Autorregulación·Materiales·Organización

Autorregulación: escala de valoración para trabajos escritos

El grupo Actitudes está formado por más de 30 profesores de distintas etapas y especialidades, aunque inicialmente estaba vinculado a la Educación Física. Una de sus publicaciones se titula Escala de autovaloración para autorregular el trabajo de alumnado con TDAH. Apareció en la revista Tándem, de didáctica de la Educación Física.

Aunque en el artículo no aparece la herramienta completa, incluye un enlace para su descarga. Con él se puede acceder a esta rúbrica.

Como puede verse, se trata de una evaluación para un trabajo extenso y articulado en distintas secciones.

Autorregulación·Intervención con evidencias limitadas

Ideas para reforzar la enseñanza de la lectura a alumnado con TDAH 1: autorregulación

Los problemas de aprendizaje de la lectura son bastante comunes en el TDAH. A la cuenta de la vieja podríamos considerar que un tercio del alumnado con TDAH cumple los requisitos para considerar que tiene dislexia y un tercio de los que tienen dislexia los de TDAH. Por eso nos puede ser útil disponer de recursos e ideas para reforzar la lectura.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Denver ha publicado una lista de prácticas para mejorar la enseñanza de la lectura al alumnado con TDAH y la colaboración con sus familias. Son prácticas más o menos respaldadas por le investigación. Para no hacer una entrada excesivamente larga, me ha parecido oportuno exponerlas en varias partes. Esta primera está dedicada a la autorregulación

Fases de la autorregulación

La autorregulación es un ciclo de establecimiento, seguimiento y evaluación de objetivos. Nos parece difícil de creer que nuestros alumnos o hijos con TDAH van a hacer todo eso, pero las intervenciones de lectura que incorporan estrategias de autorregulación parecen haber dado resultados positivos. Estas intervenciones se desarrollan en los tres pasos que aparecen al comienzo del párrafo:

  1. Establecer los objetivos: los objetivos tienen que ser observable y medibles. Por ejemplo, “leer con atención” o “usar estrategias de comprensión” son objetivos muy vagos. No está mal hacer eso, pero pueden funcionar mejor como metas. En cambio “anotar preguntas sobre el texto en el margen” o “subrayar palabras clave en cada parte del texto” son mucho más concretos. Una vez que el alumno y el profesor determinan cuáles van a ser los objetivos, se proporcionan ejemplos de qué es alcanzar el objetivo y se pide al alumno que explique cuáles son sus objetivos para comprobar que los ha comprendido. Si un objetivo es nuevo para un alumno puede ser necesario que requiera una explicación y un entrenamiento: no se puede pretender que el alumno alcance objetivos que no sabe hacer.
  2. Autoseguimiento: el propio alumno registra en qué medida está consiguiendo su objetivo. Para eso se suelen utilizar plantillas que muestran, de forma visual, cómo está siendo el progreso. A veces es necesario establecer momentos de comprobación (cada 10 minutos, al acabar una actividad) para que el alumno, por sí mismo o con ayuda, compruebe en qué situación está. La evaluación puede ser de sí o no, pero también se pueden emplear valoraciones intermedias (0, 1, 2, pegatinas de colores, cara feliz, seria, triste). En ocasiones es necesario ayudar al alumno a hacer valoraciones precisas. Una forma es darle puntos extra cuando sus valoraciones coinciden con las del profesor.
  3. Autoevaluación: también se enseña a los alumnos a reflexionar sobre cómo han alcanzado sus metas y a proponerse nuevos objetivos. Hay que tener en cuenta que los objetivos no tienen por qué ser de largo recorrido, sino que se suelen establecer para una actividad concreta. Algunas preguntas como “¿qué ha funcionado bien?” o “¿qué puedo cambiar para la próxima vez?” pueden ayudar a la reflexión.

Una plantilla

Los autores proponen un modelo de plantilla para la autorregulación que sería más o menos así:

Dejo un enlace al fichero, por si a alguien le interesa editarlo.

Tarjeta para la autorregulación de la lectura

Autorregulación·Intervención con evidencias limitadas

Aprendizaje autorregulado en el TDAH

El aprendizaje autorregulado es aquel en el que el alumno toma el control sobre lo que hace: reflexiona sobre lo que está haciendo, planifica, se propone objetivos y valora si los ha alcanzado y, además, se anima para conseguirlos. Algunas de esas estrategias que comienzan con “auto” como “autosupervisión”, “autorregistro”, “autoevaluación” o “autorrefuerzo” forman parte del aprendizaje autorregulado.

Normalmente, el aprendizaje autorregulado se desarrolla en tres fases: previsión, control de la ejecución y reflexión. Estas fases equivalen al antes, durante y después.

Previsión

  • Planificación: ayudar a los alumnos a analizar la naturaleza de la tarea o actividad y tomar decisiones sobre la mejor manera de realizarla.
  • Establecimiento de objetivos.
  • Mejora de la sensación de autoeficacia: actuaciones para aumentar la confianza de los alumnos en sus habilidades para realizar actuaciones específicas, deseables o necesarias.
  • Aumento del interés: actuaciones para aumentar el disfrute que se experimenta con un comportamiento o actividad.
  • Desarrollo de convicciones: actuaciones para aumentar la percepción y la comprensión sobre el valor, la importancia o la significatividad de un comportamiento o una actividad.

Control de la ejecución

  • Autoverbalizacones o autoinstrucciones: verbalizaciones en voz alta o silenciosas sobre cómo realizar una tarea o cómo manejar los pensamientos, emociones y motivaciones.
  • Enfoque de la atención: actuaciones para mejorar la concentración o la resistencia a las distracciones (estructuración del entorno, evitar las las distracciones, reducir las rumiaciones sobre errores pasados, etc.).
  • Autoobservación: actuaciones para ayudar a los alumnos ha realizar un seguimiento de algunos aspectos de su comportamiento o su actuación, las condiciones en las que se desarrollan y los resultados que producen. Puede incluir la autosupervisión y el autorregistro (anotar de alguna forma las observaciones).
  • Autorrefuerzo: ayudar a los alumnos a premiarse o reforzarse a sí mismos por tener comportamientos adecuados o por alcanzar objetivos.

Reflexión

  • Autoevaluación: comparar los comportamientos, actuaciones o resultados con objetivos o modelos.
  • Entrenamiento en atribución: intervenciones para modificar las razones por las que el alumno percibe que ocurren ciertos comportamientos o resultados.
  • Adaptaciones: ayudas para modificar los comportamientos o estrategias cuando no se han conseguido los objetivos.

Niño haciendo equilibrio

En 2018 se ha publicado una revisión sobre la investigación acerca de la eficacia del aprendizaje autorregulado en el TDAH. En esta revisión se localizaron 34 estudios, en los que participaron 297 niños o adolescentes.

La mayor parte de los estudios localizados seguían diseños de caso único. Todos ellos incluían la fase de control de la ejecución. Normalmente trataban dos fases de la autorregulación. Los componentes más empleados fueron: autoobservación, autoevaluación, autoverbalizaciones o autoinstrucciones y autorrefuerzo.

32 de los 34 estudios indicaban algún tipo de mejora o reducción de problemas de comportamiento. En el 47% de los estudios, las mejoras se produjeron en comportamiento. En el 18% en rendimiento. Ocho estudios encontraron mejoras en ambos campos (comportamiento y rendimiento) y algún estudio las encontró en medidas cognitivas y de atención.

Algunos estudios compararon el uso del aprendizaje autorregulado en participantes con y sin tratamiento médico, sin encontrar diferencias entre ellos.

Emociones·Problemas de comportamiento

Fomentar la autorregulación en la escuela primaria

La verdad es que el libro ¿Cómo podemos transformar nuestras escuelas? Estrategias para fomentar la autorregulación en la escuela primaria no es un libro destinado al alumnado con TDAH. Sin embargo, me he quedado con la impresión de que uno lo puede leer como si se hubiera escrito pensando en ese alumnado.

El libro es una recopilación de las ponencias realizadas en unas jornadas sobre neurociencias en el aula (un tema que creo que actualmente está sobrevalorado). Las compiladoras han sido María Laura Andrés, Lorena Canet y María Marta Richard’s.

como-podemos-mejorar-nuestras-escuelas

Cada capítulo es independiente, ya que corresponde con una ponencia y todos son de autores diferentes. Estos capítulos son:

  1. ¿Hay niños visuales, auditivos y cinestésicos? El problema de los neuromitos en la interacción entre neurociencias y
    educación.
  2. Un programa de autorregulación y aprendizaje escolar: una experiencia piloto.
  3. El límite como regulador del comportamiento, la emoción y la cognición.
  4. El día que los crayones renunciaron: la literatura puerta a la autorregulación.
  5. Cómo entrenar a una intensa mente: estrategias para favorecer la regulación de la emoción en el aula. Cerebro prefrontal y amígdala.
  6. ¡No me sale! … ¡Todavía! Mentalidad de cambio vs mentalidad fija. El poder de creer que podemos mejorar.
  7. Nada como ir juntos a la par: aspectos teóricos y prácticos para facilitar el desarrollo de conductas prosociales en el contexto escolar.
  8. Bullying: algunas estrategias para su abordaje.
  9. Atletas Mentales. Entrenando las funciones ejecutivas para mejorar el desempeño escolar.
  10. “La batalla del movimiento”: la actividad física como herramienta para el logro de la autorregulación.

Las partes que más destacaría de este documento por su utilidad (que sean útiles para mí no significa que lo sean para todo el mundo) son:

  • Lista de programas de intervención socio-emocional (p. 24).
  • Indicaciones sobre cómo establecer acuerdos de forma asertiva (p. 34).
  • Indicaciones sobre las características de las normas de aula (p. 37).
  • Actividades para favorecer la regulación emocional del alumnado (p. 43).
  • Argumentos para discutir ideas de mentalidad fija desde una perspectiva de cambio (p. 59).

 

Emociones·Intervención con evidencias limitadas·Problemas de comportamiento

TDAH y problemas en el control de las emociones

La mayor parte de las intervenciones mejor estudiadas para el TDAH se dirigen a conseguir mejoras en el comportamiento y en el rendimiento escolar. Según Nora Bunford, Steve Evans y Frances Wymbs, de la Universidad de Ohio, estas intervenciones apenas tienen impacto sobre los problemas sociales de los niños y adolescentes con TDAH, y un motivo para esto parece ser que la presencia de problemas en la regulación emocional. Al parecer, estas dificultades de control emocional influyen tanto en la aparición de problemas sociales y conductas de riesgo como en la eficacia de las intervenciones para tratarlos.

Desde hace unos años tengo interés en el desarrollo de medidas educativas para conseguir mejoras en la dimensión emocional del alumnado con TDAH, así que me ha resultado muy atractivo el trabajo de estos tres investigadores: ADHD and emotion dysregulation among children and adolescents.

Los problemas de control de las emociones

En algunos alumnos con TDAH es posible encontrar dificultades para gestionar emociones como la ira, la tristeza o la frustración y también emociones positivas como el entusiasmo. Estas dificultades no encajan en un perfil de conducta desafiante, porque no se manifiestan ante la presencia de la autoridad, sino cuando aparece la emoción. Además, la falta de regulación emocional crea problemas al alumnos porque los que le rodean la pueden interpretar como desafío, comportamiento disruptivo o infantilismo.

La regulación emocional ocurre cuando ante una emoción la persona:

  1. Inhibe los comportamientos relacionados con esa emoción (gritar, reirse, llorar…).
  2. Calma los efectos fisiológicos de la emoción.
  3. Re-enfoca su atención.
  4. Establece un comportamiento ajustado a la meta o situación.

Para los autores se trata de controlar la velocidad con la que se incrementa la expresión de la emoción (sensaciones, pensamientos y comportamiento), controlar su intesidad y controlar la velocidad con la que decrece. La disregulación emocional sería la dificultad para controlar cualquiera de esas tres dimensiones.

Intervenciones para mejorar el control de las emociones

El artículo revisa exhaustivamente lo que se conoce acerca de la relación entre los problemas de regulación emocional y otros problemas como los de comportamiento, depresión o trastornos bipolares, en los que también están afectadas las emociones. También se informa sobre lo que se ha investigado acerca del origen de estas dificultades de regulación.

Al llegar a la parte del tratamiento, nos encontramos con que no se ha realizado ningún estudio donde se haya valorado la eficacia de alguna intervención sobre la regulación emocional de niños o adolescentes con TDAH, pero sí sobre otros aspectos muy relacionados con la regulación emocional: manejo de la ira o labilidad emocional.

En personas sin TDAH parecen ser útiles las intervenciones de entrenamiento de padres, en las que se enseñan habilidades de disciplina, la terapia dialéctica de comportamiento, el mindfulness y la terapia contextual de regulación de las emociones.

En el caso de personas con TDAH, como se ha dicho, no hay estudios que hayan valorado directamente la influencia de alguna intervención sobre la regulación emocional. El entrenamiento en habilidades sociales parece no producir beneficios en los problemas emocionales que acompañan al TDAH, pero otras intervenciones como los programas de manejo de la ira, la nueva terapia grupal con regulación de las emociones, el mindfulness, la terapia dialéctica de comportamiento o el tratamiento multimodal de la impaciencia, podrían producir efectos positivos en algunas emociones concretas o en áreas de la regulación emocional.

 

 

Expresión escrita·Materiales

Un programa para mejorar la expresión escrita

Bueno, esto no se hizo (sólo) con alumnos con TDAH. Se preparó para trabajar la expresión escrita con un grupo de refuerzo de alumnos con TDAH y dificultades de aprendizaje, pero se nos fue de las manos y se acabó haciendo con toda la clase, y también con la clase de al lado.

Se trata de un programa al que hemos llamado POR+ÁREA basado en desarrollo de estrategias autorreguladas para enseñar a los alumnos a redactar textos argumentativos, en los que dan una opinión, o se muestran partidarios de una postura y aportan razones para justificarlo.

La experiencia, con algunos de sus materiales, y sus resultados se ha publicado en la revista de educación Pulso, en la que se tiene acceso libre al contenido completo.

La verdad es que POR+ÁREA ha producido cierto interés. Mi compañero Javier lo presentó en el último congreso internacional de la asociación de jóvenes lingüistas, y fue invitado a participar en un seminario sobre innovación docente en el aula de Lengua Española en la Universidad de Navarra.