Detección y evaluación

Algunos datos sobre la validez del test Aula Nesplora

Aula Nesplora es un test de ejecución continua que utiliza un entorno de realidad virtual. Anteriormente se ha hablado de él como test de detección del TDAH, aunque actualmente, la propia compañía Nesplora lo presenta como una herramienta de “apoyo en el diagnóstico de patológicos infantil de 6 a 16 años” (sí, eso es lo que pone ahora mismo en su web). La herramienta valora procesos atencionales, impulsividad y actividad motora.

Sin embargo, el uso principal que se hace de ella es en la detección del TDAH, por lo que es importante conocer su valor discriminativo, es decir, la capacidad que tiene para detectar a los niños o adolescentes con TDAH y distinguirlos de los que no tienen TDAH.

Foto de COM SALUD. Agencia de comunicación

Los investigadores Aitziber Zulueta, Unai Díaz, Nerea Crespo y Fermín Torrano han publicado recientemente un artículo acerca de esto, con una muestra de 213 participantes con TDAH y 194 controles sin TDAH. Estos participantes procedían de dos colegios concertados y de dos centros sanitarios. Fueron valorados con la escala ADHD-RS para padres, el cuestionario EDAH para profesores y entrevistas clínicas con los propios participantes y sus padres. Todos ellos tenían un cociente intelectual mayor que 70.

El test Aula Nesplora mostró una sensibilidad del 68,1% y una especificidad del 75,4%. Es decir, el test de detectó correctamente al 68,1% de los participantes con TDAH, mientras que hubo un 24,7% de controles clasificados como TDAH.

Como referencia para interpretar estos datos, diré que la escala ADHD-RS en español ha mostrado una sensibilidad del 91,9% y una especificidad del 90,3% (detectó casi al 92% de los participantes con TDAH y clasificó como TDAH a un 9,7% de los controles sin TDAH.

 

 

Detección y evaluación·Inatención·Uncategorized

Más sobre el tempo cognitivo lento

El tempo cognitivo lento (TCL) es un concepto muy relacionado con el TDAH. Anteriormente ya presenté sus características, que son: tendencia a soñar despierto, dificultades para permanecer atento en situaciones aburridas, desmotivación, confusión, despiste y olvidos, apatía, cansancio o menor energía que los compañeros, lentitud al moverse y al procesar información.

Ninguna de las dos grandes clasificaciones de los trastornos del desarrollo (DSM-5 y CIE-11) incluyen el TCL, que se considera un término descriptivo no formalizado, no un diagnóstico. También existen dudas sobre se podría ser algo diferente del TDAH o se explicaría mejor considerándolo como un TDAH con predominio de la inatención. De las personas diagnosticadas con TDAH, en la forma en que predomina la inatención, entre un 30 y un 50% presentan características de TCL.

Recientemente, he encontrado un artículo de Javier Tirapu, Beatriz Ruiz, Pilar Luna y Pilar Hernáez, que revisa la investigación sobre el TCL. No es un trabajo de actualidad, ya que fue publicado en 2015, pero me ha resultado interesante. Se titula Tempo cognitivo lento: una revisión actualizada.

El TCL compartiría algunos síntomas con el TDAH de tipo inatento (distracciones y despiste, olvidos, dificultades para permanecer atento), de modo que los niños con TCL muchas veces reciben un diagnóstico de TDAH y son tratados como tal, pero parecen tener una respuesta pobre a los estimulantes.

El alumnado con TCL parece vivir en un estado “semidespierto”. En contraste con la gran energía que parece ser característica del alumnado con TDAH, se muestra apático, sin impulso para realizar las actividades de la vida diaria. Se les percibe como lentos, olvidadizos, somnolientos, con tendencia a la ensoñación, perdidos en sus pensamientos, “en la luna de Valencia”, desmotivados, “en las nubes”, confundidos. Además, muestran bajo rendimiento en pruebas como las Claves del test WISC o en tareas de búsqueda visual. Sus dificultades académicas suelen ser mayores que las del alumnado con TDAH y sus problemas de socialización, menores.

En muchos casos, los alumnos con TDAH son lentos realizando actividades o tareas, algo que también sucede en el TCL. La diferencia estaría en que en el TDAH se debe a que las distracciones detienen o les apartan de lo que están haciendo, mientras que en el TCL, hay una velocidad de ejecución baja.

El artículo aporta bastantes datos de estudios sobre el TCL que no voy a intentar resumir. En conclusión, indica que aunque no exista consenso acerca de la diferencia entre TDAH y TCL, sí que hay razones para pensar que el TCL tiene un conjunto de síntomas propio. Los autores proponen la hipótesis de que el TCL está relacionado con problemas en la red atencional de orientación, que se encarga de la selección de información viso-espacial. En cambio, el TDAH inatento estaría relacionado con problemas en la red de vigilancia, que sustenta la atención sostenida, y el TDAH combinado con problemas en la red de atención ejecutiva, que sustenta habilidades de inhibición, flexibilidad y otras que se derivan de ellas (planificación, resolución de problemas).

 

 

 

 

Detección y evaluación

Adaptación de la escala SNAP-IV para Argentina

SNAP-IV es la cuarta versión del cuestionario de problemas infantiles de Swanson, Nolan y (and) Pelham. La escala se destina a padres y maestros y contiene 90 ítems que exploran distintos problemas y trastornos y la intensidad con que se manifiestan.

Es muy habitual que se emplee una versión abreviada de la escala, que solo incluye los 18 ítems de detección del TDAH. Distintos protocolos o procedimientos de TDAH utilizan esta prueba como herramienta de valoración inicial. Por ejemplo, en Navarra, donde yo trabajo es una de las informaciones que tenemos que recoger en una evaluación psicopedagógica ante una sospecha de TDAH.

Imagen de la Revista Saúde Pública

En 2011 se publicó una adaptación del SNAP-IV abreviado a la población argentina (más bien a la de la provincia de Buenos Aires) que es lo que quería presentar aquí.

El texto de los ítems es ligeramente distinto al que utilizamos en Navarra, especialmente porque suprime los “a menudo” o con “frecuencia”. Por ejemplo, lo que en la versión que yo utilizo es “a menudo no presta atención minuciosa a los detalles o comete errores por descuido en los trabajos escolares o en otras tareas”, en la versión argentina es “le cuesta prestar atención a detalles o comete errores por descuido en las tareas escolares o trabajo”.

Los puntos de corte para la detección del TDAH también fueron diferentes. Por una parte, no ofrece puntos de corte diferentes para padres y profesores, como la versión española. Por otra parte, el punto de corte para la detección del déficit de atención fue inferior, mientras que el punto de corte para la hiperactividad-impulsividad fue similar al que se propone en España para los profesores y superior al de los padres.

Causas del TDAH·Detección y evaluación·Intervención con evidencias sólidas·Intervención sin evidencias

TDAH: ¿qué hemos aprendido en 20 años de investigación?

Cuando vi el artículo que voy a comentar me pregunté cuánto tiempo llevaba yo con alumnado con TDAH. Curiosa coincidencia: unos 20 años. Tuve conciencia de la existencia del TDAH hacia 1997, cuando estudiaba Psicopedagogía, aunque en las prácticas de magisterio ya había conocido a algunos alumnos especialmente inquietos a los que se les había diagnosticado una disfunción cerebral mínima. Creo que comencé a trabajar en el curso 1997-1998 y entonces, ya había algún alumno con diagnóstico de TDAH.

Samuele Cortese. Foto enlazada de la universidad de Southampton

Samuele Cortese y David Coghill acaban de publicar una revisión titulada: 20 años de investigación en TDAH: mirando hacia atrás, mirando hacia delante. A partir de varios meta-análisis sobre el TDAH ofrecen una selección de los avances relacionados con el TDAH de las dos últimas décadas, que son:

Concepto y diagnóstico

  • Se ha reconocido la existencia del TDAH en adultos.
  • Se ha reconocido la coexistencia de TDAH y trastornos del espectro autista.
  • Se ha considerado que el tipo de síntomas con que se manifiesta el TDAH puede variar con la edad.

Epidemiología

  • Cuando se utilizan las mismas formas de realizar el diagnóstico (criterios e informantes) las tasas de TDAH son similares en Europa y Norteamérica y se han mantenido estables durante 30 años.

Causas del TDAH

  • El TDAH tiene una heredabilidad de entre el 60 y el 90%.
  • Los estudios genéticos solo han conseguido explicar una parte mínima de esa heredabilidad.
  • Se han estudiado varios factores prenatales y postnatales que podrían incrementar el riesgo de TDAH. El nacimiento prematuro y la deprivación materna parecen ser los más claramente relacionados con el TDAH.

Neurociencia

  • Se ha pasado del estudio de disfunciones en zonas cerebrales concretas al estudio de redes cerebrales.
  • Han aparecido, de forma consistente, alteraciones en estructuras subcorticales, especialmente en los ganglios basales.
  • Funcionalmente, la mayoría de las áreas poco activas en las personas con TDAH están relacionadas con la red ventral de atención y con la red frontoparietal. En cambio, la mayor parte de las áreas excesivamente activas estaban relacionadas con la red neuronal por defecto y con la red visual.

Tratamiento

  • Se ha establecido que los tratamientos farmacológicos son más efectivos que el placebo, especialmente: metilfenidato y atomoxetina en niños y anfetamina en adultos.
  • Los suplementos de ácidos grasos y las dietas con restricción de colorantes artificiales parecen tener un pequeño efecto sobre los síntomas del TDAH.
  • Mientras que los tratamientos conductuales no parecen mejorar los síntomas del TDAH (al menos, de acuerdo con los estudios más rigurosos), sí que parecen tener efectos positivos en otras variables como el estilo educativo de la familia o los problemas de conducta.
  • El entrenamiento cognitivo puede mejorar la memoria de trabajo verbal y visual.
  • El neurofeedback no produce un efecto significativo sobre medidas neuropsicológicas y académicas, según el meta-análisis más reciente.

Además, a lo largo de la revisión, Cortese y Coghill van sugiriendo distintas líneas de trabajo para los próximos años, como:

  • Definir mejor y dar mayor prioridad al deterioro funcional en el diagnóstico de TDAH.
  • Dar mayor prioridad a los síntomas de inatención.
  • Buscar formas de integrar la información que ofrecen padres y profesores.
  • Estudiar la relación entre tempo cognitivo lento y TDAH con manifestaciones de inatención.
  • Investigar la prevalencia del TDAH en población infantil y adulta.
  • Realizar estudios longitudinales para conocer mejor la remisión o persistencia del TDAH a lo largo del tiempo.
  • Desarrollar y estudiar de modelos animales del TDAH.
  • Introducir técnicas basadas en el “machine learning” que permitan que los datos de los estudios de neuroimagen puedan ser utilizados para validar el diagnóstico del TDAH y conocer la respuesta al tratamiento y la trayectoria de cada afectado.
  • Estudiar los efectos a largo plazo de los tratamientos.
Detección y evaluación

Prevalencia del TDAH en Navarra y La Rioja

Voy a presentar y comentar brevemente un artículo publicado en Revista de Neurología titulado Trastorno por déficit de atención/hiperactividad en niños en edad preescolar. Prevalencia epidemiológica en Navarra y La Rioja, España.

Hay tres razones por las que me llamó la atención esta publicación. La primera es porque yo trabajo en Navarra y he tenido algo de contacto con el sistema educativo de La Rioja, las dos comunidades en las que se realizó el estudio. La segunda es porque hay algún conocido entre los autores y la tercera es que sentí curiosidad acerca de la forma de evaluar ya que existen menos  herramientas para la detección y evaluación del TDAH en la educación infantil que en la etapa posterior.

Imagen de Google maps

Buena parte de los estudios epidemiológicos internacionales que se revisan encuentran prevalencias del TDAH en edad preescolar entre el 1,9% y el 5,4%, con algunos que ofrecen resultados mayores, hasta el 12,8%.

Una de las causas para estas diferencias puede ser la herramienta utilizada. En este estudio se empleó una adaptación española de la versión escolar de la ADHD rating scale IV (ADHD-RS-IV-P-Es). La escala fue cumplimentada para cada participante por dos evaluadores (familia y escuela).

Resultados

La prevalencia se calculó de tres formas distintas:

  1. Percentil mayor que 93 sin ajustar los datos normativos por sexo: prevalencia del 3,8%
  2. Percentil mayor que 93 ajustando los datos normativos por sexo: prevalencia del 4,1%
  3. Presencia de 6 o más síntomas de inatención o hiperatividad e impulsividad: prevalencia del 2,5%

La concordancia entre las tres formas de medir la prevalencia fue como mínimo del 98,21%.

 

 

 

 

Causas del TDAH·Detección y evaluación·Funciones ejecutivas

Concordancias entre TDAH y trastornos del espectro del autismo

Foto enlazada de invanep.com

La idea de que pudiera haber una continuidad entre el TDAH y los trastornos del espectro del autismo no es nueva y ya escribí sobre ella en 2015. Vuelvo sobre ella por la publicación de una revisión de Fernando Mulas y Patricia Roca titulada Concordancia entre los trastornos del espectro del autismo y el trastornos por déficit de atención/hiperactividad.

Los autores proporcionan algunos datos recientes que respaldan la idea de continuidad entre TDAH y trastornos del del espectro del autismo (TEA). Uno de los más llamativos es un análisis factorial en el que se aprecia un solapamiento entre los síntomas de hiperactividad e impulsividad de los participantes con TDAH y síntomas de comportamientos restrictivos y repetitivos.

Según distintos estudios de tipo genético, entre un 50 y un 72% de los factores genéticos relacionados con los TEA son comunes con los factores genéticos relacionados con el TDAH, aunque estos resultados parecen ser menores en estudios de asociación del genoma completo.

Los estudios neurológicos ofrecen resultados dispersos, ya que distintos estudios han encontrado diferentes aspectos en común: menor volumen del cuerpo calloso, disminución de la sustancia gris en el giro frontal inferior izquierdo o menor activación de distintas regiones cerebrales. También se han encontrado diferencias como alteraciones en las áreas temporolímibicas propias del TEA.

Investigaciones sobre los síntomas y manifestaciones de ambos trastornos encuentran una relación entre la impulsividad y las dificultades de competencia social y entre la hiperactividad y el movimiento estereotipado. Tanto en TEA como en TDAH se encuentran dificultades en la conducta ejecutiva, pero estas son de distinto tipo, relacionadas con la inhibición y la atención en el TDAH y con la flexibilidad cognitiva y la planificación en los TEA.

Mulas y Roca consideran que la investigación revisada es compatible con el modelo de gradiente, que considera que existe una continuidad entre TDAH y TEA, de modo que los casos más graves de TDAH se podrían considerar como casos leves de TEA.

 

 

 

Detección y evaluación·Protocolos

Protocolo de abordaje del TDAH en el sistema sanitario de Andalucía

El año pasado se presentó el Protocolo de abordaje del TDAH en el sistema sanitario público de Andalucía, publicado por la Consejería de Salud de esta comunidad. Aunque este blog está centrado en temas educativos, los protocolos de actuación ante el TDAH han sido uno de los temas recurrentes en él, y se les ha dedicado una página exclusiva. Además, este protocolo andaluz incluye algunas indicaciones para el sistema educativo, de modo que merece la pena hacerle un comentario aquí.

Al presentar el TDAH y su diagnóstico, el protocolo sigue fundamentalmente la descrición que hace el DSM-5 (curiosamente la asignación del código del trastorno se hace según la CIE-10) y propone una evaluación en la que se consideren fuentes y herramientas de recogida de información variadas, contando entre ellas con la evaluación psicopedagógica de los equipos o departamentos de orientación.

Dentro del plan de acción o intervención se incluye una parte de tratamiento no farmacológico que constaría de:

  • Parentalidad positiva y estimulación ambiental.
  • Apoyo psicopedagógico.
  • Posibilidad de ofrecer programas grupales de formación para los padres de niños o adolescentes con TDAH.
  • Posibilidad de ofrecer tratamiento psicológico grupal (terapia cognitivo-conductual o entrenamiento en habilidades sociales).
  • Posibilidad de ofrecer tratamiento psicológico individual para los niños de mayor edad si los enfoques conductuales o psicológicos grupales no han sido adecuados.

El protocolo cuenta con tres páginas que desarrollan diagramas de flujo sobre la intervención educativa y algunos anexos con modelos de informes desde educación a los servicios de salud y una plantilla para un plan conjunto educación-salud.

ACTUALIZACIÓN

Ana Belén Martínez Lietos, orientadora en Andalucía y lectora del blog me ofrece información complementaria acerca de este protocolo y su uso. Tal como indicaba al comienzo de la entrada, se trata de un protocolo promovido por la Consejería de Salud. La Consejería de Educación no ha secundado su uso. El protocolo se refiere a una normativa (Instrucciones del 22 de junio de 2015) que actualmente está desactualizada, ya que fue sustituida por las Instrucciones del 8 de marzo de 2017. Según las normas de Educación solo el tutor puede iniciar un proceso de detección en el aula y un profesional médico no puede solicitar una prueba especifica a un eqipo de orientación educativa o departamento de orientación sobre un alumno o alumna.

 

Curiosidades·Detección y evaluación

Persistencia del TDAH en la vida adulta

Un equipo internacional, formado por investigadores de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Reino Unido y Dinamarca, ha publicado un interesante artículo sobre la persistencia del TDAH en la vida adulta. El primer tema que tratan es por qué hay tantas diferencias en los resultados de los estudios de seguimiento. Según los datos recogidos hasta esta publicación, de los niños con diagnóstico de TDAH, entre un 4% y un 75% se convierten en adultos con TDAH. Se trata, como puede verse, de unas cifras muy dispares.

El propósito de los autores de la revisión no es ofrecer una cifra de consenso o más precisa, sino analizar cuál es el motivo de estas diferencias. Entre las posibles explicaciones que encuentran están:

  • La forma de realizar el diagnóstico: en los diferentes estudios de seguimiento se han utilizado los criterios diagnósticos de los manuales DSM 3, 4 y 5 y diferentes escalas o cuestionarios para evaluar la gravedad de los síntomas.
  • El tipo de muestra evaluada: se ha encontrado mayor persistencia del TDAH en las muestras clínicas (los que acuden a centros para el diagnóstico o el tratamiento). Se trata de algo lógico, ya que en este tipo de muestras están más representados los casos más graves.
  • Tasa de abandono: los estudios en los que muchos participantes abandonan el seguimiento tienen mayor riesgo de infravalorar la persistencia del TDAH, ya que por los propios síntomas del trastorno, aumenta la posibilidad de que sean los participantes con TDAH los que no participen en los seguimientos.
  • Las características de la muestra: la edad a la que comienza y termina el seguimiento influyen notablemente en el índice de persistencia que se obtiene. Por otra parte, la tasa de persistencia es mayor entre mujeres que entre hombres.
  • Informantes: en los niños, los síntomas de TDAH suelen ser valorados por sus padres, profesores o por ambos, mientras que en los adultos son más comunes las medidas de autoinforme. El uso de unos u otros informantes puede hacer que varíe la tasa de prevalencia.

Existe otro trabajo, en el que participaron Arthur Caye y Luis Augusto Rohde, que también trabajaron en la revisión anterior, en el que se revisan los factores que permiten predecir la persistencia del TDAH en la vida adulta. Los factores que permitían predecir la persistencia del TDAH al combinar, al menos, los resultados de tres investigaciones fueron:

  • La gravedad del TDAH.
  • El tratamiento del TDAH.
  • La asociación del TDAH con un problema depresivo mayor.
  • La asociación del TDAH con trastorno de conducta.

Los factores que no fueron buenos predictores del TDAH tras combinar los resultados de tres o más investigaciones fueron: el género, la presencia de un trastorno oposicionista desafiante, la proveniencia de familias monoparentales o el cociente intelectual.

 

Causas del TDAH·Detección y evaluación

Problemas de lenguaje y problemas de comportamiento

Hace unos meses, en las jornadas sobre trastorno específico del lenguaje que organizó la Asociación de Logopedas del Principado de Asturias, las psicóloga y logopeda Carmen Vigón mencionó un artículo que relacionaba los problemas de lenguaje con los problemas de comportamiento.

El trabajo al que se refería es Language ability predicts de development of behavior problems in children, un artículo que contiene dos investigaciones realizadas por un grupo de ocho autores de las universidades de Indiana, Duke, Auburn y Wisconsin-Madison.

Estudio 1

En el primer estudio se siguió anualmente a un grupo de 585 niños, desde los 7 hasta los 13 años, evaluando su habilidad lingüística, rendimiento escolar, la presencia de síntomas de TDAH y de problemas de comportamiento. La presencia de síntomas se midió mediante cuestionarios realizados por sus profesores y por sus madres. La hablilidad lingüística es evaluó mediante una prueba escolar que evaluaba el uso correcto (vocabulario, gramática y respecto a las convenciones) del inglés oral y la habilidad para comunicarse por medio de la escritura. También se recogieron resultados de matemáticas y de lectura.

En la información de los profesores, son síntomas de TDAH se relacionaron con los resultados en la prueba de lenguaje y con los resultados de matemáticas. También influía el sexo (resultados más altos en chicos que en chicas) y el estatus socio-económico (los síntomas eran mayores en los niños de familias con estatus socioeconómico más bajo). En la información de las madres se repite la misma pauta, exceptuando la influencia del estatus socio-económico. Los resultados en la prueba de lenguaje explicaban un 3% de la variabilidad en los resultados de síntomas de TDAH.

Estudio 2

En el segundo estudio se evaluó cada dos años a un grupo de 11506 alumnos entre los 4 y los 12 años, midendo su vocabulario receptivo, la valoración que hacían sus madres de algunos síntomas de TDAH y problemas de comportamiento, la memoria de corto plazo y sus resultados en pruebas de lectura, comprensión lectora y matemáticas.

A los 4 años de edad, los síntomas de TDAH eran menores en las niñas y se relacionaban con buena parte de las variables medidas: eran mayores cuanto menores eran el nivel de estudios de la madre, su edad en el parto, los ingresos familiares, los resultados académicos, de memoria y de lenguaje. Se encontraron menos síntomas de TDAH en los niños hispanos o negros que en el resto de la población. La relación entre síntomas de TDAH y edad de la madre en el parto parecía disminuir conforme los niños se iban haciendo mayores.

La relación entre las variables evaluadas y los problemas de comportamiento, fue bastante parecida a la que había entre esas variables y los síntomas de TDAH, con alguna diferencia. Se encontró una relación negativa significativa entre el cociente intelectual de las madres y los problemas de comportamiento en los hijos y no se apreció una relación significativa entre problemas de comportamiento y lectura o memoria de corto plazo.

En los dos estudios se encontró que los resultados bajos en las pruebas de lenguaje o vocabulario receptivo predecían los problemas de comportamiento y la existencia de síntomas de TDAH. En cambio, si se hacía el análisis inverso, los problemas de comportamiento o los síntomas de TDAH eran predictores más débiles de los resultados en las pruebas de lenguaje o vocabulario. En el primer estudio, los resultados de vocabulario predecían un 3% único de la varianza en la valoración de los síntomas de TDAH, después de controlar el efecto de otras variables (características demográficas, nivel socio-económico y rendimiento en las pruebas de lectura y matemáticas).

 

Detección y evaluación·Dificultades de aprendizaje

Problemas de lenguaje en los niños con TDAH

Quien lleve tiempo siguiendo el blog, a estas alturas, ya tendrá claro que los niños y adolescentes con TDAH tienen, como grupo, claras dificultades con el rendimiento escolar en general, la lectura, o las matemáticas. Los síntomas primarios del TDAH: la inatención, la hiperactividad y la impulsividad, especialmente el primero de los tres, pueden explicar parcialmente estos problemas, pero parece que las dificultades son bastante más complejas.

Un grupo de investigación australiano, relacionado con el Instituto Murdoch para la investigación infantil, ha presentado recientemente una revisión sistemática sobre los problemas de lenguaje en el TDAH. Aparentemente, no tendría sentido tratar de encontrar especiales dificultades de lenguaje en los niños con TDAH. Las bases del lenguaje se adquieren a una edad muy temprana. El lenguaje se adquiere, fundamentalmente, por la participación en situaciones comunicativas, sin que sea necesario hacer un esfuerzo intencional para su mejora o estudiarlo. Muchas veces, el lenguaje oral está bastante desarrollado antes de que se manifiesten los primeros síntomas de TDAH.

Sin embargo, el riesgo de presentar problemas de lenguaje oral es mayor entre el alumnado con TDAH que entre sus compañeros sin TDAH. La revisión encontró 21 investigaciones sobre el tema, en las que se realizaban 68 comparaciones entre el lenguaje de alumnado con y sin TDAH. La asociaciación entre TDAH y problemas de lenguaje resultó ser grande (tamaño del efecto (TE) = 1,09).

Los problemas de lenguaje se apreciaron en las tres dimensiones del lenguaje oral que se consideraban: expresión (TE = 1,23), comprensión (TE = 0,97) y uso o pragmática (TE = 0,98).

Existe la posibilidad de que estos resultados sean debidos a la comorbilidad entre TDAH y trastornos de lenguaje, es decir, entre los grupos con TDAH habría más alumnos con trastornos del lenguaje que entre los grupos sin TDAH, lo que haría que los resultados medios del grupo con TDAH fueran inferiores que los del grupo de comparación. Sin embargo, los autores de la revisión sugieren que los problemas del lenguaje parecen estar relacionados con el TDAH independientemente de la comorbilidad con trastornos de lenguaje.

Estos resultados indican la conveniencia de que las evaluaciones de TDAH se complementen con alguna prueba de lenguaje, aunque sea de detección para identificar posibles problemas en esta área.