Curiosidades·Detección y evaluación

Relación entre TDAH y desventaja socioeconómica

En 2014 publiqué una entrada comentando un artículo de Ginny Russell, Tamsin Ford, Susan Kelly y Rachel Rosenberg, sobre la relación entre bajo nivel socio-económico y TDAH. Según los datos de un seguimiento realizado  a 19519 niños ingleses nacidos entre 2000 y 2002, el TDAH estaba fuertemente asociado con indicadores de bajo nivel socio-económico como pobreza económica, uso de vivienda social, ingresos, monoparentalidad e índice de estatus socioeconómico (calculado a partir de la clase social de los padres y su nivel de educación).

Vuelvo al tema, porque en 2016 Abigail Russell, Tamsin Ford, Rebecca Williams y Ginni Russell publicaron una revisión sistemática sobre la asociación entre desventaja socieconómica y TDAH.

Abigail Russell. Foto de su perfil en ResearchGate

Las conclusiones de esta revisión no contradicen las del estudio anterior, pero ofrecen algunos datos complementarios interesantes.

  • De las 42 investigaciones analizadas, 35 muestran una asociación significativa entre desventaja socioeconómica y TDAH.
  • Los niños de familias con estatus socioeconómico bajo tienen, como media, una probabilidad entre 1,85 y 2,21 mayor de tener TDAH que sus compañeros de familias con estatus alto.
  • Esta relación se percibe con distintas formas de medir el nivel socioeconómico: nivel educativo de la madre, nivel educativo del padre, ingresos, monoparentalidad o indicadores compuestos. No se encuentra que ninguna de estas medidas se asocie de forma diferencial al TDAH.
  • La asociación entre condiciones socioeconómicas desfavorables y TDAH podría estar mediada por cuestiones que también se relacionan con el bajo nivel socioeconómico como problemas de salud mental de los padres o consumo de tabaco por parte de la madre durante el embarazo.

 

Curiosidades

TDAH y tareas domésticas y familiares

¿A los niños con TDAH les cuesta más que a otros niños secar los platos, recoger la mesa, hacerse la cama o sacar la basura? No había visto nada sobre este tema hasta que me encontré con un artículo escrito por un grupo de investigadores del Centro Médico Infantil Cohen de Nueva York, liderados por Sarah Spaulding.

Al parecer, sí que ha habido unos pocos estudios anteriores que indican que los niños con TDAH son menos independientes en la realización de tareas domésticas y que eso genera mayor estrés en los padres. La necesidad de mayor ayuda se relacionaría con los síntomas de hiperactividad más que con los de inatención.

Este estudio de Spaulding empleó un cuestionario anónimo para realizar a través de internet. El cuestionario tenía 72 preguntas sobre dos tareas de autocuidado: hacerse la cama y limpiar su habitación y seis tareas dirigidas a otros: poner o quitar la mesa, lavar o secar la vajilla, limpiar la casa, sacar la basura, lavar la ropa o ayudar en la preparación de las comidas.

Respondieron al cuestionario 797 familias. Algunos resultados son:

  • Solo un tercio de los niños de 6 a 18 años valorados realizaba las tareas de forma autónoma a menudo o muy a menudo.
  • Solo una cuarta parte realizaba las tareas de forma satisfactoria a menudo o muy a menudo.
  • Más del 90% de los padres consideraba que el TDAH influía en la capacidad de sus hijos para realizar las tareas de forma autónoma.
  • La forma clínica del TDAH (inatento o combinado) no influía en la realización de las tareas, excepto en la de poner y quitar la mesa, en la que los participantes con forma inatenta tendían a alcanzar o superar las expectativa de sus padres con más frecuencia que los participantes con forma combinada.
  • No se encontraron diferencias entre los participantes con o sin trastorno oposicionista desafiante añadido al TDAH.

A pesar de la sencillez de la propuesta: una recogida de datos con un cuestionario sobre 8 tareas domésticas, los análisis de datos son bastante complejos, ya que se separa la valoración acerca de si los niños y adolescentes valorados alcanzan lo esperado según cinco niveles (desde “casi nunca” hasta “muy a menudo”) en que se espera que se realicen las tareas.

Entrenamiento de padres·Intervención con evidencias sólidas·Problemas de comportamiento

Programas para padres: una intervención útil para el TDAH

Creo que los programa de entrenamiento para padres de niños con TDAH son el tema que más veces se ha tratado en este blog. Vuelvo a él por la publicación de un meta-análisis de los ingleses Janine Coates, John Taylor y Kapil Sayal. Estos autores han localizado 11 investigaciones experimentales o cuasi-experimentales con controles adecuados y el análisis realizado indica que las intervenciones con programas para padres se asocian con una reducción de los síntomas del TDAH (independiente del uso de la medicación), reducción de los problemas de conducta y mejora de la autoestima de los padres. Tal como indican los autores del programa: es necesario asegurar la disponibilidad de intervenciones para padres en su entorno. Estos programas han mostrado de forma consistente ser eficaces en el tratamiento del TDAH, por tanto, tendrían que ser una alternativa clínica. Sin embargo, lo que nos encontramos es que:

  • No acaban de encajar en ningún ámbito: por su carácter educativo, es poco frecuente que los centros de salud oferten programas de este tipo. Por su especialización también es poco frecuente que sean ofrecidos en centros educativos. Muchas veces, han sido las asociaciones de ayuda al TDAH las que han prestado un servicio de este tipo.
  • No hay disponibles programas de entrenamiento para padres públicos, protocolizados en español. En general se están utilizando traducciones o adaptaciones de programas ingleses o programas creados por los aplicadores, pero que no llegan a publicarse para que otros puedan aprovecharlos.
  • Apenas hay oferta de formación sobre estos programas, probablemente como consecuencia del punto anterior.

A continuación, expongo de forma resumida lo que se ha tratado en el blog sobre programas de entrenamiento para padres: Distintas revisiones de la investigación sobre el tratamiento del TDAH encuentran que los programas de entrenamiento para padres son una alternativa eficaz de tratamiento. En 2012 la base de datos TRIP ofrecía información sobre siete revisiones. Para Pelham y Fabiano (2008) se pueden considerar un tratamiento basado en evidencias. La Guía de práctica clínica para el TDAH recomienda su uso para el tratamiento de niños y adolescentes y también lo hace el protocolo de Salut Catalán, que sigue sus directrices. No obstante, también hay una revisión Campbell que indica que la investigación sobre estos programas no cumple los estándares de la investigación médica y que atendiendo sólo a los estudios de gran calidad, los resultados son dudosos.

Imagen de addtitudemag.com

Se ha mostrado cómo lo programas de entrenamiento para padres son eficaces en niños menores de seis años. Y hay más evidencias a favor de su uso en esta población que a favor del uso de tratamientos con fármacos. Se recomiendan para los niños con problemas de conducta (aunque no tengan TDAH), y también parecen ser eficaces si incluyen a los profesores a demás de a los padres.

Los programas de entrenamiento para padres se citan en una (peculiar) revisión española sobre tratamientos no farmacológicos para el TDAH,también como una posibilidad para la prevención del TDAH.

También ha habido revisiones que han encontrado resultados más dudosos de los programas de entrenamiento de padres, normalmente, por un escaso número de estudios de calidad. Esto es lo que sucede  con el meta-análisis de Hodgson, Hutchinson y Denson (2014)

En Hispanoamérica, se han realizado algunas experiencias con estos programas, por ejemplo, en España se ha adaptado Defiant children de Russell Barkley. También se ha hecho una adaptación de Defiant children para padres latinos de Estados Unidos. Actualmente se está compenzando a emplear el programa Incredible Years en la provincia de Gipuzkoa. Aunque no tengo noticias de su adaptación al español, también he comentado el programa New Forest.