Detección y evaluación·Guías

Protocolo de actuación conjunta para alumnado con TDAH en Extremadura

Una nueva comunidad autónoma española se ha incluido entre las que cuentan con protocolos para la atención al alumnado con TDAH. Se trata de Extremadura, que el 2 de julio presentó un protocolo elaborado por las consejerías de Educación y de Salud, con la participación de varias asociaciones de padres.

Como todo protocolo, su intención es sistematizar las actuaciones, tanto de los servicios de salud como de los educativos, para que la atención del alumnado con TDAH no dependa opiniones o juicios personales.

El documento

El documento del protocolo tiene 56 páginas, a lo largo de las que trata los siguientes temas:

  1. Presentación y justificación.
  2. Información general acerca del TDAH.
  3. Protocolo: sospecha y detección, medidas provisionales, diagnóstico, valoración de necesidades educativas, intervención coordinada y seguimiento.
  4. Seguimiento y evaluación del protocolo.
  5. Anexos.

Comentarios sobre el protocolo

No voy a hacer una exposición sistemática del contenido del documento que, en su mayor parte, resultará familiar a quienes conozcan otros protocolos de actuación. En lugar de eso, destacaré y comentaré algunas cuestiones que me han llamado la atención durante su lectura:

Una salida a servicios sociales

Una vez que existe una sospecha de que un niño pueda tener un TDAH, la familia tiene que autorizar su inclusión en el protocolo para poder seguir el procedimiento de evaluación. En el caso de que no se produzca esa autorización, el protocolo establece una salida hacia los servicios sociales con una forma y un contenido poco claros, ya que se trata de un protocolo realizado por los departamentos de educación y salud y en el que, al menos oficialmente, no ha intervenido el de bienestar social.

Más adelante se vuelve a mencionar la colaboración con servicios sociales en la intervención en casos con circunstancias psicosociales complejas

Medidas provisionales antes del diagnóstico

El protocolo indica que cuando exista una sospecha de TDAH se deben implementar una serie de medidas dirigidas tanto al alumno como a su familia. Estas medidas se toman tanto desde atención primaria como desde educación y deben tener un carácter pedagógico, informativo y psicoeducativo (me pregunto qué diferencia hay entre “pedagógico” y “psicoeducativo”). En el caso de que se confirme el diagnóstico, la extensión de estas medidas aumenta, conformando dos planes de intervención, uno sanitario y otro educativo.

DSM – 5

Este es el primer protocolo que consulto que hace referencia a los criterios diagnósticos del DSM – 5.

Profesor de servicios a la comunidad

El protocolo hace referencia a un profesor de servicios a la comunidad o educador social que colabora con el orientador escolar en la valoración de necesidades educativas del alumno y en la elaboración del plan de intervención. Esta figura resulta algo completamente nuevo para mí.

Coordinación entre servicios de salud y educativos

Se establece un mínimo de colaboración que sería el contacto entre los coordinadores de la intervención médica y escolar del alumno en enero y mayo, es decir, tras el primer trimestre escolar para valorar la posible modificación o implantación de intervenciones y antes de finalizar el curso, para valorar el resultado de las intervenciones.

Indicadores para la valoración del protocolo

Se propone el seguimiento anual del protocolo y se proponen 20 indicadores para su valoración. La mayoría de ellos son el número total de alumnos que alcanza determinada parte del protocolo (sospecha de TDAH, evaluación, diagnóstico, tratamiento médico…). También se propone la realización de encuestas al profesorado, padres del alumnado y profesionales de los servicios de salud. Los informes de seguimiento anual serán públicos.

Bibliografía

El protocolo de Extremadura tampoco se ha hecho referencia a este blog o a nuestros libros (no somos tan influyentes como creíamos), aunque sí se cita el informe El TDAH en Navarra.