Adaptaciones y acomodaciones·Intervención con evidencias limitadas·Organización

¿Enseñanza de habilidades o adaptaciones metodológicas?

La intervención educativa para el TDAH con mayor respaldo científico es la de tipo conductual. Sin embargo, la mayor parte del alumnado con TDAH es atendido con adaptaciones de la enseñanza y la evaluación, lo que en España se conoce como adaptaciones metodológicas o adaptación curricular de acceso.

A pesar de que su uso está bastante extendido, la eficacia de estas adaptaciones metodológicas apenas ha sido investigada. Por eso, resulta bienvenido cualquier nuevo dato sobre su posible utilidad. En este caso, los datos nos los ofrecen un grupo de investigadores de la Universidad estatal de Nueva Jersey, que han publicado los resultados de un estudio experimental en el que comparan la enseñanza de habilidades con adaptaciones de tipo paliativo.

Grupo de intervención:

  • Organización de la carpeta: cada alumno se reunía con un asistente y juntos valoraban la organización de la carpeta con un cuestionario de organización de 9 ítems. El alumno solucionaba los problemas de organización que se encontrasen y el asistente reforzaba verbalmente los avances.
  • Toma de apuntes: el asistente enseñaba un tema de ciencias relacionado con el currículo escolar, incluyendo la enseñanza de cómo tomar apuntes. En primer lugar, servía como modelo del procedimiento de toma de apuntes haciéndolo en una pizarra digital y acompañándolo por la verbalización de sus pensamientos y por preguntas a los alumnos. Después iba desvaneciendo esas ayudas hasta que los alumnos tomaban apuntes por sí mismos.
  • Gestión del tiempo: se enseñaba a autorregular a atención observando y registrándola en una versión modificada para este estudio del juego EpicWin para Ipad. Cada 5 minutos, un zumbido avisaba a los alumnos para señalar en la aplicación si habían conseguido su objetivo (por ejemplo, atender a la tarea). Conseguirlo suponía conseguían recompensas y mejoras de nivel en la aplicación. Durante los primeros días se realizó un entrenamiento, en el que el asistente observaba al alumno y al final de cada cinco minutos ambos valoraban si había estado atento a la actividad. Si ambos estaban de acuerdo, el alumno podía señalarlo en la aplicación.

Grupo de adaptación:

  • Organización de la carpeta: el asistente valoraba la organización de la carpeta con el cuestionario y solucionaba los problemas de organización, mientras el alumno observaba y contestaba a las preguntas que el asistente le hacía para poder colocar correctamente el contenido de la carpeta.
  • Toma de apuntes: antes de las clases de ciencias se proporcionaba al alumnado una copia de unos apuntes prediseñados (los mismos el asistente ponía como modelo al grupo de intervención). Aunque disponían de ese material, a los alumnos se les indicaba que tomasen apuntes durante las clases.
  • Gestión del tiempo: se proporcionó un 50% de tiempo extra para terminar el trabajo individual.

Hay que tener en cuenta que estas intervenciones y adaptaciones se realizaban después de clase y solo al alumnado que participaba en la investigación. Este alumnado era atendido en grupos de 3 a 6 alumnos, por asistentes de investigación (2 o 3 en cada grupo). Con ellos se realizaba una actividad de enseñanza de ciencias. Se recogieron distintas medidas antes, durante y después de la intervención, que duró 7 semanas.

En la parte izquierda, Judith Harrison, Alyssa Baran y Colleen Belmonte, autoras del artículo. Foto enlazada de la web de Rutgers Graduate School of Education.

Resultados

El grupo de intervención obtuvo mejores resultados que el grupo de adaptación en organización de la carpeta, extensión y precisión de sus apuntes, tanto durante como después del programa.

Respecto a la observación de las clases de ciencias que se impartían a los participantes, el grupo de intervención superó claramente al grupo de adaptación en la cantidad de trabajo realizado y en la precisión.

También se comparó al grupo de adaptación con un subgrupo que aceptó y siguió las intervenciones, descartando a los participantes del grupo de intervención que no siguieron las indicaciones o no querían participar de la intervención. Se mostraron reacios a seguir la intervención 14 de los 34 que formaban el grupo. El perfil de resultados es similar aunque, en este caso se añade que el subgrupo que aceptó la intervención mostró más participación en la actividad que el grupo de adaptación durante la implantación y en la medida de seguimiento. En este caso, no se encontraron diferencias significativas en la cantidad de trabajo realizado y solo en la precisión en la medida de seguimiento.

Fuera de los análisis que realizan los autores del trabajo, me han llamado la atención algunas de las gráficas que ilustran el artículo, especialmente las que describen los resultados del grupo que recibió adaptaciones.

  • La organización de la carpeta, en este grupo, mejora aproximadamente un 17%. La del grupo de intervención mejora más de un 30%.
  • La participación (estar atento a las explicaciones o al trabajo individual) disminuye en ambos grupos, especialmente en el de adaptaciones, más de un 10%.
  • La cantidad de disrupciones aumenta en el grupo de adaptaciones, mientras que disminuye en el grupo de intervención.
  • Y la cantidad y la precisión del trabajo disminuyen en el grupo de adaptaciones mientras que aumentan en el grupo de intervención.

Habría que tener mucha precaución a la hora de establecer conclusiones, evitando generalizar ya que no estamos ante una muestra representativa ni ante la misma situación que se presenta en un aula de enseñanza secundaria. Tampoco hay un grupo de control sin intervención, ni se llegó a evaluar una cuestión clave que es lo que los participantes habían aprendido en aquellas sesiones. Tras todas estas advertencias, los datos recogidos nos muestran que el grupo con adaptaciones empeoró en participación, disrupción, cantidad y precisión del trabajo, obteniendo una mejora únicamente en organización de la carpeta.

 

 

Adaptaciones y acomodaciones·Lectura·Materiales·Organización

Ideas para reforzar la lectura a alumnado con TDAH 4: tareas PIFT

Termino esta serie sobre ideas para reforzar la lectura ya que, aunque el artículo que estoy comentando incluye otras dos estrategias (terapia cognitivo conductual e intervenciones multicomponente), las propuestas son poco concretas. Así que acabo con  estas tareas PIFT.

El nombre original son tareas TIPS (Teachers Involve Parents in Schoolwork). Parece que en inglés es mucho más fácil conseguir siglas llamativas porque a mí solo se me ha ocurrido traducirlo como tareas PIFT (Profesores Implican a Familias en Tareas). Según la explicación inicial, las tareas PIFT se distinguen porque su intención es promover la colaboración de la familia en actividades entretenidas, interactivas y relacionadas con los contenidos que se están trabajando en clase.

Se necesitan 5 elementos para crear una tarea PIFT, que son:

  1. Una notificación breve a la familia, en la que se explica el propósito de la tarea y qué se ha aprendido en la clase.
  2. Una actividad de calentamiento en la que el alumno explica la persona con la que esté trabajando lo que ha aprendido sobre ese tema.
  3. Actividad para practicar juntos lo aprendido.
  4. Actividad de expansión en la que, de forma conjunta, se aplica lo aprendido en una situación de la vida real. Son actividades como generar ideas juntos, hacer una pequeña encuesta, construir algo u organizar gráficamente una información.
  5. El adulto firma la tarea y se devuelve al profesor. Es bastante común que las tareas PIFT tengan una parte de evaluación de la actividad, en la que los padres contestan preguntas de “sí” o “no”, como “¿comprendió tu hijo la tarea?”, “¿ha sido entretenida?”, “¿te ha ayudado a saber lo que se está trabajando en clase?”.

El ejemplo que se proporciona es similar a este:

Por si a alguien le resulta útil esta plantilla, se puede descargar aquí en un formato editable, y lo primero que modificaría es suprimir la cuarta línea para hacer frases, ya que en la tarea solo se pide hacer tres oraciones…

Intervención con evidencias limitadas·Organización

Las intervenciones escolares para el TDAH podrían mejorar el tempo cognitivo lento

El tempo cognitivo lento es un conjunto de síntomas como los siguientes: tendencia a soñar despierto, dificultades para permanecer atento en situaciones aburridas, desmotivación, confusión, despiste y olvidos, apatía, cansancio o menor energía que los compañeros, lentitud al moverse y al procesar información. Es un concepto que ya ha aparecido en el blog, pero he tratado sus características y sus posibles diferencias con el TDAH más que la forma de intervención.

Zoe Smith. Foto enlazada de Research Gate.

Zoe Smith, estudiante en la Universidad de la Comunidad de Virgina y Joshua Langberg, un investigador que ya ha aparecido una cuantas veces en este blog, han publicado un artículo basado en la tesis doctoral de Smith.

En este trabajo se analizan los síntomas de tempo cognitivo lento en 274 adolescentes con TDAH que fueron asignados al azar a una intervención para mejorar las habilidades de organización, a una intervención para mejorar la realización de tareas o a un grupo de control.

Ninguna de las dos intervenciones (habilidades de organización y tarea) estaba diseñada para tratar el tempo cognitivo lento, pero ambas produjeron mejoras en los síntomas de tempo cognitivo lento valorados por los padres. Cuando se trataba de una autovaloración de los síntomas, las mejoras no llegaron a ser estadísticamente significativas.

No hubo diferencias estadísticas entre los beneficios producidos por la intervención de habilidades de organización y la intervención de tarea. Además, las mejoras en las valoraciones de los padres, se relacionaron con mejoras en regulación del comportamiento, metacognición e inatención.

Las intervenciones

Las dos intervenciones tenían como objetivo la mejora de la realización de las tareas escolares en casa y se realizaban en 16 sesiones de 20 minutos, durante la jornada escolar y fuera del aula. Ambas incluían dos reuniones breves con los padres de los alumnos para explicar lo que se estaba practicando. En ellas se trabajó con alumnos de 11 a 14 años de edad (middle school).

Mejora de las habilidades de organización

Esta intervención trataba de desarrollar tres habilidades:

  1. Organización y gestión de los materiales escolares.
  2. Anotación precisa de las tareas y trabajos.
  3. Realización de planes diarios y a largo plazo para realizar las tareas.

Además de enseñar esas habilidades, se llevaba una lista de control sobre su uso y los alumnos podían ganar algunas recompensas por emplearlas.

Mejora de la realización de tareas

Su objetivo era enseñar habilidades para la realización del trabajo y para evitar las distracciones. Para ello se explicaban las condiciones de “estar trabajando” (permanecer en la silla, estar mirando el material de aprendizaje…) y se hacían prácticas, de modo que el alumno podía ganar puntos por cada minuto en que cumplieran esas condiciones y por la realización correcta de la tarea o actividad.

 

Curiosidades·Organización·Uncategorized

Memoria prospectiva en niños con TDAH

Si memoria es sinónimo de recuerdo y prospectivo se refiere al futuro. ¿Qué narices es la memoria prospectiva? Porque difícilmente podemos recordar lo que no ha sucedido aún.

Más o menos, esto es lo que pensaba al ver esta revisión de Karley Talbot, Ulrich Müller y Kimberly Kerns, sobre la memoria prospectiva en niños con TDAH. Al comenzar a leerla vi que no se trataba de ninguna percepción extrasensorial, sino, simplemente, de la habilidad que uno tiene para recordar que tiene que hacer algo en el futuro. Se trata de cosas como recordar que tengo que entregar un trabajo de Ciencias Sociales, llevar la flauta al colegio, porque mañana tengo clase de música, llevar dinero para pagar una excursión o que tengo que llevar la ropa del equipo de baloncesto porque mañana no iré al entrenamiento, sino al cumpleaños de un amigo. Como se puede ver, la memoria prospectiva es muy útil y, en un adulto, los fallos en ella pueden tener consecuencias notables.

La memoria prospectiva tiene dos contenidos especialmente importantes: qué tengo que hacer y cuándo o para cuándo tengo que hacerlo. Parece haber dos tipos de memoria prospectiva: la basada en el suceso (acordarme de darle un aviso a alguien cuando lo vea) y la basada en el tiempo (acordarme de hacer una llamada a las 6 de la tarde).

La revisión

En la revisión de Talbot et al. buscaron trabajos de investigación sobre memoria prospectiva en alumnado de 6 a 13 años con TDAH, en los que participase un grupo de control sin TDAH. Encontraron, en total, seis estudios.

Revisando estos estudios, los autores consideran que los niños con TDAH presentan problemas, especialmente, en la memoria prospectiva basada en el tiempo, mientras que en la basada en el suceso, sus resultados son más similares que los de los compañeros sin TDAH. Sin embargo, al valorar estos resultados, los autores manifiesta bastantes dudas respecto al mejor rendimiento en memoria basada en el suceso, ya que las investigaciones realizadas son “de laboratorio” en situaciones muy estructuradas y con sucesos muy claros (como que el investigador chasquee los dedos) para señalar el momento de recordar el contenido. Esta forma de evaluar podría ser especialmente beneficiosa para el alumnado con TDAH, pero no reflejar bien lo que sucede en la vida ordinaria, con situaciones poco estructuradas y señales de recuerdo menos notorias.

No se encontraron estudios en los que se realizase una intervención para la mejora de la memoria prospectiva en personas con TDAH. Por tanto, las indicaciones de mejora que se ofrecen en la revisión están basadas en estudios realizados con otras poblaciones (niños con daño cerebral) y en la hipótesis de que los problemas de memoria prospectiva en el TDAH se relacionan con dificultades en la atención, la motivación y las funciones ejecutivas. Las medias que se sugieren son:

  • Uso de agendas.
  • Uso de ayudas electrónicas para la organización como Neuropage.
  • Refuerzo por el cumplimiento.
  • Entrenamiento cognitivo.

 

 

 

 

 

 

Materiales·Organización·Problemas de comportamiento

Teaching the tornado. Herramientas para la intervención con TDAH

Jim Wright. Foto enlazada de Intervention Central.

Jim Wright es un consultor especializado en “respuesta a la Intervención” (RTI, por su nombre en inglés) una forma de organizar la atención a la diversidad en tres niveles, con intervenciones generales dirigidas a todo el alumnado, de mayor intensidad para aquellos que no obtienen suficientes beneficios de las anteriores y especializadas para los que el nivel dos es insuficiente.

Wright es también el autor de Intervention Central, una web de recursos para RTI que ofrece bastantes herramientas y materiales. Un gran problema de estos recursos es que están en inglés, por lo que la mayoría de ellos no los podemos aplicar directamente, pero pueden servir como ejemplo, referencia o dar ideas para elaborar otros.

Parte de los recursos para TDAH están enlazados en una página llamada Teaching the tornado, que contiene información y estrategias para un curso de formación que Wright impartió en 2014. Allí podemos encontrar:

En realidad, el contenido de estos recursos no es muy diferente de lo que se podría encontrar en manuales o guías sobre el TDAH, pero la forma de presentación es distinta y puede haber gente a la que le resulte más cómoda esta forma de organizar la información.

 

 

 

 

Intervención con evidencias sólidas·Organización

Efectos de la mejora de habilidades de organización

Entre las intervenciones educativas para el TDAH, la más reconocida ha sido el tratamiento conductual. Los programas de entrenamiento de padres, que algunos consideran como un tipo de intervención conductual, también son una práctica sólida, Además, cada vez hay más datos que indican que las intervenciones para la mejora de habilidades de organización son otra posibilidad sólidamente fundamentada para el tratamiento del TDAH. Por ejemplo, la Guía de práctica clínica sobre las intervenciones terapéuticas en el TDAH realiza varias recomendaciones sobre el entrenamiento en habilidades de organización, considerando que tienen un nivel B de evidencia (el segundo mayor de los que considera).

Como indicador de la fundamentación que tienen estos programas, comento un meta-análisis sobre intervenciones en habilidades de organización para niños y adolescentes con TDAH, realizado por un equipo de cinco investigadores, liderados por Aida Bikic.

En este meta-análisis se combinaron y analizaron los datos de 10 estudios experimentales en los que habían participado 1054 alumnos con TDAH.

Foto enlazada de whatmomslove.com

 

Las intervenciones

Lo que puede tener un mayor interés para la práctica es qué es lo que se hace para mejorar las habilidades de organización de los alumnos. Entre otras cosas encontramos:

  • Enseñar habilidades para la organización del material, la gestión del tiempo y la planificación.
  • Dividir esas habilidades en pequeños pasos y enseñarlas de forma sistemática.
  • Informar a padres y profesores de qué se está trabajando para que promuevan y refuercen el uso de esas habilidades.
  • Utilizar herramientas de registro para supervisar el orden en la carpeta, la mochila y la taquilla o pupitre.

Los resultados

Al combinar los datos de los 10 estudios seleccionados se encontraron las siguientes mejoras

  • Habilidades de organización valoradas por el profesorado (con un tamaño del efecto g = 0,54).
  • Habilidades del organización valoradas por los padres (g = 0,83).
  • Disminución de los síntomas de inatención valorados por el profesorado (g = 0,26).
  • Disminución de los síntomas de inatención valorados por los padres (g = 0,56).
  • Valoración del rendimiento escolar por el profesorado (g = 0,33).
  • Calificación media (g = 0,29).

 

Entrenamiento de padres·Inatención·Intervención con evidencias sólidas·Organización·Resultados escolares

Meta-análisis sobre intervenciones para mejorar la organización

Los problemas de organización son bastante comunes en los alumnos con TDAH. Estos problemas se suelen manifestar en dificultades para gestionar el material escolar y en no cumplir los plazos de entrega o preparación de los trabajos y exámenes que deben realizar.

Los problemas de organización son persistentes y producen consecuencias negativas en el rendimiento escolar y, en los adultos, en el rendimiento laboral y en la vida cotidiana.

Las intervenciones más habituales para el TDAH se centran en reducir los síntomas nucleares y mejorar el comportamiento. Sin embargo, también ha surgido un conjunto de propuestas que se podrían considerar como una intervención a la que llamaríamos enseñanza de habilidades de organización (EHO) las intervenciones de EHO tratan de enseñar a los alumnos cómo organizar sus materiales y su tiempo. Estas intervenciones incluyen la participación de los padres y se trabajan con ellos habilidades para supervisar, promover y recompensar la realización adecuada de tareas y actividades relacionadas con la escuela.

Eficacia del EHO

Un grupo de investigadores de la Universidad de Yale ha publicado un meta-análisis sobre programas de enseñanza de habilidades de organización para niños y adolescentes con TDAH.

Su revisión localizó 14 investigaciones experimentales, en las que han participado 1054 alumnos. Según la valoración de los profesores, el EHO produjo una mejora moderada (tamaño del efecto de 0,54) en las habilidades de organización. Los padres apreciaron un efecto mayor (tamaño del efecto de 0,83).

Además se encontraron mejoras sobre la atención, el rendimiento académico y la calificación media de los alumnos.

Características de las intervenciones

Parte de las intervenciones utiliza el formato de entrenamiento de habilidades, en el que las habilidades que se quieren conseguir son divididas en pequeñas partes que se enseñan de forma sistemática.

Las habilides enseñadas en los programas EHO son:

  • Organización del material escolar.
  • Gestión del tiempo.
  • Planificación.
  • Rutinas para la realización de la tarea.
  • Uso de listas de control para la organización de la mochila, carpeta y taquilla (pupitre).
Adaptaciones y acomodaciones·Entrenamiento de padres·Habilidades sociales·Intervención con evidencias sólidas·Organización

Los programas CLS y CLAS para alumnado de primaria con TDAH

La Universidad de California está trabajando desde 2002 en la elaboración y comprobación de un programa educativo para el TDAH. La principal impulsora de este trabajo es la profesora Linda Pfiffner. El programa lo podemos encontrar con los nombres de Collaborative Life Skills (CLS) o Collaborative Life and Attention Skills (CLAS) y está especialmente pensado para alumnado de primaria con TDAH de forma inatenta.

A diferencia de otras intervenciones, que se han preparado en inglés y no podemos utilizar sin traducir los materiales, CLAS está siendo adaptado para población mejicana por Eva Araujo y Lauren Hack.

Eva Araujo y Lauren Hack. Foto de Conacyt

Este programa parte de la idea de que las intervenciones disponibles para tratar el TDAH de forma combinada o con predominio de la hiperactividad / impulsividad y los problemas de conducta no dan respuesta a algunos problemas propios de los niños con TDAH de forma inatenta, como la baja velocidad de procesamiento, soñar despiertos, desorientación o desconocimiento de habilidades sociales.

Los programas

CLAS tiene tres componentes principales que son:

  1. Asesoramiento al profesorado.
  2. Entrenamiento de padres.
  3. Entrenamiento del alumno en habilidades.

El asesoramiento al profesorado consta de una sesión en la que se presentan las intervenciones conductuales y acomodaciones de clase dirigidas a los alumnos con déficit de atención. A lo largo de 12 semanas se realizan cuatro o cinco reuniones del profesor con los padres, el alumno y el asesor. Se prepara y establece una hoja de registro diario, a la que se llama “el reto de la clase”. Esta hoja es individualizada y suele incluir objetivos relacionados con:

  • El trabajo escolar (acabar los ejercicios de clase, realizar la tarea de casa, precisión en las actividades realizadas).
  • Habilidades básicas de trabajo y estudio (tener listos los materiales necesarios, comenzar las actividades a tiempo, seguir las instrucciones).
  • Interacción social (participar en grupos, comportarse de forma asertiva).

Los objetivos elegidos estan relacionados con las habilidades que se enseñan al alumno. Además, se realizan acomodaciones de aula como lugar preferente para sentarse, reducción del trabajo, uso de una agenda, ayudas para la organización, límites de tiempo o recordatorios.

El entrenamiento de padres comienza con una sesión introductoria sobre el TDAH de forma inatenta, el modelo de aprendizaje social y estrategias de manejo para la inatención:

  • Hacer caso a los comportamientos adecuados.
  • Uso de consecuencias positivas y recompensas.
  • Rutinas efectivas y planificación de las actividades.
  • Formas de dar órdenes e indicaciones.
  • Uso prudente de las consecuencias negativas.
  • Cambiar el entorno para promover la atención y el funcionamiento adaptativo.

Todas las familias implantan un “reto de casa”, consistente en una economía de fichas con objetivos y recompensas individualizados. A los padres también se les enseñan habilidades para interactuar de forma eficaz con los profesores y cómo evaluar y reforzar el reto de la clase.

Además, a los padres se les enseña cómo promover y reforzar las habilidades que sus hijos aprenden en sus sesiones de entrenamiento.

daEl entrenamiento para los alumnos consta de una serie de módulos:

  • Habilidades académicas y de estudio: controles de atención, implicación en la actividad.
  • Habilidades de organización: recordatorios y listas de actividades, planificación y gestión del tiempo, preparación del material escolar
  • Autocuidado y habilidades de la vida diaria: hacer las tareas domésticas.
  • Habilidades de competencia social: tomarse las cosas con deportividad, aceptar las consecuencias, asertividad, manejar el bromeo, resolución de problemas o conflictos, hacer amigos y juego en común.

Se trata de dar a los alumnos los conocimientos necesarios para poner en marcha esas habilidades, pero también de ayudarles en su ejecución. Si alguien tiene la suficiente paciencia y conocimiento del inglés, en este vídeo puede encontrar una presentación más detallada del programa.

Por lo que he visto el programa CLS tiene los mismos componentes principales, aunque parece haber algunas diferencias en cuanto a los temas tratados.

Resultados

Estos programas han mostrado producir mejoras en los síntomas de inatención, tempo cognitivo lento y habilidades sociales y de organización. Estas mejoras tienden a mantenerse en las evaluaciones de seguimiento.

Investigaciones publicadas sobre CLS y CLAS

Estas intervenciones han evaluadas en varias ocasiones, algo poco frecuente en tratamientos educativos para el TDAH. A continuación enlazo las investigaciones que he encontrado.

A randomized controlled trial of a school-implemented school-home intervention for attention-deficit/hyperactivity disorder symptoms and impairment.

Parenting as a mechanism of change in psychosocial treatment for youth with ADHD, predominantly inattentive presentation.

Parent Adherence in Two Behavioral Treatment Strategies for the Predominantly Inattentive Presentation of ADHD.

A two-site randomized clinical trial of integrated psychosocial treatment for ADHD-inattentive type.

Educational outcomes of a collaborative school-home behavioral intervention for ADHD.

A randomized, controlled trial of integrated home-school behavioral treatment for ADHD, predominantly inattentive type.

 

Detección y evaluación·Matemáticas·Organización

Los alumnos con TDAH manejan mal el tiempo

Lo que indico no es ninguna novedad y ya habíamos escrito sobre estos problemas y sobre algunas estrategias para manejarlos. Pero el tiempo pasa, algunas cosas se olvidan, nuevos profesores entran a trabajar en los colegios e institutos y algunos nunca han oído hablar de esto.

El caso es que las investigaciones “de laboratorio” han identificado que las personas con TDAH (niños, adolescentes y jóvenes) tienen menor rendimiento que otros personas sin TDAH en tareas como estimar la duración de un suceso, reproducir un intervalo de tiempo, comparar intervalos de tiempo o definir conceptos temporales. Esto tiene un interés teórico. Por ejemplo, no encaja con una idea bastante persistente de que el niño con TDAH sería un niño que ha recibido una educación inadecuada y que se encuentra con una situación social que justifica su comportamiento atribuyéndolo a un trastorno. En este modelo no resultaría fácil explicar por qué muchos de esos niños supuestamente mal educados coinciden en tener esas dificultades con la percepción del tiempo.

Pero el conocimiento de estos problemas con la gestión del tiempo también puede tener un interés práctico. Hay problemas reales frecuentes en las personas con TDAH (y más o menos ocasionales en las que no tienen TDAH) que tienen que ver con el tiempo. Por ejemplo:

  • No iniciar una tarea por considerar que va a ser mucho más larga de lo que realmente es.
  • Considerar que el tiempo disponible para hacer una tarea es mucho más extenso de lo que realmente es (es curioso como este problema y el anterior, que parece opuesto, pueden existir en la misma persona) y comenzarla cuando el tiempo para terminarla bien es insuficiente.
  • Impuntualidad.
  • Dificultad para esperar algo que se desea.

He vuelto a escribir sobre el manejo del tiempo en el TDAH motivado por un trabajo de Bárbara Rosselló y Mateu Servera, que están preparando una escala de valoración de manejo del tiempo para maestros. Aún no existe la herramienta completa, pero este estudio hace una propuesta de items y analiza su estructura factorial, validez y fiabilidad.

Un hallazgo interesante de este estudio es que los items de la escala parecen agruparse en dos factores, uno de uso del tiempo aplicado a tareas y otro de uso del tiempo aplicado a acontecimientos. En el de tareas encontramos observaciones como “necesita tiempo extra para finalizar tareas escolares”, “sabe ajustar el ritmo de trabajo al tiempo de que dispone”, “pregunta cuánto tiempo le falta para terminar una tarea” o “desperdicia o infrautiliza el tiempo”. Algunos items del factor de acontecimientos son: “sabe situar cuándo ha ocurrido un evento: hace una semana, un mes, tres años”, “conoce el día del mes en el que se encuentra” o “tiene dificultades para situar en el tiempo diferentes hechos históricos”.

La correlación que tiene el cuestionario de Rosselló y Servera con otros cuestionarios de valoración de problemas con el tiempo, respondidos por los padres o por los propios alumnos, es moderada (entre 0,26 y 0,41).

Tal como se esperaba, el grupo de 37 niños de 4º de primaria a 1º de ESO con TDAH mostró más dificultades en la gestión del tiempo que el grupo de control. Las diferencias fueron grandes en los dos factores de la escala (tiempo aplicado a tareas y tiempo aplicado a acontecimientos). Las diferencias debidas al curso o al sexo de los participantes fueron poco notables.

 

Estudio·Habilidades sociales·Intervención con evidencias sólidas·Organización

Un nuevo estudio sobre Challenging Horizons

Challenging Horizons Program (CHP) es un programa para adolescentes con TDAH que ya presenté hace unos años. A pesar de que no se ha adaptado al español, es interesante conocerlo porque tal vez sea el programa educativo para alumnos con TDAH mejor fundamentado que existe, con comprobaciones que incluyen algún estudio experimental. Aunque el programa no ha sido adaptado al español, se pueden encontrar algunas de sus actividades en el libro Estudiar y Hacer la Tarea. Alumnos de la ESO incluso con TDAH.

CHP se suele aplicar como programa extraescolar, pero la razón por la que lo vuelvo a traer al blog es porque se acaba de publicar una investigación sobre su eficacia como programa escolar o extraescolar: Evaluation of a school-based treatment program for young adolescents with ADHD.

La investigación se realizó con 326 alumnos con TDAH, desde 6º de primaria (que forma parte de la  middle school) hasta 2º de ESO. Estos alumnos fueron asignados, al azar a tres grupos: Challenging Horizons escolar, Challenging Horizons extraescolar, y la intervención habitual en la comunidad (las medidas que normalmente se toman con alumnos con esas características). En la forma escolar los alumnos se reunían semanalmente con su tutor y se trataban los temas relacionados con la organización del material y las tareas. En la forma extraescolar se realizaban dos sesiones semanales de 2 horas y 15 minutos, con un encuentro personal con un mentor y actividades en grupo sobre habilidades sociales y de estudio y trabajo individual en la tarea escolar.

La intervención más eficaz fue la aplicación extraescolar de CHP, que produjo beneficios en cuanto a organización y manejo del tiempo, problemas con la tarea, funcionamiento escolar y síntomas de inatención. Estos beneficios se mantuvieron tras finalizar el programa. En cambio, no se encontraron beneficios en la interacción social.

El uso escolar de CHP no produjo resultados mejores que las intervenciones habituales en el entorno. Ya se había obtenido un resultado similar en una investigación anterior. Hay que tener en cuenta que, en este caso, la intervención era más breve que el uso extraescolar y trataba menos contenidos, por ejemplo, no se enseñaban habilidades de estudio. No obstante tenía la ventaja de que al hacerse en los colegios, la asistencia de los alumnos era mucho más regular que en el programa extraescolar.