Curiosidades

Intervención escolar en TDAH: los 7 objetivos elegidos por la mayoría

Si nos preguntamos a qué objetivos debemos dar prioridad en la intervención escolar con alumnado con TDAH, ¿se pondrían de acuerdo profesores, alumnos, padres, terapeutas e investigadores? Imaginarnos a esos grupos de personas debatiendo sobre ese tema parece fantasioso, pero cuatro investigadoras inglesas han hecho algo bastante parecido.

Roisin Perry, Tamsin Ford, Heather O’Mahen y Abigail Russell realizaron una encuesta con la técnica de consenso Delphi en la que participó un número indeterminado de personas, quizá unas 120, divididas en cuatro grupos: padres, adultos con TDAH, clínicos e investigadores y profesionales de la educación. Enseguida se echa en falta al grupo clave en la intervención escolar en TDAH: los propios alumnos y alumnas con TDAH. En realidad sí que estaban considerados, pero no de forma independiente, ya que a los padres se les animó a contestar a la encuesta acompañados por sus hijos con TDAH.

Fotografía de Tore Sætre, enlazada de Wikimedia Commons.

El estudio se realizó en tres rondas. En la primera se valoraba la importancia de 52 posibles objetivos, formulados a partir de una revisión de la investigación sobre intervención en TDAH. Si en uno de los cuatro grupos de participantes más del 70% valoraba un objetivo entre 6 y 8 (máximas puntuaciones) y menos de un 15% daba valoraciones entre 0 y 2, este objetivo se mantenía para la segunda ronda. Si los cuatro grupos alcanzaban consenso en un objetivo, este era elegido automáticamente. En las siguientes rondas, si tres o cuatro grupos valoraban un objetivo con puntuaciones entre 0 y 5, este era descartado.

Los siete objetivos de consenso fueron:

  1. Mejorar el funcionamiento general y la calidad de vida.
  2. Mejorar las habilidades de organización.
  3. Mejorar las habilidades académicas.
  4.  Mejorar el manejo de la frustración, la ira y la decepción.
  5. Mejorar la autorregulación.
  6. Mejorar el control de la impulsividad.
  7. Mejorar el control de la hiperactividad.
Autorregulación·Intervención con evidencias limitadas

Ideas para reforzar la enseñanza de la lectura a alumnado con TDAH 1: autorregulación

Los problemas de aprendizaje de la lectura son bastante comunes en el TDAH. A la cuenta de la vieja podríamos considerar que un tercio del alumnado con TDAH cumple los requisitos para considerar que tiene dislexia y un tercio de los que tienen dislexia los de TDAH. Por eso nos puede ser útil disponer de recursos e ideas para reforzar la lectura.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Denver ha publicado una lista de prácticas para mejorar la enseñanza de la lectura al alumnado con TDAH y la colaboración con sus familias. Son prácticas más o menos respaldadas por le investigación. Para no hacer una entrada excesivamente larga, me ha parecido oportuno exponerlas en varias partes. Esta primera está dedicada a la autorregulación

Fases de la autorregulación

La autorregulación es un ciclo de establecimiento, seguimiento y evaluación de objetivos. Nos parece difícil de creer que nuestros alumnos o hijos con TDAH van a hacer todo eso, pero las intervenciones de lectura que incorporan estrategias de autorregulación parecen haber dado resultados positivos. Estas intervenciones se desarrollan en los tres pasos que aparecen al comienzo del párrafo:

  1. Establecer los objetivos: los objetivos tienen que ser observable y medibles. Por ejemplo, “leer con atención” o “usar estrategias de comprensión” son objetivos muy vagos. No está mal hacer eso, pero pueden funcionar mejor como metas. En cambio “anotar preguntas sobre el texto en el margen” o “subrayar palabras clave en cada parte del texto” son mucho más concretos. Una vez que el alumno y el profesor determinan cuáles van a ser los objetivos, se proporcionan ejemplos de qué es alcanzar el objetivo y se pide al alumno que explique cuáles son sus objetivos para comprobar que los ha comprendido. Si un objetivo es nuevo para un alumno puede ser necesario que requiera una explicación y un entrenamiento: no se puede pretender que el alumno alcance objetivos que no sabe hacer.
  2. Autoseguimiento: el propio alumno registra en qué medida está consiguiendo su objetivo. Para eso se suelen utilizar plantillas que muestran, de forma visual, cómo está siendo el progreso. A veces es necesario establecer momentos de comprobación (cada 10 minutos, al acabar una actividad) para que el alumno, por sí mismo o con ayuda, compruebe en qué situación está. La evaluación puede ser de sí o no, pero también se pueden emplear valoraciones intermedias (0, 1, 2, pegatinas de colores, cara feliz, seria, triste). En ocasiones es necesario ayudar al alumno a hacer valoraciones precisas. Una forma es darle puntos extra cuando sus valoraciones coinciden con las del profesor.
  3. Autoevaluación: también se enseña a los alumnos a reflexionar sobre cómo han alcanzado sus metas y a proponerse nuevos objetivos. Hay que tener en cuenta que los objetivos no tienen por qué ser de largo recorrido, sino que se suelen establecer para una actividad concreta. Algunas preguntas como “¿qué ha funcionado bien?” o “¿qué puedo cambiar para la próxima vez?” pueden ayudar a la reflexión.

Una plantilla

Los autores proponen un modelo de plantilla para la autorregulación que sería más o menos así:

Dejo un enlace al fichero, por si a alguien le interesa editarlo.

Tarjeta para la autorregulación de la lectura

Estudio·Intervención con evidencias limitadas·Materiales·Organización

Haciendo un plan de trabajo (tarea – estudio) para la tarde

Una de las estrategias que se plantean en mi libro Estudiar y Hacer la Tarea. Alumnos de la ESO, Incluso con TDAH, es hacer planes de trabajo, concretamente planes de trabajo para el rato de tarea y estudio que gran parte de los adolescentes tienen por la tarde.

Como herramienta para plasmar esos planes proponía una hoja en la que anotar las diferentes cosas que hay que hacer a lo largo de la tarde, y el objetivo que se plantea para cada una de ellas. Ahora he preparado una que me gusta más, que es la que aparece a continuación.

Este plan se prepara cada día antes de empezar a hacer el trabajo escolar de fuera del colegio. Para que se puede hacer correctamente es muy importante que el alumno esté siguiendo un sistema de agenda-calendario. Esto consiste en que lleva al colegio una agenda en la que diariamente apunta las tareas que tiene que hacer de cada asignatura y las fechas de examen y los trabajos, y en su lugar de estudio tiene un calendario en el que va colocando las fechas de examen y de entrega de trabajos, aprovechando para desglosarlos colocando en los días anteriores las partes necesarias para prepararlos correctamente (hacer un esquema de la sección 1, aprender la lista de…, buscar información sobre…, redactar la introducción de…, buscar unas fotos para…).

Lo primero que se hace con la hoja del plan es colocar la lista de tareas. Lo habitual suele ser mirar la agenda y hacer lo que se ha anotado, o la parte que hay que entregar al día siguiente de lo que se ha anotado. Además de eso hay que consultar el calendario para introducir, siempre que sea posible, una parte de estudio para los próximos exámenes, y una parte de elaboración de trabajos que se deben entregar dentro de unos días o semanas.

Cuando se tiene soltura con el manejo de la hoja del plan, es posible utilizar técnicas para establecer prioridades, y colocar la lista de tareas en orden estratégico. Pero al principio bastaría con ponerlas en cualquier orden o que, si alguien supervisa al alumno, le indique un orden para colocarlas.

El siguiente paso es establecer los objetivos para cada una de las tareas. Los objetivos tienen que ser concretos y evaluables. Algunos ejemplos de este tipo de objetivos pueden ser:

  • Escribir una redacción de más de 25 líneas.
  • Hacer los cuatro ejercicios de la actividad en menos de 15 minutos.
  • Hacer la redacción preparando un borrador previos.
  • Sin mirar, ser capaz de nombrar  más de 7 de los 10 elementos de la lista.
  • Sin mirar, ser capaz de hacer un esquema del tema de… en el que aparezcan todas las ideas importantes que señaló el profesor.

Además los objetivos no tienen que ser muy fáciles de alcanzar, ni muy difíciles, ya que en ambos casos perderían eficacia y no servirían para su propósito que es animar el trabajo del alumno.

Plantilla trabajo tardeEn la herramienta he colocado dos columnas para poner los objetivos del alumno y los del instructor, es decir, el padre, madre, profesor, o persona que supervisa al alumno mientras estudia y realiza sus tareas, algo muy recomendable en el caso de adolescentes con TDAH. El instructor propone un objetivo cuando le parece que el del alumno no es adecuado, por ser muy vago, no medible, excesivamente fácil o difícil o poco relacionado con el trabajo que se está haciendo. En la propuesta de herramienta que hay en el libro se incluía una columna extra para formular un objetivo de consenso si había discrepancia entre el alumno y el instructor. En esta ocasión no la he incluido para que la realización de la hoja del plan sea más rápida.

La siguiente columna es la estimación del tiempo que se va a tardar en hacer cada una de las tareas. Esto podría hacer que haya tareas en las que no se incluya objetivo, que sería terminarlas en el tiempo propuesto. De cualquier modo, recomendaría controlar los tiempos si hay un instructor que supervise al alumno y pueda medir lo que tarda en hacer cada tarea. Si no, puede suponer una carga adicional para el estudiante. Algo obvio con los tiempos es que si se refuerza al alumno por acabar antes del tiempo marcado, tenderá a poner tiempos exageradamente largos para acabar siempre antes de lo previsto. Algunas formas fáciles de gestionar eso son que la suma de los tiempos tiene que ajustarse a un periodo fijado para los trabajos escolares, por ejemplo, no puede superar las dos horas, de modo que si da mucho tiempo a unas tareas tiene que quitárselo a otras. Otra alternativa sería reforzarle por la precisión, es decir por hacer las cosas en tiempos similares a los previstos.

Por último según va progresando el trabajo se marca en una columna si se ha alcanzado el objetivo o no. De forma intencionada, he dejado en blanco las casillas para que cada uno lo señale como prefiera. Algunas alternativas podrían ser:

  • Marcar con una X o una marca de verificación “V” la casilla cuando se alcanza el objetivo de una tarea.
  • Escribir “SÍ” o “NO”. En este caso, una casilla en blanco es un trabajo no realizado, una casilla con “NO” es una tarea hecha pero en la que no se ha alcanzado el objetivo, y una casilla con “SÍ” indica una tarea hecha y en la que se ha alcanzado el objetivo.
  • Dividir la casilla y utilizar una parte para marcar si se ha alcanzado el objetivo y otra para señalar si se ha hecho en el tiempo disponible.
  • Señalar si se cumple los objetivos de tiempo en la propia casilla de tiempo ( se divide y se anota en una parte el tiempo previsto y en otra el tiempo empleado).

Para terminar, y aunque pueda sonar extraño, no recomiendo que se use esta herramienta. Sólo que se analice y que cada uno se haga la suya propia, con aquellas características que le puedan ser útiles.

Principios y objetivos

Al principio la declaración de principios

Comienzo este blog tratando de establecer los puntos básicos de su filosofía y nuestras intenciones:

  1. El núcleo del blog es el tratamiento educativo de niños y niñas con tdah.
  2. Nuestro enfoque principal es la educación basada en evidencias, de modo que intentaremos destacar de forma especial los métodos y actividades que estén sustentados por los resultados de la investigación.
  3. No nos oponemos a otros tratamientos que hayan mostrado su eficacia en investigaciones rigurosas, pero, como educadores, trataremos de escribir sobre lo que nos compete.
  4. Desafortunadamente hay poca investigación acerca de la educación de los niños con tdah, por lo que muchas veces escribiremos sobre propuestas que no están suficientemente contrastadas, pero que nosotros utilizamos en nuestra práctica, o nos parece que puedan ser útiles. Trataremos de distinguir lo que está establecido con solidez de estas propuestas.
  5. Trataremos de ser prácticos: intentaremos acompañar nuestros artículos con ejemplos y materiales que puedan ser útiles.