Entrenamiento de padres·Intervención con evidencias sólidas

Entrenamiento de padres. ¿Qué pasa si los padres tienen TDAH?

Uno de los mejores recursos educativos para la intervención en TDAH son los programas de entrenamiento de padres (y madres). En estos programas se enseñan a los padres TDAH habilidades de manejo de la conducta y de comunicación para interactuar con sus hijos con TDAH. Se trata de una forma de intervención con bastante respaldo científico especialmente cuando se dirige a familias de niños de corta edad.

En el blog, estos programas han sido un tema bastante tratado, como puede verse en las siguientes entradas.



La mayor parte de estos programas tienen unas sesiones de asesoramiento, en las que las familias, de forma individual o en grupo reciben formación sobre los componentes del programa. Entre sesión y sesión se espera que apliquen los recursos que se les han enseñado, o que realicen ciertas actividades que se les encargan.

Sabemos que el TDAH tiene una tasa de heredabilidad alta, de modo que no es extraño que bastantes de los padres que participan en estos programas tengan, ellos mismos, TDAH. Esto podría influir en distintos aspectos: la regularidad de su participación, la atención que presten en las sesiones formativas o la consistencia con que realicen las actividades propuestas entre sesiones.

Cuatro investigadoras del departamento de psiquiatría de la Universidad de Californa, liderados por Lauren Friedman, han publicado algunos datos sobre seguimiento de un entrenamiento de padres destinado a 148 alumnos de 7 a 11 años con TDAH. Su objetivo era valorar el impacto del TDAH en los padres en esa intervención de entrenamiento de padres.

Las investigadoras recogieron y analizaron datos sobre:

  • Realización de las actividades entre sesiones.
  • Participación en las sesiones.
  • Comprensión de las habilidades explicadas.
  • Actitud y compromiso con la intervención.
  • Asistencia a las sesiones.

Estos aspectos fueron valorados por las investigadoras y por los propios padres participantes. Además recogieron información sobre los síntomas de TDAH en los padres participantes, problemas de ansiedad y depresión y características sociodemográficas.

Foto de Needpix.com

Los síntomas de TDAH en los padres tuvieron una correlación significativa con:

  • La realización de las actividades entre sesiones, valorada tanto por los padres (-0,38) como por las investigadoras (-0,20).
  • La existencia de ansiedad o depresión en los padres (0,61).
  • Los síntomas de TDAH en los hijos (0,27).

La menor tendencia a aplicar en casa los contenidos aprendidos en las sesiones de orientación familiar se mantuvo incluso después de controlar estadísticamente el efecto de posibles problemas de ansiedad y depresión, condiciones socioeconómicas desfavorables o intensidad de los síntomas de TDAH en los hijos.

Como conclusión, tenemos un dato que nos indica que en este programa de entrenamiento de padres, los padres con mayores síntomas de TDAH no tuvieron un menor asistencia, participación, comprensión o interés por las habilidades parentales que se les explicaban, pero sí que las utilizaron menos que los padres sin síntomas de TDAH.