Curiosidades

TDAH y trastorno del desarrollo de la coordinación

La mayor parte de los autores de los artículos que comento trabajan como docentes en universidades y, en algunos casos, trabajan en centros sanitarios. En cambio, Stephen Lange, trabaja como psicólogo en su propia consulta. Otro dato que conocemos de Stephen Lange es que tiene TDAH y trastorno del desarrollo de la coordinación. Además, ha publicado un artículo sobre la relación entre esos dos problemas. Su título, traducido, sería: TDAH y trastorno del desarrollo de la coordinación comórbido: consecuencias y recomendaciones para orientadores escolares.

El trastorno del desarrollo de la coordinación se caracteriza porque:

  1. La adquisición y ejecución de habilidades de coordinación motriz están por debajo de lo que se esperaría según la edad y oportunidades para aprenderlas y utilizarlas.
  2. Las dificultades de manifiestan como torpeza, lentitud e imprecisión en la realización de habilidades motoras (atrapar algo que te lanzan, utilizar las tijeras, escribir a mano, montar en bicicleta, participar en deportes).
  3. Estas dificultades interfieren en la vida diarias o el funcionamiento laboral o académico.
  4. Su origen está en la infancia temprana.
  5. No se deben a otro trastorno neurológico o cognitivo.

El trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC) podría afectar a entre un 2 y un 6% de la población, pero entre las personas con TDAH, su prevalencia parece estar en torno al 50%. Incluso se ha llegado a proponer el acrónimo DAMP (déficit de atención, de control motor y percepción) para denominar los casos en los que concurren el TDAH y el TDC.

Foto de Pixabay

El TDC puede tener consecuencias físicas, derivadas de la falta de actividad física (menor fuerza, resistencia, obesidad, riesgo cardiovascular y de diabetes tipo-2). También afecta actividades escolares como escribir, dibujar o la participación en juegos o deportes. Esto último puede producir una reducción en las interacciones sociales, aislamiento o acoso. En el alumnado con TDAH y TDC los problemas de tipo social se incrementan. Tienen mayores problemas en sus familias, por falta de autonomía y la dificultad para adaptarse a cambios en las rutinas diarias.

El TDC es poco conocido, por lo que muchas veces, no se considera la posibilidad de que exista en las evaluaciones psicopedagógicas o diagnósticas. Por otra parte, cuando se considera, encontramos bastante carencia de herramientas para su detección y diagnóstico. Aunque el artículo ofrece una lista de herramientas de evaluación, la mayoría de ellas no se encuentran traducidas ni adaptadas para su uso con población hispanoamericana.

En cuanto al tratamiento, Lange nos indica que los enfoques orientados a la tarea son más eficaces que los enfoques orientados a los procesos. En los enfoques orientados a la tarea  se identifican habilidades específicas en las que aparecen dificultades (hacer buena letra, atarse los cordones de los zapatos, andar en bicicleta) y se entrenan. En los enfoques orientados a los procesos se entrenan habilidades generales como la percepción de las partes del cuerpo, su posición y su movimiento. La eficacia de cualquier intervención aumenta con la participación de la familia y el profesorado para conseguir mejoras en las situaciones donde habitualmente se producen los problemas.

Dificultades de aprendizaje·Habilidades sociales·Lenguaje

TDAH y trastornos del lenguaje

El pasado mes de junio, durante el XXXI congreso de la Asociación de Logopedia, Foniatría y Audiología, coordiné una mesa redonda sobre el lenguaje en los trastornos del desarrollo. Mi introducción fue acerca de las relaciones que parecen existir entre estos trastornos, centrándome en la concurrencia del TDAH con los trastornos del lenguaje y la comunicación. El libro de ponencias del congreso está disponible aunque, para mayor comodidad, enlazo aquí el capítulo, que se titula: Los trastornos del desarrollo y su concurrencia: el caso del TDAH y los trastornos del ámbito del lenguaje.

En el congreso, también se presentaron cuatro pósteres relacionados con el TDAH que se pueden encontrar en el libro de actas:

  • Similitudes TDAH y TEA-AF en el Perfil Lingüístico usando el CELF-4
  • La generación de modelos mentales en alumn@s con TDAH: variables contextuales y de género
  • Nivel de eficacia de alumnos con TDAH en tareas de resolución de problemas
  • Programa de registro on-line de los procesos de lectura en alumnos con TDAH
Dificultades de aprendizaje·Lectura

TDAH y problemas de lectura 1: aspectos teóricos

Estoy preparando una sesión de formación sobre intervención en lectura para alumnado con TDAH. Por mi forma de trabajar, siempre que preparo un tema, me gusta hacer una revisión de la investigación realizada hasta el momento para fundamentarlo bien. Además, si se trata de un tema de intervención, durante esa revisión suelo encontrar ideas interesantes para llevar a la práctica.

Este es el secreto de por qué mis conferencias y cursos son tan aburridos, algo que nos es fácil de conseguir. En realidad, la revisión se queda como un documento de consulta para preparar lo que venga después, no como algo para contar.

En este caso, creo que este documento de revisión puede ser útil para gente que tenga interés en los problemas de lectura en el TDAH, así que lo voy a poner en el blog, advirtiendo las veces que haga falta de que se trata, simplemente, de un borrador de trabajo para preparar una sesión de formación. Ni esto es el guión de la sesión ni tampoco es un documento de referencia sobre el tema. El uso que recomiendo para él es el que yo le doy: utilizarlo para dar ideas y para orientarse sobre dónde buscar información rigurosa.

Para no cansar mucho lo he dividido en dos partes: los aspectos más teóricos o introductorios, que se tratan aquí, y la intervención, que se tratará en otra entrada. Sin más, ahí está el documento. Agradeceré los comentarios y aportaciones.

TDAH Y LECTURA: INTRODUCCIÓN

Los alumnos con TDAH, como grupo rinden peor en lectura que los alumnos sin TDAH. Esta diferencia es notable y se observa, especialmente, cuando la lectura se valora con tests estandarizados (Frazier, Youngstrom, Glutting y Watkins, 2007).

Las intervenciones habituales para el TDAH, tanto las de tipo farmacológico como las psicosociales no parecen producir mejoras a largo plazo en este problema (Van der Oord, Prins, Oosterlaan y Emmelkamp, 2008). Tampoco han dado muestras de eficacia otras intervenciones como el entrenamiento de la memoria de trabajo (Melby-Lervag y Hulme, 2013) o el entrenamiento neurocognitivo (Orban, Rapport, Friedman y Kofler, 2014).

Solapamiento entre TDAH y dislexia

Una proporción notable de alumnos con TDAH cumplen también los requisitos para el diagnóstico de un trastorno del aprendizaje de la lectura, al que también se suele denominar con términos como alteración, dificultad de aprendizaje o dislexia. Algunas investigaciones nos indican que esta proporción puede alcanzar:

Según dos revisiones de investigaciones clínicas (Germanò, Gagliano y Curatolo, 2010; Sexton, Gelhorn, y Bell, 2012), entre el 18% y el 45% de las personas con TDAH cumplirían los criterios para el diagnóstico de dislexia y entre el 9% y el 60% de las personas con dislexia cumplirían los criterios para el diagnóstico de TDAH.

La variable que mejor parece distinguir entre los alumnos con dislexia o con TDAH y dislexia y los alumnos sin dislexia o con TDAH sin dislexia son las habilidades fonológicas (Purvis y Tannock, 2000; Wilcutt, Pennington, Olson, Chhabildas y Hulslander, 2005). En cambio, el TDAH (con o sin dislexia) se parece distinguirse mejor con pruebas de función ejecutiva (Klorman et al., 1999; Purvis y Tannock, 2000).

Actualmente se debate si el grupo de personas con TDAH y dislexia tiene algunas características distintas de la mera conjunción de las características del TDAH y las de la dislexia. Se ha propuesto, por ejemplo, que la velocidad de denominación rápida y la memoria de trabajo podrían estar especialmente afectadas en ese grupo (Bental y Tirosh, 2007).

La inatención, un predictor del nivel de lectura

No se trata de que la atención determine el rendimiento en lectura, pero parece existir una relación entre ambas variables, de modo que es posible predecir parcialmente los resultados en lectura de los alumnos conociendo su nivel de inatención.

· Los resultados de atención sostenida podrían predecir un 17% de la varianza en velocidad lectora y un 18% del rendimiento en comprensión lectora en adolescentes con TDAH (Stern y Shalev, 2013).

· Los problemas de atención predicen el rendimiento en lectura después de controlar el efecto del cociente intelectual y del nivel previo de lectura (Rabiner y Coie, 2000). En este estudio se ilustraba cómo los alumnos de 1º de primaria con resultados normales de lectura pero con mucha inatención estaban en riesgo de ser alumnos con bajo rendimiento en lectura en cursos posteriores.

De hecho parece existir una relación entre inatención y dislexia, que podrían tener un origen genético común, mientras que no se aprecia ese tipo de relación entre hiperactividad y dislexia (Wilcutt, Pennington y DeFries, 2000).

Motivación

Los alumnos de primaria con TDAH tienen una motivación para la lectura similar a los alumnos con desarrollo normal. En cambio, los alumnos con TDAH y dificultades de lectura asociadas tienen bajos niveles en distintos aspectos de la motivación (intrínseca, extrínseca y autoeficacia) y leen menos por placer desde los primeros cursos de primaria (Lee y Zentall, 2012).

La motivación social (compartir y hablar con otros sobre lo que se ha leído) es la que mejor se conserva en el grupo de alumnos con TDAH y dificultades de lectura (Lee y Zentall, 2012). También se ha documentado que intervenir en la motivación produce mejoras en el nivel de lectura del alumnado con TDAH acompañado por dislexia (Zentall y Lee, 2013).

Próximamente, la 2ª parte sobre intervención…

Causas del TDAH·Detección y evaluación

Relación entre el TDAH y los trastornos del espectro del autismo

Hace ya más de diez años que se ha observado una relación entre el TDAH y los trastornos del espectro del autismo (principalmente, el propio autismo y el síndrome de Asperger). Algunos datos extraídos de una revisión titulada autism and ADHD: how far have we come in the comorbidity debate?, indican que distintos estudios han encontrado tasas de solapamiento entre autismo y tdah que van del 14% al 78% de los casos y que el TDAH es uno de los trastornos que con más frecuencia se diagnostica en personas con trastornos del espectro del autismo.

Se podría pensar que todo esto no es más que un ejercicio teórico practicado por investigadores aislados en sus universidades, pero, por ejemplo, una de las consecuencias de esta línea de trabajo ha sido la modificación de los criterios diagnósticos del TDAH. El manual DSM-IV consideraba que la existencia de un trastorno del desarrollo (otro nombre que reciben los trastornos del espectro del autismo) era un motivo suficiente para excluir la posibilidad de un TDAH. En cambio, la edición más reciente, el manual DSM-V omite este criterio. El motivo para hacerlo fue la constatación de que existen casos en que ambos trastornos se dan simultáneamente.

Otra diferencia notable es la posibilidad de utilizar los mismos medicamentos que se utilizan para el tratamiento del TDAH en las personas con autismo y un TDAH asociado, algo que no se vería tan claro si se considerase que esa asociación es imposible y que, sencillamente, en algunas formas de autismo se encuentran manifestaciones similares a las del TDAH.

Síntomas compartidos

Existen algunos síntomas comunes a ambos problemas, concremente: dificultades con las habilidades sociales, respuestas desproporcionadas a la estimulación, rabietas o comportamientos agresivos, que pueden aparecer en alumnos con un marcado perfil hiperactivo – impulsivo y en los que tienen autismo. También se pueden encontrar problemas cognitivos comunes, especialmente, los relacionados con la memoria de trabajo (sobre todo la verbal) y con la integración viso-manual.

Mientras que es frecuente encontrar síntomas de TDAH en personas con autismo, no está claro qué sucede en la otra dirección. Hay investigaciones que no aprecian síntomas de autismo en las personas con TDAH y otras que encuentran esos síntomas, por ejemplo, de forma notable en un 7% de los participantes con TDAH. Esos síntomas son cuestiones como:

  • Enunciados estereotipados.
  • Uso repetitivo de objetos.
  • Preguntas inadecuadas.
  • Rituales y compulsiones.
  • Escasez de contacto ocular.
  • Falta de interés en otros niños o en el juego en grupo.
  • Etc.

Se ha vinculado la aparición de este tipo de síntomas con alteraciones en la sustancia blanca cerebral.

¿Una base común?

Con estas coincidencias no es extraño que alguien haya pensado que los trastornos del espectro del autismo y el TDAH podrían ser manifestaciones de algún tipo de alteración más general. Distintos equipos están estudiando esta posobilidad con técnicas de neuroimagen o analizando el desarrollo de de capacidades como la teoría de la mente o el control ejecutivo. Por ejemplo, se ha encontrado que en ambos problemas son muy comunes las alteraciones en el funcionamiento ejecutivo, pero cuando este funcionamiento se estudia separándolo en componentes se puede ver que las personas con TDAH suelen tener dificultades con el control inhibitorio, mientras que las personas con trastornos del desarrollo las suelen tener con la planificación y la flexibilidad cognitiva.