Curiosidades·Entrenamiento cognitivo

Algunas tecnologías para el TDAH. Una revisión chapucera

Aviso desde el principio: a pesar del interés que me causó la revisión que voy a comentar, conforme la iba leyendo me iba decepcionando. En la edición de 2020 de la ICITL o International Conference on Innovative Technologies and Learning Emily Black y Marie Hattingh presentaron una comunicación en la que revisaban la literatura científica sobre tecnologías de asistencia a las personas con TDAH. Esta ponencia se ha publicado en el libro de actas del congreso y, aunque algunos de los recursos que menciona ya serán conocidos para los seguidores de este blog, aparecen otros que pueden resultar interesantes o curiosos.

Curiosamente, estas investigadoras no son especialistas en TDAH, sino que trabajan en el departamento de informática de la Universidad de Pretoria, en Sudáfrica. En su exposición agrupan las distintas tecnologías en tres clases: ponibles (así es como sugiere Fundéu que traduzcamos “wearables”), tecnologías móviles y aplicaciones y tecnologías basadas en el ordenador.

Tecnologías ponibles

Foto enlazada de watchminder.com

Black y Hattingh nos presentan dos desarrollos de este tipo:

  • Child Activity and Sensitivity Training Tool (CASTT): se trata de un sistema con sensores que se comunica con el teléfono móvil y con un dispositivo portátil de encefalograma. La descripción que hacen las autoras del funcionamiento de este dispositivo indica que hacía que el móvil vibrase cada 15 minutos en clase para recordar al alumno que debía estar concentrado. Tengo dudas de que esa sea la mejor forma de alcanzar el objetivo y seguramente, un sistema tan sofisticado tiene muchas más posibilidades (se puede programar un aviso cada 15 minutos sin necesidad de sensores o un dispositivo encefalográfico). Apenas he encontrado información sobre este sistema, que parece haber sido probado en 20 niños con TDAH.
  • WatchMinder: es un reloj digital en el que se pueden programar señales de vibración. En realidad, no se cita ninguna investigación sobre este producto sino la página web de la compañía que lo comercializa. Curioseando un poco he encontrado un estudio, pero en el que participaron alumnos con trastorno de espectro autista, no con TDAH.

Aplicaciones para dispositivos móviles

  • IPad: las autoras de esta revisión le dedican todo un párrafo sin concretar nada acerca de su uso para el TDAH. Para mayor confusión, la única referencia que aportan en ese párrafo no parece tener nada que ver con el ipad y trata sobre Tangiplan, un proyecto de crear objetos conectados a un dispositivo (quizá ahí entre el iPad) para ayudar en las rutinas de la mañana de los niños con TDAH.
  • ProceduralPal: según la descripción es una aplicación para recordar tareas diarias, dividirlas en partes y representarlas con dibujos. No he encontrado más información sobre esta aplicación y la referencia que se aporta es la misma de Tangiplan que he mencionado en el punto anterior.
  • TaskTracker: es otra aplicación para el seguimiento de tareas con alarmas, barras de progreso y mensajes motivacionales. Entre un par de referencias incorrectas, aparece una que sí que presenta el dispositivo. Existe algua aplicación con este nombre pero no parece que se ajuste a esa descripción. Tampoco parece que la autora de esa referencia haya publicado posteriormente nada relacionado con TaskTracker.
  • Training Attention and Learning Initiative (TALI): es un programa de entrenamiento cognitivo para el desarrollo de la atención.

Buscando información sobre CASTT, encontré que uno de sus autores había participado en el desarrollo de una aplicación llamada Mobero, para ayudar en las rutinas de levantarse y acostarse de los niños con TDAH. Como ocurre en algunas de las propuestas anteriores, no parece que esto se haya lanzado al público. Por otra parte, estoy seguro de que existen otras aplicaciones, por ejemplo para la creación y uso de flashcards y calendarios o planificadores que sí que están siendo utilizadas por niños y adolescentes con TDAH.

Programas informáticos para el ordenador personal

En realidad, hoy en día se ha difuminado bastante la diferencia entre programas de ordenador y aplicaciones para móviles y tabletas, ya que muchos programas se ejecutan a través de internet y pueden se utilizados en cualquier dispositivo con un navegador. Los programas de ordenador que mencionan Black y Hatting son:

  • Cogmed: un programa para el entrenamiento de la memoria de trabajo. Diría que es el programa de entrenamiento cognitivo más investigado.
  • Plan-it Commander: un videojuego para el entrenamiento cognitivo.

Para hacernos idea del nivel de esta revisión podemos compararla con una centrada en videojuegos para la detección y el tratamiento del TDAH que comenté hace unos meses. Dejando de lado los programas para la detección del TDAH, esa revisión mencionaba, además de Cogmed y Plan-it Commander, otras propuestas como: Activate, Braingame Brian, Cuibrain o Cogoland. En los últimos años han surgido muchas propuestas de programas informáticos para el desarrollo cognitivo y, aunque muchos de ellos han tenido un escaso recorrido, otros han sido viables comercialmente, como Lumosity o Cognifit.

Creo que lo advertí desde el principio. Esta revisión es bastante mala. Tengo la sospecha de que unos cuantos de los trabajos que se citan no cumplen los requisitos que las autoras establecían para seleccionar las referencias y también tengo la sospecha de que con la estrategia de búsqueda que describen les tuvieron que aparecer otros trabajos relevantes que han ignorado, pero no creo que sirva de mucho comprobar si estas sospechas son acertadas o no.

Curiosidades

Programas de prevención del acoso escolar en España: más buena intención que evidencias

No sabía muy bien dónde comentar este artículo y finalmente he decidido hacerlo en el blog de intervención en TDAH. Se trata de un trabajo realizado por Maitane Sarasola y por mí, titulado Una revisión de la eficacia de los programas anti-bullying en España, publicado en la revista Pulso.

En esta revisión se encontraron 11 investigaciones sobre programas de prevención del acoso escolar o del ciberacoso, evaluados con población escolar española.

Respecto a la calidad de estos estudios, en 9 de ellos había un grupo de control que en ningún caso se formó aleatoriamente, de modo que los podríamos calificar como estudios cuasi-experimentales. Los otros dos estudios tenían diseños con evaluaciones antes y después de la intervención. En dos de los 9 estudios con grupos de control, este grupo no es equivalente al grupo experimental y en otro estudio no se emplean los datos del grupo de control en el análisis de resultados. El número medio de participantes era 438 (entre 23 y 1714).

La posible reducción del acoso fue medida, fundamentalmente con cuestionarios. Bastantes de los estudios emplearon cuestionarios estandarizados y también, cuestionarios creados por los autores y otras medidas como grupos de discusión o entrevistas. Muchos de los resultados no llegan a ser estadísticamente significativos o son inconsistentes entre sí. Algunos estudios realizan una gran cantidad de medidas, por ejemplo, con cuestionarios muy extensos y destacan las que les proporcionan resultados significativos, pasando por alto las demás.

Ante este panorama, es difícil encontrar motivos sólidos para recomendar alguno de estos programas. Solo dos de ellos (Cyberprogram 2.0 y Mediación entre Iguales) han sido evaluados en más de una investigación.

Qué se hace en estos programas

Con peligro de resumir excesivamente, en estos programas se emplean estrategias como:

  • Construir redes de apoyo y cooperación entre alumnos para la resolución de los conflictos y apoyo a la víctima (programas SAVE, Compañeros ayudantes y Mediación entre iguales).
  • Sensibilizar a la comunidad educativa sobre el uso seguro de las TIC y los riesgos que conlleva su abuso (ConRed).
  • Concienciar sobre el cyberbullying, promover la empatía y la capacidad comunicativa para combatirlo (Cyberprogram 2.0).
  • Educar alumnos competentes en la resolución de conflictos desarrollando sus habilidades sociales y conductas prosociales (Cuenta conmigo, CIP, JAHSO y Granada anti-bullying).
  • Sensibilizar con vídeos sobre el acoso escolar (Ver para prevenir).

Resultados

No es fácil sintetizar los resultados que se obtienen en estos programas ya que realizan medidas muy diversas. En los ocho estudios estudios que evalúan el impacto del programa sobre los participantes del acoso escolar (víctima, acosador, víctima-acosador y observador) disminuye la proporción de acosadores. En cuatro de ellos, disminuye la proporción de participantes con el rol víctima-acosador, sin que la reducción sea significativa estadísticamente. En los programas de Mediación entre iguales se produce un aumento de las víctimas, que no llega a ser estadísticamente significativo. Cuatro de los estudios consideran el impacto de los programas en los observadores, obteniendo efectos variados.

Respecto a las conductas de acoso, las evaluaciones de los programas ConRed, Mediación entre iguales y Compañeros ayudantes indican  una disminución en las conductas agresivas y en la victimización, sin que las mejoras constatadas tras la evaluación sean estadísticamente significativas. Se identifican algunos efectos negativos en Cuenta conmigo, CIP y Mediación entre iguales.

Los programas JAHSO, Cyberprogram 2.0 y Ver para prevenir presentan resultados positivos, aunque, en el tercer programa se deberían considerar con precaución por distintos problemas de método.

El estado de la cuestión

En el momento de cerrar la búsqueda de información de esta revisión habíamos localizado investigaciones sobre 11 programas antiacoso escolar:

Buena parte de los estudios realizados tienen problemas de método como falta de grupos de control equivalentes al grupo experimental, uso de herramientas de evaluación cuya fiabilidad no ha sido establecida, o falta de medidas de seguimiento tras la finalización del programa. En la mayoría de los casos, los resultados no llegan a ser estadísticamente significativos o son inconsistentes, ya que en algunas variables se produce una mejora mientras que en otras hay un empeoramiento. Solo dos de los programas (Cyberprogram 2.0 y Mediación entre Iguales) han sido evaluados en varias investigaciones, limitándose a una única evaluación en el resto de los casos.