Detección y evaluación·Síntomas

Síntomas del TDAH: diferencias según el sexo

La idea de que el TDAH no se manifiesta igual en los chicos que en las chicas no es ninguna novedad. Sin embargo, una publicación reciente de un grupo de la Universidad de Quebec nos proporciona un buen motivo para volver sobre ella. Este artículo presenta un meta-análisis sobre las diferencias en síntomas del TDAH y en problemas cognitivos asociados al TDAH en función del sexo.

Este meta-análisis revisa 54 investigaciones en las que se compara a chicos y chicas con TDAH en síntomas o en funciones ejecutivas, utilizando herramientas estandarizadas.

En  cuanto a los síntomas de TDAH:

  • Los chicos mostraron más síntomas de hiperactividad que las chicas (tamaño del efecto (TE) = 0,15).
  • Al separar la información proporcionada por padres o profesores se encontró que los profesores apreciaban en los chicos más síntomas de inatención (TE = 0,30) y de hiperactividad-impulsividad (TE = 0,20).
  • No se encontraron diferencias debidas a edad, tipo de muestra (general o clínica) o versión del manual DSM utilizada para el diagnóstico.

Respecto a la funciones ejecutivas, dando por supuesto que lo que se miden son dificultades, los chicos mostraron más problemas en:

  • Inhibición (TE = 0,15).
  • Flexibilidad cognitiva (TE = 0,17).

No se encontraron diferencias significativas en memoria de trabajo, planificación o atención. Los problemas de inhibición en chicos se apreciaban, especialmente, en los estudios que incluían muestras con inatención. También parece que las diferencias entre chicos y chicas se debían, especialmente a la inhibición motora, no al control de interferencias.

Tanto los chicos como las chicas con TDAH se diferenciaron de sus compañeros o compañeras sin TDAH, en todas las variables medidas de síntomas y función ejecutiva. No se encontraron diferencias significativas según el sexo.

En conjunto, se puede ver cómo se encontraron algunas diferencias significativas entre la forma como se manifiesta el TDAH en chicos y chicas. Hay que tener en cuenta que los efectos encontrados estuvieron entre pequeños y muy pequeños, por lo que no se puede considerar que vayamos a encontrar perfiles claramente diferenciados. Por tanto, quizá sea algo exagerada la propuesta de los autores de desarrollar criterios diagnósticos adaptados a cada sexo.

Curiosidades

TDAH y caminar de puntillas

El título de la entrada puede parecer extraño, pero seguramente, cualquier persona que tenga que tratar con muchos niños con TDAH ha podido observar cómo algunos de ellos caminan de puntillas. Algo a lo que he oído llamar “marcha equina”.

No se trata de algo propio del TDAH, sino que también se puede encontrar en otros trastornos del neurodesarrollo como los TEA, trastornos del lenguaje o discapacidad psíquica. Y también cabe la posibilidad de que se deba a problemas físicos.

 

Foto enlazada de espaciopsicofamiliar.es

La revista Anales de Pediatría ha publicado un artículo sobre la relación entre la marcha de puntillas idiopática y el TDAH. Sus autores nos indican que caminar sin apoyar el talón es algo relativamente en niños con menos de dos años y que, en la mayoría, eso desaparece. Sin embargo, entre un 7 y un 24% de niños mayores de tres años camina con marcha de puntillas idiopática (MPI). Eso produce inestabilidad, puede causar dolor y, si se mantiene, se puede perder flexibilidad en el tobillo y producirse un acortamiento del tendón de Aquiles.

Marcha de puntillas idiopática en una muestra de niños con TDAH

Los autores del artículo examinaron a 312 niños atendidos en la consulta de pediatría del hospital de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. De ellos, 65 (el 20,8%) presentaba MPI. En algo más de la mitad de ellos, la marcha de puntillas aparecía de forma permanente y 32 de ellos tenía acortamiento aquíleo.

El 64,4% de los identificados con MPI no manifestaba dolor en los miembros inferiores y el 86,1% no sufría caídas frecuentes.

Entre los factores que se relacionan con la MPI encontramos que:

  • El 45% de los niños en los que se encontró tenían algún familiar de primer grado con MPI.
  • Se encontró una relación significativa entre MPI y trastornos de la sociabilidad (sin cumplir los criterios de trastorno del espectro autista).

No se encontró relación entre MPI y sexo, intensidad de los síntomas del TDAH, tics o trastornos del lenguaje o de la lectoescritura. Tampoco llegaba a ser estadísticamente significativa la relación entre MPI y tipo de TDAH o trastorno de la coordinación motora.

En la mayoría de los casos de MPI detectados (89%) no había habido ninguna consulta previa a un médico y solo un 4% de ellos estaba recibiendo algún tipo de tratamiento para ese problema.

Emociones

Reconocimiento de emociones en niños con TDAH

Los problemas de tipo emocional son frecuentes entre las personas con TDAH y uno de ellos es la dificultad para identificar las emociones de los otros. Débora Rodrigo, Juan Carlos Pérez y Javier Cejudo han publicado en Revista de neurología una revisión sistemática sobre el reconocimiento emocional facial en niños con TDAH. Ya en el título encontramos una propuesta llamativa: que estas dificultades de reconocimiento emocional facial son un déficit primario en el TDAH.

De wellcomeimages.org

Otras informaciónes interesantes son que la percepción de emociones ajenas es un componente de la competencia emocional, que se relaciona con el rendimiento escolar y que es educable.

La revisión localizó 28 investigaciones sobre reconocimiento emocional en menores de 12 años con TDAH. El 70% de esas investigaciones (20 trabajos) encontraba diferencias significativas en el reconocimiento facial de emociones entre el grupo de niños con TDAH y el grupo de control. Otros dos estudios encontraron diferencias parciales significativas: uno de ellos para los niños de 6 a 8 años y otro para las emociones de miedo y asco.

Existe gran variedad entre los estudios localizados en cuanto a las emociones presentadas y la forma de medirlas. Sin que se pueda afirmar con seguridad, parece que las dificultades de reconocimiento facial de emociones aparecen en todas las formas de TDAH y que se producen especialmente ante las emociones de ira, miedo e incluso asco o sorpresa.