas

Hoja de registro diario — 2ª Parte

Esta entrada es una ampliación de otra anterior titulada Hoja de registro diario. Voy a contradecir a mi compañero y afirmaré que  hemos utilizado otro tipo de  hojas de registro, por lo menos yo.  La diferencia con la anterior hoja  está en el diseño, la frecuencia de uso (estos modelos sí que son diarios), y la posibilidad de combinarlos con otros aspectos como es la agenda diaria, un aviso de “buenas noticias” etc.

Este tipo de hoja de registro la he utilizado con alumnos con problemas de comportamiento más frecuentes en el tiempo  y más llamativos en intensidad, y que requieren una mayor supervisión  y control del proceso. Sin embargo, esto no significa que no podamos usarla con otro tipo de alumnado. Hay que recordar que la individualización de las intervenciones es la primera pauta que hemos de aceptar antes de iniciar cualquier acción.

El procedimiento para la selección de los comportamientos y  de la frecuencia  del número de conductas permitidas es la misma que se explicó en la anterior entrada. No obstante, debido a la situación de mayor gravedad, se escogen  solamente 1 o 2 comportamientos a extinguir (a veces 3) No olvidemos que un trabajo de modificación de conducta es un proceso a largo plazo, y que la selección de una gran cantidad de conductas  presenta dificultades varias: por un lado, el trabajo y la supervisión por parte del profesorado es mayor y puede que no llegué a controlar la intervención y la abandone, y, por otra parte, el nivel de exigencia  pedida al alumno o alumna puede ser excesiva llegando a  sentirse desbordado por las altas expectativas que le hemos impuesto. Es mejor ir poco a poco, superando pequeños retos, que nos permitan  ver (tanto al alumnado como al profesorado)  resultados positivos que nos animen a continuar con la intervención.

El uso de la hoja de registro en el aula se puede acompañar con “señales de aviso” que nos ayudan a marcar y recordar  las oportunidades que le quedan  al alumno, y a su vez favorece la autorregulación del comportamiento por parte del mismo. A su vez es aconsejable el uso de  señales o dibujos, individuales o colectivos, que recuerden la conducta deseada.

No olvidemos que esta intervención viene acompañada por un sistema de recompensa en casa (en algunos casos puede ser en el colegio), que la exigencia en el cumplimiento del comportamiento ha de ser cada vez mayor y que cuando la frecuencia de cumplimiento sea alta  debemos de seleccionar otro comportamiento a modificar. Esto no significa que la intervención sobre dicho comportamiento haya finalizado, es muy probable que la conducta no deseada surja en situaciones concretas,  que vuelva a resurgir recurrente en algún otro momento, o tal vez solamente la hayamos reducido a un mínimo que sea tolerable.

Aquí tenéis diferentes registros de comportamiento que he utilizado durante estos años:

Ejemplo 1 “Cuaderno de registro diario”

El primer registro de comportamiento no difiere mucho del explicado en la anterior entrada. Quizá es más sencillo de anotar, atractivo a la vista (para algunos ;)) y más fácil de entender por el alumnado. Si tengo que ponerle un pero a la hoja de registro de la anterior entrada es en su diseño: me resulta sobrio y poco llamativo. Es un documento que está dirigido más a la familia o profesorado que al alumno. Con el cambio de diseño, mi intención es convertir el registro en un “cuaderno de comportamiento”  que acompañe a la agenda, por tanto  de carácter diario, fácil de registrar, y sobre todo claro a la hora de analizar los resultados (uso de imágenes) y llamativo. Con esto último mi prioridad es que el alumno se involucre más en el proceso  y que él mismo pueda valorar su evolución en el proceso de intervención. En vez de ser nosotros los que señalemos el resultado, podemos pedir al alumno que según los avisos valore su actuación y sea él quien señale el resultado. Este cuaderno de registro de comportamiento se usó en el aula acompañado de “señales de aviso”. La hoja se puede utilizar cada día y acompañarla en la agenda, o, para evitar pérdidas, se puede elaborar un cuaderno mensual, trimestral etc.

Variantes: se pueden añadir 1 o 2 comportamientos más (columnas)

Ejemplo 2 “Cuaderno de registro de comportamiento + apartado de buenas noticias

La instrucciones para completar la hoja son las mismas que en el anterior ejemplo, sin embargo se señalan más apartados:

  • Columna  de recuento de puntos  –> se señalan los puntos obtenidos en cada sesión (el número de puntos a obtener está previamente seleccionado) y el total del día.
  • Columna  informativa sobre trabajo realizado en clase –> se señala si se han terminado las actividades mandadas en clase. En este caso no afecta a la puntuación ya que solamente es de caracter informativo, y puede darse el caso de que el alumn@    haya iniciado la tarea pero no le ha dado tiempo a concluirla. Unavariante sería usar este apartado como reforzador positivo, es decir, añadir puntos extra por finalizar trabajo y no penalizar por  no  terminarlos.
  • Apartado de “buenas noticias” –>en este recuadro solamente se señalan conductas positivas manifestadas durante la jornada escolar. No es necesario que estén relacionadas con los objetivos marcados en la hoja de registro.

Este cuaderno de registro de comportamiento se usó en el aula acompañado de “señales de aviso”. La hoja se puede utilizar cada día y acompañarla en la agenda, o, para evitar pérdidas, se puede elaborar un cuaderno mensual, trimestral etc.

Variantes: se pueden añadir 1 o 2 comportamientos más. Se puede sustituir la columna de trabajo por otra tipo “llevar el material del día”, o simplemente eliminarla.

Ejemplo 3 “Cuaderno de comportamiento +apartado de buenas noticias + control de trabajo + agenda escolar”

Este último ejemplo es muy parecido al anterior. Mantiene la columna informativa de trabajo realizado y el apartado de buenas noticias. La columna de anotar puntos se ha eliminado, sustituido por un registro en casa. Y en este caso hemos añadido un apartado más: una agenda diaria. Este cuaderno es una combinación de hoja de registro + agenda. El objetivo es facilitar el trabajo del profesorado y el alumnado unificando materiales.  A su vez, permite trabajar el uso de la agenda como un apartado más en la intervención (en una entrada próxima hablaremos de las agendas adaptadas y cómo han de usarse)

  • Completar agenda –> se señala el recuadro de la asignatura con tarea o estudio. Se escribe la página y se redacta “qué se ha de hacer” de una manera muy concreta: terminar los ejercicios 1 y 2,  estudiar los esquemas del cuaderno …

Como podeis observar, teniendo claro los objetivos de la hoja de registro, y con un poco de “arte” a la hora de usar procesadores de texto, podemos diseñar materiales que nos ayuden en la intervención en problemas de comportamiento.

Encuentros

Curso sobre intervención en problemas de comportamiento (6-12 años)

El pasado 16 y 17 de diciembre de 2011, dentro del programa de formación de entrenadores cognitivos de la Asociación TDAH-Sarasate, ofrecimos el curso titulado “Problemas de comportamiento: 6-12 años”

Este tema es uno de los más requeridos en los cursos de formación de profesorado y en las escuelas de padres. El comportamiento inadecuado estorba el desarrollo de las clases y de las  actividades  en familia,  y si son muy frecuentes,  pueden llegar a  crear un clima adverso en clase o casa, y situar al profesorado, alumnado y familia en situaciones incomodas. Ante un problema de comportamiento, frecuentemente se busca una salida rápida, contundente y eficaz que elimine el problema: la bronca y el castigo. Pero…  ¿qué ocurre con aquellos niños o niñas con un comportamiento inadecuado característico y recurrente? La mayoría de las veces la acción rápida soluciona el problema momentáneamente, sin embargo, al cabo de un tiempo el comportamiento vuelve a aparecer. Como alternativa a esta situación se recomienda la aplicación conjunta de estrategias de prevención acompañadas de un plan de acción de carácter  cognitivo-conductual organizado en torno a herramientas de modificación de conducta, técnicas de relajación, técnicas  de reconocimiento-expresión-control  de emociones y habilidades sociales. Es necesario analizar el patrón de comportamiento “antes-durante-después”  con la idea de diseñar un plan de actuación lo más objetivo posible y que nos permita priorizar actuaciones según la gravedad. El comportamiento inadecuado puede estar dirigido a conseguir un objetivo (o evitar una actividad), pero no podemos olvidar que también puede ser  una respuesta a una desmotivación hacia el estudio o un rechazo a la práctica escolar que esconde un problema de aprendizaje.

El curso se estructuró en dos sesiones de 2 y 4 horas respectivamente. En la primera sesión nos centramos en la identificaron de problemas de comportamiento derivados de la impulsividad, hiperactividad e inatención. A su vez se informó sobre  trastornos graves de conducta  como el negativista desafiante y el trastorno disocial  y su comorbilidad con el TDAH. Por último, se señalaron estrategias de prevención generales tales como: actitud del profesorado (positivismo, proactividad, uso del lenguaje…), reglas y normas básicas, estructuración de tiempo, ignorar y elogiar… y otras más especificas dirigidas a controlar problemas derivados de una excesiva inquietud motora. En la segunda sesión del curso se trabajó el uso del lenguaje a la hora de dar órdenes y diferentes “estrategias de evasión” a la hora de afrontar una conducta desafiante. La última parte de la sesión se dedicó a estrategias de reconocimiento, expresión y control emocional así como un breve repaso a diferentes técnicas de modificación de conducta.

 

 

No debemos olvidar que los problemas de  comportamiento del alumnado con TDAH no son  diferentes de los del resto del alumnado, no obstante, su mayor  frecuencia e  intensidad los hacen más llamativos.