Curiosidades·Salud

También los dientes: TDAH y salud dental

A veces, al hablar de las consecuencias del TDAH resumo diciendo que las personas con TDAH tienen mayores probabilidades de que les suceda casi cualquier cosa mala que se nos ocurra. Puede parecer una afirmación exagerada, pero en el blog ya hemos visto que, como grupo, las personas con TDAH tienen mayor riesgo de sufrir accidentes o intoxicaciones, muerte prematura, de ser encarceladas, de abandono escolar, despido, comportamientos sexuales de riesgo y, si nos pusiéramos a buscar estoy casi seguro de que también tienen mayor riesgo de rupturas de pareja o de multas y sanciones.

Por si lo anterior fuera poco, podemos añadir otro riesgo a la lista: el de problemas dentales. Una revisión sistemática realizada en la Universidad de Hong-Kong nos advierte de que los menores de edad con TDAH tienen más piezas dentales dañadas por caries, mayor presencia de placa dental y mayor cantidad de daños dentales por traumatismo que los menores sin TDAH.

Foto de Certo Xornal. En Wikimedia Commons

Estas conclusiones se obtuvieron con el análisis de 27 investigaciones. Los resultados nos indican que:

  • Por cada participante sin TDAH con caries había 1,61 participantes con TDAH y caries. La probabilidad mayor de tener caries se encontró en los dientes de leche y en la dentición definitiva.
  • La extensión de la caries era mayor en los participantes con TDAH, con un tamaño del efecto de 0,31. Dos estudios indicaban una asociación entre la cantidad de caries y la existencia de problemas conductuales.
  • Por cada participante sin TDAH con daños dentales por trauma había 1,5 participante con daños por trauma.
  • La cantidad de placa detectada en los participantes con TDAH fue mayor, con un tamaño del efecto de 0,76.
  • No se encontraron diferencias significativas en problemas periodontales.
  • Dos estudios indicaban que la erosión dental era mayor en el TDAH.

Visto esto está claro que habría que hacer un especial hincapié en la creación de buenos hábitos de higiene dental en los niños con TDAH y, también, prevenir en la medida de los posible, los daños por golpes o caídas.

 

 

Adolescentes·Curiosidades·Problemas de comportamiento

TDAH y responsabilidad penal

Aunque suelo evitarlo, a veces me meto en temas  que están fuera de mi competencia, como la medicación. Esto suelo hacerlo cuando hay una relación con la educación o con el rendimiento escolar. En esta entrada entro en otro tema que no estoy capacitado para tratar: la responsabilidad penal en el TDAH. Sin embargo, creo que merece la pena sacarlo a la luz, ya que es un aspecto del TDAH muy poco tratado.

Alguna vez he visto, en el programa de jornadas organizadas por asociaciones de TDAH, que se incluía alguna sesión sobre este tema y al tratar de documentarme un poco más he encontrado que también hay algún libro y existen algunas publicaciones. Al final, me ha parecido interesante agruparlas y hacer un breve resumen de su contenido y que sirva como orientación o punto de partida para quien quiera profundizar más.

La responsabilidad penal

Tienen responsabilidad penal las personas a la que se les puede atribuir la culpabilidad de un delito o, dicho de otra forma, las personas con responsabilidad penal tienen el deber jurídico de responder de acciones ilícitas.

En España se distinguen cuatro tramos de edad con respecto a la responsabilidad penal: hasta los 14 años no se considera que exista esta responsabilidad. Entre los 14 y los 16 y entre los 16 y los 18 existe responsabilidad penal, pero las consecuencias de los delitos se establecen con criterios distintos a los que se emplean en mayores de edad. En cuarto lugar, los mayores de 18 años tienen una responsabilidad penal plena.

Existen algunos motivos de que pueden eximir de la responsabilidad penal, como la defensa. Tampoco tiene responsabilidad penal el que no comprenden que la infracción es ilícita, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, por intoxicación plena, o por alteraciones en la percepción.

Foto de Concepción Amat Orta

Documentación sobre TDAH y responsabilidad penal

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Aspectos jurídico-penales, psicológicos y criminológicos

Se trata de un libro de Marta María Aguilar que dedica su último capítulo a la responsabilidad penal en personas diagnosticadas de TDAH. No me ha sido posible consultar el texto.

El tratamiento jurídico del TDAH en Inglaterra y Gales

Este artículo de Alberto Pintado, publicado en 2019, es el más reciente de los que he incluido aquí. El autor analiza 75 casos juzgados en la Court of Appeal (Criminal Division) a partir de 2000. En 41 de estos casos el acusado era mayor de edad, siendo las edades más representadas 18, 19 y 20 años, con 9, 7 y 6 casos, respectivamente. En los 25 casos analizados en los que participaron menores, estos tenía entre 10 y 17 años, siendo el grupo más numeroso (11 casos) el de 17 años. Los delitos más frecuentes fueron contra la propiedad (26) y de lesiones (23).

En 50 de los casos juzgados la pena estuvo entre 1 y 7 años. En el resto, las penas se extendieron hasta los 19 años, con dos casos de cadena perpetua.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad y su repercusión en la responsabilidad penal

Es otro libro, de Jaime M. Peris, publicado en 2017, y del que se pueden ver algunos extractos. El autor destaca el escaso conocimiento del TDAH en el ámbito jurídico, siendo pocas y dispares las resoluciones que valoran el hecho de que el acusado estuviera diagnosticado de TDAH.

Estudio empírico sobre responsabilidad penal y TDAH en Italia

Este artículo, de Alberto Pintado, analiza 15 sentencias sobre delitos cometidos o sufridos por personas con TDAH. El delito más repetido es el de maltrato familiar (5 casos), seguido por delitos contra la libertad sexual (4 casos) y asociación criminal (2 casos). En 8 de las sentencias se mencionan circunstancias que mencionan la responsabilidad penal, siendo más frecuentes los atenuantes (63%) que los agravantes (37%). Sin embargo, al no aclarar si las personas con TDAH fueron víctimas o cometieron los delitos que se juzgaban, este dato no parece especialmente útil. Solo en un caso se produce una reducción de la condena por una disminución en la capacidad de entender y comprender la acción cometida causada por una enfermedad concreta (no se especifica si con eso se refiere al TDAH).

Imputabilidad de adultos con TDAH: una revisión de la jurisprudencia española

Se trata de un texto muy breve, de Carlos López-Pinar y Enrique Carbonell, presentado como comunicación en el Congreso de psicología jurídica y forense de 2016. Los autores encontraron 74 sentencias relevantes, por considerarse el TDAH de alguno de los imputados. Una era de la Audiencia Nacional, 5 del Tribunal Supremo y las restantes de audiencias provinciales .Casi un tercio de los 74 delitos juzgados eran contra la integridad física o psíquica, en su mayor parte, delitos de lesiones. Casi una cuarta parte eran delitos contra la salud pública, principalmente tráfico de estupefacientes.

En la mitad, exactamente, de estas sentencias se atenúa la responsabilidad penal. En la mitad de estos casos, se considera como atenuante la alteración psíquica, según el artículo 21 del Código Penal.

En las otras 37 sentencias no se apreciaron atenuantes o eximentes, porque el tribunal sentenciador entendió que no quedó suficientemente probado que el trastorno presentaban los acusados afectaran a la capacidad volitiva o cognoscitiva en el momento de cometerse los hechos que se juzgaban. No hay diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la aplicación de atenuantes a personas con TDAH o con TDAH y algún otro trastorno asociado.

¿Sería comprensible la inclusión del TDAH dentro de las denominadas “anomalías mentales permanentes” descritas por la doctrina penal tras el análisis de la cuestión de imputabilidad-inimputabilidad?

Artículo de Marta María Aguilar que describe cómo la exención o atenuación de la responsabilidad por un delito depende de tres elementos:

  1. La legislación, que en el caso del Código Penal da una indicación muy abierta (anomalía o alteración psíquica).
  2. La doctrina penal, que concreta ciertas anomalías mentales permanentes: psicosis, neurosis, oligofrenias y psicopatías y los trastornos mentales transitorios.
  3. La decisión adoptada en el tribunal que juzga el delito: la presencia de un diagnóstico no se deriva necesariamente en inimputabilidad, sino que se debe valorar si en ese caso concreto afectó a la capacidad para comprender que la acción era ilegal o a la capacidad de controlar la propia conducta.

Esta situación es problemática por la falta de correspondencia entre las anomalías mentales que se han considerado tradicionalmente en la doctrina penal y los sistemas actuales de clasificación. Tras un extenso y detallado análisis de las relaciones del TDAH con psicosis, neurosis, oligofrenias y psicopatías, la autora concluye que “precisamente el TDAH no destaca por su presencia en cuanto a la duda sobre la posible exigencia de responsabilidad criminal, ya que el único determinante que en mayor medida podría quedar vinculado con la rebaja penal sobre el juicio de culpabilidad lo sería la sintomatología externalizante, concretamente la impulsividad. Pese a ello, de ordinario su manifestación se aparta de la severidad exigible por los tribunales españoles para apreciar la inimputabilidad o semi-imputabilidad, llegando a dicha consideración, así como a la disminución de la pena (atenuante analógica), cuando se presenta de manera co-ocurrente con otras alteraciones o cuadros clínicos que, por su gravedad y afectación en diversas áreas de la vida del sujeto, con frecuencia sí son valorados a efectos de la cuestión de imputabilidad/inimputabilidad (como sería el caso de la psicosis) por las consecuencias cognitivo-volitivas que producen.”

Valoración del grado de imputabilidad de las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Este es un artículo de David Lorenzo Morillas, publicado en 2018. El autor parte de dos cuestiones previas que son:

  1. El TDAH constituye uno de los grandes desconocidos para los profesionales del Derecho, tanto teóricos como prácticos, pese a que cada vez aparecen más casos y mejores resoluciones judiciales que abordan de una forma correcta su verdadera simbiosis. No obstante, aún sigue habiendo un gran desconocimiento al respecto.
  2. La mera presencia o diagnóstico del TDAH no conlleva una hipotética afectación a la esfera cognitiva y/o volitiva de la persona sino que, como cualquier trastorno, debe presentar una incidencia directa en el comportamiento criminal.

El tratamiento jurídico al TDAH ya sido dispar, sin que existan referencias o reflexiones de peso en la doctrina jurídica. El autor propone que el TDAH no produce una afectación cognitiva, por tanto las personas con TDAH no tienen especiales dificultades para comprender si sus acciones son legales o no. En cambio, si que plantea dudas acerca de la volición, es decir, las personas con TDAH podrían tener dificultades para controlar su propia conducta. Estas dificultades resultan más visibles en las personas en las que el TDAH se manifiesta con problema de impulsividad e hiperactividad. No obstante, la inatención también puede influir en la comisión de un delito.

No obstante, Morillas considera que las dificultades para controlar el propio comportamiento en el TDAH son leves, pudiendo ser moderadas en algunos casos por la presencia de otros trastornos. Aunque el tratamiento del TDAH en la jurisprudencia ha sido bastante diverso, el autor identifica que en 2018 se produce un cambio de tendencia, aumentando los casos en que se analizan las consecuencias del TDAH en la conducta criminal.

Curiosidades

El metilfenidato, no incluido la lista de medicamentos esenciales de la OMS

Me da cierto apuro publicar esta entrada, ya que no tiene mucho que ver con las intervenciones educativas para el TDAH, sino con los tratamientos médicos y yo no soy sanitario. Otro motivo son las experiencias anteriores de ponerme a aclarar una noticia y acabar enredado en un montón de comentarios y debates, a veces poco razonables.

Finalmente, me he decidido a hacerlo porque, tras ver en redes sociales la noticia de que la OMS ha retirado el metilfenidato de su lista de medicamentos esenciales, algunos de los textos que he consultado me han parecido mínimamente informativos, así que trato de aclarar esto de la retirada.

¿Qué es la lista de medicamentos esenciales?

Se trata de una base de datos de la OMS que, como sugiere su nombre, informa sobre qué medicamentos considera esenciales. Los medicamentos esenciales son los que deben ser accesibles (todos pueden disponer de ellos cuando los necesiten) y, en consecuencia, los gobiernos deben garantizar que están disponibles y que son asequibles. La idea de fondo es garantizar el acceso a los fármacos indicados para los problemas de salud prioritarios. No hay que entender la lista como algo restringido de medicinas que curan o alivian alguna enfermedad, ya que incluye fármacos que se emplean con otras intenciones, como anestésicos, oxígeno, vacunas, anticonceptivos, vitaminas, desinfectantes o sustancias empleadas para el diagnóstico, como el sulfato de bario.

Esta lista se publica desde 1977 y se actualiza cada dos años. Como complemento, existe una lista de medicamentos infantiles esenciales de la que se han realizado 7 ediciones. Los criterios que emplea para decidir la inclusión de un medicamento son la prevalencia del problema que trata, su relevancia en la salud pública, las evidencias de su eficacia clínica y su seguridad su precio y la relación entre coste y eficacia.

¿Se ha retirado el metilfenidato de la lista de medicamentos esenciales?

La listas que están vigentes cuando escribo este texto son las de 2019. En la lista infantil, en la categoría de trastornos mentales y del comportamiento se encuentran medicamentos para trastornos psicóticos y para trastornos depresivos. En la lista general aparecen también medicamentos para el trastorno bipolar, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo y trastornos por abuso de sustancias psicoactivas.

En ningún lugar se mencionan el TDAH ni el metilfenidato. La herramienta de búsqueda localiza el metilfenidato (10 y 20 miligramos, de liberación inmediata) como medicamento para el TDAH retirado o rechazado. Esta decisión se hizo efectiva en 2019. Algo que me extraña sobre esto es que en las listas anteriores que se encuentran en la web de la OMS, desde 2002 hasta la actualidad, no encuentro ningún mención al metilfenidato.

Si no me he equivocado, entonces lo correcto sería decir que la OMS no ha incluido o ha rechazado incluir el metilfenidato en su lista de medicamentos esenciales, no que lo ha retirado porque para que sucediera eso, tendría que haber estado incluido en las listas anteriores. Más bien se ha rechazado su inclusión. De hecho, parece que hasta la lista de 2019 no se había considerado si incluir el metilfenidato en estas listas.

¿Por qué la OMS ha rechazado incluir el metilfenidato en la lista de medicamentos esenciales?

El informe del comité de expertos que elabora las listas indica que no se ha recomendado la inclusión del metilfenidato para el tratamiento del TDAH “debido a incertidumbres en las estimaciones de su beneficio y a preocupaciones acerca de la calidad y limitaciones sobre la evidencia, tanto de sus beneficios como de sus efectos negativos“.

En una revisión de 28 estudios y revisiones de la eficacia del metilfenidato en comparación con placebo, otros estimulantes y otros tratamientos encontraron que la mayor parte de las investigaciones se habían realizado con niños y adolescentes y eran de corta duración (alrededor de 3 meses de tratamiento). Los resultados recogidos no permiten afirmar que el metilfenidato tenga un efecto superior al de otros estimulantes derivados de la anfetamina. Sí que parece tener un efecto superior al de otros fármacos no estimulantes, aunque algunos estudios muestran efectos equiparables de la atomoxetina.

Los resultados también indican que el metilfenidato es eficaz en la reducción de la fatiga en pacientes de cuidados paliativos, en comparación con placebos y en la reducción de síntomas del TDAH combinado con conducta negativista desafiantes y agresividad. No se evaluó la calidad de la evidencia.

Sobre los daños que puede producir el metilfenidato y su seguridad se consultaron 29 estudios y revisiones, en la que también predominaban los estudios a corto plazo y realizados con niños y adolescentes. Había bastante coincidencia en los resultados de estas investigaciones, siendo el insomnio y la pérdida de apetito los efectos negativos más comunes. Existen pocos datos sobre el uso inadecuado del metifenidato, que resultan similares a los del mal uso de otros estimulantes. Tampoco se evaluó la calidad de la evidencia de los estudios sobre efectos negativos.

A partir de 11 publicaciones se determinó que el metilfenidato mostraba una relación de coste-beneficio, similar o mejor que la de otros tratamientos, con estimulantes o con otros principios activos. Sin embargo, no se realiza una conclusión sobre la relación entre su coste y sus beneficios por las dudas anteriores en cuanto a sus beneficios y a sus efectos negativos.

¿Recomienda la OMS el uso de metilfenidato?

Según el documento anterior, la Guía de la OMS para intervención en trastornos mentales, neurológicos y de abuso de sustancias en servicios de salud no especializados (actualizada en 2016) incluye la recomendación para derivar a niños de 6 años o mayores, con diagnóstico de TDAH y en los que otros tratamientos hayan sido ineficaces, a un especialista, para iniciar un tratamiento con metilfenidato.

Al consultar el documento completo encontramos un interesante protocolo de manejo del TDAH:

  1. Brinde orientación sobre el bienestar del niño o el adolescente.
  2. Proporcione psicoeducación a la persona y sus cuidadores y formación sobre la crianza. Suministre orientación acerca de los trastornos del desarrollo.
  3. Evalúe y trate los factores estresantes, reduzca el estrés y fortalezca los apoyos sociales.
  4. Proporcione apoyo a los cuidadores.
  5. Póngase en contacto con los profesores y otro personal escolar.
  6. Póngase en contacto con otros recursos disponibles en la comunidad.
  7. Considere la posibilidad de ofrecer formación para padres sobre la crianza, cuando sea factible.
  8. Considere efectuar intervenciones conductuales cuando sea factible.
  9. Si los tratamientos han fracasado y el niño o el adolescente tiene un diagnóstico de TDAH y tiene al menos 6 años de edad, derívelo a un especialista para el tratamiento con metilfenidato.
  10. Asegure el seguimiento apropiado con sesiones cada 3 meses o más frecuentes, de ser necesario.

Es decir, la OMS considera que el tratamiento inicial del TDAH debería de ser de tipo psicosocial o educativo, recurriendo a la intervención con metilfenidato solo si esa primera intervención resulta insuficiente. Cada uno de los puntos del 1 al 8 se desarrolla en una serie de recomendaciones que ya no voy a transcribir, porque alargarían mucho la entrada, pero que es interesante conocer.

¿Por qué esta información comienza a hacerse popular en 2020?

Me resultó bastante curioso que las noticias o reseñas que encontré acerca de esto se hayan estado publicando en junio y julio de 2020, cuando la lista es de 2019. Es posible que la razón sea la publicación, a finales de abril de 2020, de un artículo de Ole Jakob Storebø y Christian Gluud, titulado: El metilfenidato para el TDAH, rechazado para la lista esencial de medicinas por incertidumbres en su perfil de beneficios y daños. Alguna webs sobre medicamentos recogieron la noticia sobre este artículo de la revista British Medical Journal, por ejemplo: Cadime o Portal del medicamento de Castilla y León y quizá desde ellas pasó a webs no especializadas, blogs y redes sociales. El Portal del medicamento aparece citado en varias de las informaciones que se pueden encontrar en internet.

Por cierto, el artículo nos añade otra pieza del puzzle: ¿por qué consideró la OMS la inclusión del metilfenidato en la lista de medicamentos esenciales? La razón fue que en 2018, la OMS recibió una solicitud para que se realizase esa inclusión. Esta solicitud fue realizada por Patricia Moscibrodzki y Craig L. Katz, de la facultad de Medicina Icahn, de Nueva York.

¿Se está presentando la información de forma errónea? 

Eso depende de cada fuente. En algunos casos se han distorsionado algunas cosas. Por ejemplo, la OMS no ha retirado, quitado ni sacado el metilfenidato de la lista de medicamentos esenciales porque no estaba en esa lista. Lo correcto sería decir que la OMS ha rechazado incluir el metilfenidato en la lista de medicamentos esenciales. Tampoco parece que haya habido un cambio de postura y mucho menos un drástico cambio de criterio, ya que la situación actual es similar a la anterior.

No se está silenciando está decisión de la OMS. Bueno, no sé todo lo que que sucede en el mundo, pero la propia OMS publicó una nota de prensa en 2019, cuando se actualizó la lista, que informaba brevemente sobre el rechazo y algunos medios lo recogieron. Obviamente, si hay un pacto secreto para silenciar comunicaciones que pongan en duda la eficacia o la seguridad del metilfenidato no me lo van a contar a mí. Pero, quizá la noticia real es más anodina que algunas de las versiones un poco truculentas que han surgido recientemente y eso ha influido en la escasa difusión que ha tenido.

Tampoco parece correcto decir que las recetas de metilfenidato ya no están amparadas por la OMS. Por una parte, este se considera en la guía de esta organización para intervención en problemas de salud mental y (después de que se observe que no son eficaces otras medidas de tipo educativo), por otra parte, anteriormente no estaba en la lista de medicamentos esenciales.

Sobre si la OMS es una organización corrupta dirigida por funcionarios al servicio de la industria farmacéutica que durante cincuenta años ha estado drogando a millones de consumidores, carezco de de datos, pero mi primera impresión es que parece una de esas cosas que se dicen cuando uno está un poco exaltado.

Curiosidades

TDAH en población encarcelada

Un grupo de 13 investigadores, casi todos ellos de la Universidad de Ginebra, ha publicado una revisión sistemática sobre la prevalencia del TDAH entre la población encarcelada. En esta revisión analizaron los datos de 102 investigaciones, en las que habían participado 69997 personas.

Por tener una referencia, la combinación de 179 estudios sobre la prevalencia del TDAH en la población general, dio un resultado de un 7,2%. Probablemente, la prevalencia del TDAH adulto sea inferior, con lo que esperaríamos que en una muestra grande encontraríamos menos de un 7,2% de adultos con TDAH.

Los datos de esta revisión de Ginebra nos dicen que entre los reclusos se pueden identificar las características del TDAH en un 26,2%. Los autores consideran que ese dato multiplica por 5 lo que se podría esperar. Uno de los diagramas nos muestra cómo los resultados de los estudios analizados son realmente muy dispersos. Cada círculo de la imagen representa el resultado de un estudio. Están ordenados según el año en que se publicaron y el tamaño del círculo representa el error estándar (creo recordar que ese error es mayor si la muestra es pequeña o la variabilidad de los resultados es grande).

Imagen de Baggio S, Fructuoso A, Guimaraes M, Fois E, Golay D, Heller P, Perroud N, Aubry C, Young S, Delessert D, Gétaz L, Tran NT and Wolff H (2018) Prevalence of Attention Deficit Hyperactivity Disorder in Detention Settings: A Systematic Review and Meta-Analysis. Front. Psychiatry 9:331. doi: 10.3389/fpsyt.2018.00331

Supongo que la línea roja es la recta de regresión, algo así como la tendencia central. Podemos observar fácilmente que hay un par de estudios que se sitúan prácticamente en el 0 y que hay uno en el 100, aunque está relativamente aislado. Hay que tener en cuenta que en la revisión se tenían en cuenta lo que conocemos como cárceles, pero también centros penales psiquiátricos.

También se puede observar en el gráfico que la tendencia a lo largo del tiempo es ligeramente decreciente, lo que podría tener distintas interpretaciones, por ejemplo, que los estudios son cada vez más fiables o que el tratamiento al TDAH ha mejorado.

Había estudios que se remitían a diagnósticos o exploraciones realizadas en la infancia. Si la valoración se hacía en adultos, la proporción era muy similar tanto si se empleaba una entrevista clínica como si se empleaban cuestionarios de detección.

Foto de David19victory, en Wikimedia Commons

Finalmente, ya que me he dedicado a destacar esta información, quiero prevenir una mala interpretación que ocurre a veces y que  podría alarmar excesivamente a algunas personas. Unas malas “matemáticas” nos podrían llevar a creer que más del 25% de las personas con TDAH van a pasar por la cárcel, pero eso no es así ya que estamos hablando del 25% de la población reclusa.

Supongamos que podemos aplicar directamente en España las prevalencias que he presentado. En mayo de 2018 había 46660000 habitantes. 59513 estaban encarcelados. Esto es el 0,13% de la población española. Si tiene TDAH el 26,2% de los reclusos estamos hablando de 15592 personas con TDAH en las cárceles, de las 3266200 personas con TDAH que habría en el país. Esto es, aproximadamente, el 0,5%. de las personas con TDAH.

Curiosidades·Multiplicación

Las (malditas) tablas de multiplicar: trucos y curiosidades

En esta entrada he evitado intencionalmente el uso de fuentes de investigación que caracteriza al blog. Simplemente pretendo mostrar una serie de trucos y curiosidades relacionado con la tablas de multiplicar que pueden ayudar a su aprendizaje o hacerlo más ameno.

Trucos para aprender las tablas de multiplicar

  1. Solo la mitad: no hace falta aprenderse las tablas de multiplicar completas, desde 1 x 0 hasta 10 x 10. La propiedad conmutativa hace que solo sea necesario conocer la mitad de las tablas: 7 x 4 es lo mismo que 4 x 7.
  2. Multiplícate por cero: cualquier número multiplicado por 0 es 0 y cualquier número multiplicado por 1 es el mismo número.
  3. Pares: en la tabla del 2 los resultados coinciden con la serie de números pares (2, 4, 6, 8, 10, 12…).
  4. Cincos y ceros: en la tabla del 5 todos los resultados terminan en 5 o en 0.
  5. Cuentos del nueve: se puede reproducir la tabla del 9 escribiendo números de dos cifras. Se escribe una columna con los números del 0 al 9 (0, 1, 2, 3, 4…) y a su derecha se vuelven a escribir los mismos números, pero comenzando por abajo y hacia arriba. El resultado es que se forman los números 09, 18, 27, 36, 45, 54, 63, 72, 81 y 90. Se puede hacer una historia que recuerde el procedimiento.
    https://www.youtube.com/watch?v=yyhBZbbDXiQ
  6. El dedito de multiplicar: existe un curioso truco para multiplicar por 9. Cuando se multiplica 9 por un número (del 1 al 10) se baja el dedo de las manos que, contando de izquierda a derecha, corresponde con ese número. Después se cuentan los dedos que han quedado a la izquierda del dedo que se ha bajado y los que quedan a la derecha. Los de la izquierda serán las decenas y los de la derecha serán las unidades. Por ejemplo, si multiplico 9 x 6, bajo mi sexto dedo (el pulgar de la mano derecha). A su izquierda quedan 5 dedos y a su derecha quedan 4 dedos, así que 9 x 6 = 54.
    https://www.youtube.com/watch?v=bp0OEC9ZaO8
  7. Calculadora de dedos: este truco es más complejo, sirve para multiplicaciones entre los números 6, 7, 8, 9 y 10 y requiere saber multiplicar números más pequeños. Consiste en asignar un número del 6 al 10 a los dedos de cada mano, comenzando por el meñique y juntar las puntas de los dedos con los números que se quieren multiplicar. Por ejemplo, si se quiere multiplicar 7 x 8 se juntan el dedo 7 de la mano izquierda y el dedo 8 de la derecha. Después se cuentan esos dos dedos y los que tengan números más pequeños. Son 5 dedos y esa será la cifra de las decenas. A continuación se cuentan los dedos que quedan en la mano izquierda (3 dedos) y se multiplican pr los que quedan en la derecha (2 dedos) el resultado es 6 y es la cifra de las unidades, de modo que 7 x 8 = 56. Se puede ver en este vídeo.

    Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, en 6 x 6, al juntar los dedos meñiques, solo tenemos 2 dedos. Sin embargo al multiplicar los que quedan tenemos 4 x 4 = 16. El 1 del 16 se suma a las decenas (que eran 2), de modo que 6 x 6 = 36. Algo parecido sucede en 6 x 7. En la tabla del 10, en la mano derecha no queda ningún dedo por debajo de los dedos que se juntan, de manera que los que queden en la mano izquierda habrá que multiplicarlos por 0 para obtener la cifra de las unidades. Al hacer 10 x 10, tambíen hay que hacer esa multiplicación por 0.
    Aunque es un truco limitado, sirve para resolver la parte más difícil de las tablas de multiplicar.

  8. Cuadrícula de multiplicar: se pueden hacer multiplicaciones contando con ayuda de una cuadrícula de 10 x 10. En la esquina inferior izquierda se coloca el cero y cada una de las líneas siguientes, hacia la derecha y hacia arriba se señala con los números del 1 al 10.

    Si queremos multiplicar 4 x 8, solo tenemos que marcar la línea horizontal que comienza en el 4 y la línea vertical que comienza en el 8. Podemos hacerlo plastificando la cuadrícula y utilizando rotuladores borrables.

    Lo siguiente sería contar cuántos cuadros hay en la zona que quede delimitada por el 0 y las dos líneas. Hay 32 cuadros, así que 4 x 8 = 32. Un inconveniente de este sistema es que cuando multiplicamos números grandes la cantidad de cuadros que hay que contar es considerable, y las posibilidades de un error al contar aumentan. Podemos buscar una regularidad y nos daríamos cuenta de que cada columna tiene 4 cuadros y contar 4 + 4 + 4… y así 8 veces. ¡Hemos descubierto que la multiplicación consiste en sumar varias veces el mismo número! Bueno, el libro de Matemáticas ya decía que la multiplicación es una suma de sumandos iguales, pero esto es más claro.
    También podríamos escribir dentro de cada recuadro el número de cuadros que habría en esa región crítica si las dos líneas se cruzasen en él. Si lo hacemos encontramos un montón de regularidades. Por ejemplo, que la diagonal de la cuadrícula que parte del 0 nos muestra los cuadrados de los 10 primeros números naturales o que la distribución de los números es simétrica a partir de esa diagonal (propiedad conmutativa). A esta forma de representar la multiplicación se la conoce como tabla de Pitágoras o tabla pitagórica y también es común encontrarla con el 0 en la esquina superior izquierda.
  9. Siempre 9: el noveno truco vuelve a ser para la tabla del 9, que parece tener unas propiedades muy curiosas. Se trata, sencillamente de que las cifras de los resultados de la tabla del 9 suman 9. Por ejemplo, 9 x 6 = 54 y 5 + 4 = 9, o 9 x 3 = 27 y 2 + 7 = 9. Esta propiedad se mantiene incluso cuando multiplicamos números mayores por 9. Por ejemplo 9 x 22 = 198, 1 + 9 + 8 = 18 y 1 + 8 = 9.
  10. Vamos en orden: creía que esto me lo había inventado yo, pero después lo he visto por ahí. Un elemento que da bastantes problemas es 7 x 8. Para recordar cuánto es puede ayudar un pequeño truco mnemotécnico que es pensar en esta parte de la serie numérica: 5, 6, 7, 8. Si lo vemos de otra forma, 56 = 7 x 8, es decir 7 x 8 = 56. Esta sucesión también sucede en 1, 2, 3, 4; 12 = 3 x 4.
  11. Doble o nada: conocer el doble de los números ayuda mucho a multiplicar. Los resultados de la tabla del 8 son el doble que los de la tabla del 4. Por ejemplo, 8 x 8 = 64. 8 x 4 = 32 y el doble de 32 es 64. Pero los resultados de la tabla del 4 son el doble que los de la tabla del 2 y los de la tabla del 2 son el doble que los de la sencilla tabla del 1. No solo eso, sino que los de la tabla del 6 son el doble que los de la tabla del 3 y los de la tabla del 10 el doble que los de la tabla del 5, aunque la tabla del 10 es muy fácil de memorizar. Esto se debe a la propiedad asociativa de la multiplicación: multiplicar por 6 es lo mismo que multiplicar por 3 y luego por 2. Si sabemos los dobles de los números o multiplicar por 2, que es lo mismo, y somos hábiles aplicando esta propiedad asociativa, solo necesitamos saber la tabla del 1, la del 3, la del 5, la del 7 y la del 9.
  12. El espejo: en la tabla del 6, cuando se multiplica el 6 por un número par, el resultado termina con la misma cifra por la que se ha multiplicado. Por ejemplo 6 x 2 = 12, o 6 x 8 = 48. Además, las cifras del resultado tienen la curiosa propiedad de que la primera es la mitad de la segunda (1 es la mitad de 2, 4 es la mitad de 8). Estas propiedades no se mantienen cuando se multiplica 6 x 10.

Curiosidades sobre las tablas

  1. No voy a sacar punta: entre los años 70 y 80 del siglo XX, en España fueron bastante populares los lapiceros con tablas. Estos tenían impresas las tablas de sumar -en aquella época era común memorizarlas- o las tablas de multiplicar. La ayuda que podían dar para hacer operaciones se iba desvaneciendo conforme el lapicero se gastaba.
  2. “Veces” contra “por”: nuestras tablas de multiplicar emplean la preposición “por” para relacionar los números que se multipliquen, sin que tengamos claro qué demonios significa ese “por”. En los lugares de habla inglesa esas tablas se conocen como “times tables”. Nosotros leemos 6 x 8 como “seis por ocho” y ellos como “six times eight”, que sería algo así como “seis veces ocho”. Al menos a mí me resulta mucho más claro qué estoy haciendo en “seis veces ocho” que en “seis por ocho”.
  3. Más difícil todavía: la revista Muy interesante publicó una nota sobre unos datos, aportados por la compañía Flurrish, que indican que la operación de la tabla en la que más fallan los escolares es 6 x 8, seguida por 8 x 6 y 7 x 8. En esta clasificación he descartado algunas operaciones de las tablas del 11 y 12 que nuestros alumnos no suelen estudiar. Omitiendo estas, la tabla más difícil era la del 8 y las más sencillas la del 1 y la del 2.
  4. Canta tablasmuchas personas han aprendido las tablas de multiplicar cantando, generalmente con una melodía sencilla y repetitiva. Algunos artistas han grabado canciones o discos de las tablas de multiplicar, por ejemplo Enrique y Ana, Miliki, Mary Merche y su Panda, Marisela Reyes, Juan Pestañas, Los Pibes Latinos, Rubén DJ o Cris Etxepare,
  5. Más madera: en los países hispanos tendemos a aprender hasta la tabla del 10. En los países anglosajones es común que también se aprendan la tabla del 11 y la del 12.
  6. ¿Santa multiplicación?: existe una Iglesia de la Multiplicación. Está situada en Tabgha, en Israel, y conmemora el el relato en el que Jesucristo multiplicó panes y peces para dar de comer a una multitud.
    Iglesia de la Multiplicación. Foto de David Shankbone.

     

Curiosidades

TDAH y tareas domésticas y familiares

¿A los niños con TDAH les cuesta más que a otros niños secar los platos, recoger la mesa, hacerse la cama o sacar la basura? No había visto nada sobre este tema hasta que me encontré con un artículo escrito por un grupo de investigadores del Centro Médico Infantil Cohen de Nueva York, liderados por Sarah Spaulding.

Al parecer, sí que ha habido unos pocos estudios anteriores que indican que los niños con TDAH son menos independientes en la realización de tareas domésticas y que eso genera mayor estrés en los padres. La necesidad de mayor ayuda se relacionaría con los síntomas de hiperactividad más que con los de inatención.

Este estudio de Spaulding empleó un cuestionario anónimo para realizar a través de internet. El cuestionario tenía 72 preguntas sobre dos tareas de autocuidado: hacerse la cama y limpiar su habitación y seis tareas dirigidas a otros: poner o quitar la mesa, lavar o secar la vajilla, limpiar la casa, sacar la basura, lavar la ropa o ayudar en la preparación de las comidas.

Respondieron al cuestionario 797 familias. Algunos resultados son:

  • Solo un tercio de los niños de 6 a 18 años valorados realizaba las tareas de forma autónoma a menudo o muy a menudo.
  • Solo una cuarta parte realizaba las tareas de forma satisfactoria a menudo o muy a menudo.
  • Más del 90% de los padres consideraba que el TDAH influía en la capacidad de sus hijos para realizar las tareas de forma autónoma.
  • La forma clínica del TDAH (inatento o combinado) no influía en la realización de las tareas, excepto en la de poner y quitar la mesa, en la que los participantes con forma inatenta tendían a alcanzar o superar las expectativa de sus padres con más frecuencia que los participantes con forma combinada.
  • No se encontraron diferencias entre los participantes con o sin trastorno oposicionista desafiante añadido al TDAH.

A pesar de la sencillez de la propuesta: una recogida de datos con un cuestionario sobre 8 tareas domésticas, los análisis de datos son bastante complejos, ya que se separa la valoración acerca de si los niños y adolescentes valorados alcanzan lo esperado según cinco niveles (desde “casi nunca” hasta “muy a menudo”) en que se espera que se realicen las tareas.

Curiosidades

¿Cuál es el país con mayor consumo de metilfenidato por habitante?

Comienzo haciendo la pregunta del título: ¿cuál es el país con mayor consumo de metilfenidato por habitante?

Imagen de Alvin Lee. Enlazada de Wikimedia Commons.

¿Ya lo has pensado? ¿Has pensado en Estados Unidos? Quizá has visto un vídeo de Ken Robinson que explica cómo, en ese país se dispara el número de prescripciones de fármacos para el TDAH en la región del este. El International Narcotics Control Board (INCB), dependiente de la ONU realiza una estadística sobre sustancias psicotrópicas. La última edición de este informe se publicó en 2018, con datos de 57 países, obtenidos en 2017.

El informe del INCB dedica un capítulo al metilfenidato, donde nos indica que Estados Unidos es el mayor fabricante mundial de metilfenidato desde los años 90 del siglo XX. En 2017 disminuyó su producción a 52 toneladas (en 2016 había sido de 59 toneladas). Estas 52 toneladas fueron el 74% de la fabricación mundial de este medicamento. Otros fabricantes importantes son Reino Unido (15%), Suiza (5,7%) y la India (5,3%). Pero eso no implica que el mayor consumo relativo de metilfenidato se produzca en Estados Unidos, ya que podría ser una producción destinada a su exportación.

Según los datos del INCB, en 2017 el 76% de las existencias mundiales de metilfenidato se encontraban en Estados Unidos, el 7,6% en Suiza, el 4,8% en Reino Unido, el 3,8% en Alemania y el 3,6% en Canadá. La mayor parte de las reservas de Estados Unidos son empleadas para consumo interno, pero la pregunta de esta entrada no es sobre el país que consume más metilfenidato, ya que eso puede estar muy influido por la cantidad de población del país. Imaginemos que en el estado de Mónaco todos los habitantes utilizan metilfenidato y en Italia solo lo hace el 1% de la población. El consumo por habitante es claramente mayor en Mónaco pero, por otra parte, allí hay menos de 40000 habitantes, de modo que el consumo total es menor que en Italia, que tiene unos 60 millones de habitantes. Lo digo, porque tenemos el ojo puesto en Estados Unidos y hemos visto que este país es el mayor productor mundial de metilfenidato y, además, consume la mayor parte de su producción, pero también hay que pensar que tiene unos 327 millones de habitantes.

El INCB utiliza como medida de referencia el número de dosis diarias por cada 1000 habitantes. Según los datos recogidos en 2017, en Estados Unidos se utilizaron 6,82 dosis diarias de metilfenidato por cada mil habitantes. Pero Estados Unidos no es el país con mayor uso relativo de metilfenidato. Su consumo se ha reducido desde 2015, cuando se emplearon 9,5 dosis diarias por cada mil habitantes, pero ni siquiera en ese momento era el país que más metilfenidato por habitante utilizaba.

¿Cuál es entonces el país en que más se está empleando el metilfenidato? Dejo un momento para pensar y continúo.

Por encima de Estados Unidos tenemos a Dinamarca con 7,04 dosis diarias por cada mil habitantes, Países bajos con 7,4 dosis diarias por cada mil habitantes o Suecia, con 7,83. Canadá, consume 8,09 dosis diarias por cada mil habitante, que es aproximadamente la mitad del consumo que tenía en 2015, cuando proporcionó el dato de 16,65 dosis. Israel consume 13,95 dosis diarias por cada mil habitantes, con un ligero descenso desde 2016 (16,14 dosis) y sin datos de 2015.

Tabla de INCB (2018)

Pero, sin lugar a dudas, el país con mayor consumo relativo de metilfenidato es Islandia, con 31,94 dosis diarias por cada mil habitantes y, aparentemente, con una tendencia creciente (20,91 dosis en 2015 y 25,10 dosis en 2016). El consumo de metilfenidato por habitante en Islandia es más de cuatro veces mayor que el de Estados Unidos. Si lo cambiamos de escala, se trata de 3,2 dosis diarias por cada 100 habitantes. Se ha estimado que el TDAH afectaría a 7,2 de cada 100 personas (Thomas et al, 2015) por si sirve para dar contexto a ese dato.

 

 

Curiosidades

Programas de prevención del acoso escolar en España: más buena intención que evidencias

No sabía muy bien dónde comentar este artículo y finalmente he decidido hacerlo en el blog de intervención en TDAH. Se trata de un trabajo realizado por Maitane Sarasola y por mí, titulado Una revisión de la eficacia de los programas anti-bullying en España, publicado en la revista Pulso.

En esta revisión se encontraron 11 investigaciones sobre programas de prevención del acoso escolar o del ciberacoso, evaluados con población escolar española.

Respecto a la calidad de estos estudios, en 9 de ellos había un grupo de control que en ningún caso se formó aleatoriamente, de modo que los podríamos calificar como estudios cuasi-experimentales. Los otros dos estudios tenían diseños con evaluaciones antes y después de la intervención. En dos de los 9 estudios con grupos de control, este grupo no es equivalente al grupo experimental y en otro estudio no se emplean los datos del grupo de control en el análisis de resultados. El número medio de participantes era 438 (entre 23 y 1714).

La posible reducción del acoso fue medida, fundamentalmente con cuestionarios. Bastantes de los estudios emplearon cuestionarios estandarizados y también, cuestionarios creados por los autores y otras medidas como grupos de discusión o entrevistas. Muchos de los resultados no llegan a ser estadísticamente significativos o son inconsistentes entre sí. Algunos estudios realizan una gran cantidad de medidas, por ejemplo, con cuestionarios muy extensos y destacan las que les proporcionan resultados significativos, pasando por alto las demás.

Ante este panorama, es difícil encontrar motivos sólidos para recomendar alguno de estos programas. Solo dos de ellos (Cyberprogram 2.0 y Mediación entre Iguales) han sido evaluados en más de una investigación.

Qué se hace en estos programas

Con peligro de resumir excesivamente, en estos programas se emplean estrategias como:

  • Construir redes de apoyo y cooperación entre alumnos para la resolución de los conflictos y apoyo a la víctima (programas SAVE, Compañeros ayudantes y Mediación entre iguales).
  • Sensibilizar a la comunidad educativa sobre el uso seguro de las TIC y los riesgos que conlleva su abuso (ConRed).
  • Concienciar sobre el cyberbullying, promover la empatía y la capacidad comunicativa para combatirlo (Cyberprogram 2.0).
  • Educar alumnos competentes en la resolución de conflictos desarrollando sus habilidades sociales y conductas prosociales (Cuenta conmigo, CIP, JAHSO y Granada anti-bullying).
  • Sensibilizar con vídeos sobre el acoso escolar (Ver para prevenir).

Resultados

No es fácil sintetizar los resultados que se obtienen en estos programas ya que realizan medidas muy diversas. En los ocho estudios estudios que evalúan el impacto del programa sobre los participantes del acoso escolar (víctima, acosador, víctima-acosador y observador) disminuye la proporción de acosadores. En cuatro de ellos, disminuye la proporción de participantes con el rol víctima-acosador, sin que la reducción sea significativa estadísticamente. En los programas de Mediación entre iguales se produce un aumento de las víctimas, que no llega a ser estadísticamente significativo. Cuatro de los estudios consideran el impacto de los programas en los observadores, obteniendo efectos variados.

Respecto a las conductas de acoso, las evaluaciones de los programas ConRed, Mediación entre iguales y Compañeros ayudantes indican  una disminución en las conductas agresivas y en la victimización, sin que las mejoras constatadas tras la evaluación sean estadísticamente significativas. Se identifican algunos efectos negativos en Cuenta conmigo, CIP y Mediación entre iguales.

Los programas JAHSO, Cyberprogram 2.0 y Ver para prevenir presentan resultados positivos, aunque, en el tercer programa se deberían considerar con precaución por distintos problemas de método.

El estado de la cuestión

En el momento de cerrar la búsqueda de información de esta revisión habíamos localizado investigaciones sobre 11 programas antiacoso escolar:

Buena parte de los estudios realizados tienen problemas de método como falta de grupos de control equivalentes al grupo experimental, uso de herramientas de evaluación cuya fiabilidad no ha sido establecida, o falta de medidas de seguimiento tras la finalización del programa. En la mayoría de los casos, los resultados no llegan a ser estadísticamente significativos o son inconsistentes, ya que en algunas variables se produce una mejora mientras que en otras hay un empeoramiento. Solo dos de los programas (Cyberprogram 2.0 y Mediación entre Iguales) han sido evaluados en varias investigaciones, limitándose a una única evaluación en el resto de los casos.

Curiosidades·Entrenamiento de padres·Intervención con evidencias limitadas

A dormir

El TDAH va asociado frecuentemente a problemas de sueño. Hasta ahora he escrito un par de veces sobre esto en el blog (TDAH y problemas de sueño, problemas de sueño en el TDAH). Además, uno de los efectos secundarios más comunes de los tratamientos con fármacos es la dificultad para dormirse.

Pero en esta entrada quiero dar otra perspectiva: aumentar el tiempo de sueño podría ser una forma de disminuir las manifestaciones del TDAH. La investigación sobre este tema es aún muy preliminar de modo que no podemos considerarlo como una intervención, pero, por otra parte, es habitual que se recomiende que niños, adolescentes y adultos (no necesariamente con TDAH) duerman un mínimo de horas diarias.

En 2019 se han realizado algunas publicaciones sobre el tema:

  • Ferhstman, Kapadia y Becker (2019) valoraron la función ejecutiva de un grupo de adolescentes con TDAH en condiciones de restricción (6 horas y media) y extensión (9 horas y media) de sueño. Se analizaron los datos de 42 participantes que según sus diarios de sueño y datos de actígrafo habían cumplido lo propuesto. En los resultados del cuestionario de función ejecutiva BRIEF-2 se encontraron diferencias significativas entre las dos condiciones en la mayoría de las subescalas.
  • Cremone-Caira, Root, Harvey, McDermott y Spencer (2019) trabajaron con niños con y sin TDAH. En este caso, compararon la condición de sueño normal con una de extensión de sueño. En los participantes sin TDAH el aumento de sueño no produjo una mejora en el control inhibitorio (tarea Go/No-Go), pero en los participantes con TDAH lo aumentó un 13%. Hay que tener en cuenta que las muestras, especialmente la de niños sin TDAH (11 participantes) eran bastante pequeñas.
  • Sciberras, Mulraney, Mensha, Oberkalid, Efron y Hiscock (2019) realizaron un ensayo clínico con niños con TDAH y problemas de sueño. La intervención consistió en dos sesiones educativas sobre higiene del sueño y estrategias conductuales. Esto mejoró los problemas de sueño referidos por los padres un año después. También mejoró los síntomas del TDAH, la calidad de vida, el funcionamiento diario y el comportamiento. Los beneficios fueron menores para los participantes que no seguían tratamiento farmacológico y para los que tenían padres con problemas depresivos.

Se puede encontrar una breve descripción del programa utilizado en la tercera investigación en la tabla 1 del artículo que se enlaza aquí.

Curiosidades

Leonardo da Vinci y el TDAH

Leonardo da Vinci, un genio abocado a la distracción” es el título de un breve artículo publicado por  Marco Catani y Paolo Mazzarello en la revista de neurología Brain.

Acabamos de celebrar los 500 años desde la muerte de este famoso personaje histórico, al que conocemos por su extensa obra, en la que cultivó la pintura, la ingeniería, la anatomía, la arquitectura, las ciencias naturales o la creación de instrumentos musicales. Precisamente, el artículo comienza con un paradoja: a pesar de todo lo que hizo, Leonardo de Vinci no llegó a completar muchos de sus proyectos y, según su primer biógrafo, murió lamentando haber ofendido a Dios y a la humanidad por no haber trabajado como hubiera debido.

Da Vinci iniciaba proyectos con entusiasmo, pero dedicaba un tiempo excesivo a su planificación y tenía poca perseverancia, por lo que muchos se quedaron sin terminar. Sus ideas aún nos asombran, pero, muchas veces, no llegaron a producir resultados concretos. Según los datos biográficos disponibles, esto sucedía desde su infancia. Muchos de los encargos que le realizaban eran entregados con retraso o y algunos no eran completados. Bastantes de las obras que sí terminó, se concluyeron porque tuvo ayuda o un intenso seguimiento. Existe el testimonio de un escritor de su época que describe una una forma de trabajar bastante caótica, pasando de una tarea a otra sin ningún orden. Y el Papa León X parece haber dicho que “ese hombre nunca hará nada, porque se pone a pensar en el final del trabajo antes de comenzarlo”.

En comparación con otros artistas, como Rafael o Miguel Ángel, la producción de Da Vinci es bastante escasa. Tenía una enorme curiosidad y podía dedicar mucho tiempo a la observación o al estudio, pero eso le hacía perder la perspectiva global del proyecto en el que estaba trabajando. Conocemos muchos de sus diseños e ideas, pero son muy pocas las obras que tenemos de él.

Foto enlazada de Needpix.com

Posteriormente, durante el romanticismo, Leonardo da Vinci fue descrito como un genio incomprendido, que no fue apreciado por sus contemporáneos porque sus ideas eran demasiado avanzadas, pero la realidad parece ser que su talento era muy reconocido y que él trataba de complacer a sus clientes que, finalmente, quedaban frustrados por no recibir lo acordado.

A partir de eso, Catani y Mazzarello se plantean si Leonardo de Vinci pudo ser una persona con TDAH. Algunas características que hacen pensar eso son:

  • Casi siempre estaba ocupado, pero era muy poco productivo (al menos en relación con el tiempo que dedicaba al trabajo).
  • Saltaba de unas tareas a otras con poco orden.
  • Tenía una gran facilidad para la procrastinación.
  • Con frecuencia, dejaba tareas sin completar.
  • Sus dificultades eran manifiestas desde la infancia.

También dan otras razones más discutibles o indirectas como una supuesta dislexia o que sus áreas principales de control del lenguaje estaban situadas en el hemisferio cerebral derecho, lo que deducen de datos que indica que a los 65 años sufrió un ictus que le afectó al hemisferio izquierdo, sin perder capacidades lingüísticas.