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El libro del III congreso andaluz de TDAH

noviembre 21, 2017

El 27 y 28 de octubre se celebró en Huelva el III Congreso Andaluz de TDAH. No estuve en él, pero estoy leyendo con interés el libro de actas del congreso. La verdad es que últimamente tengo la impresión de que han disminuido las publicaciones sobre TDAH y el Congreso Nacional sobre TDAH no se celebra desde 2014, así que se agradece el tener disponible para la descarga este libro de actas publicado por Editorial GEU.

Los distintos capítulos se corresponden con las ponencias, mesas y comunicaciones presentadas en el congreso y tenemos varios que nos interesan desde una perspectiva educativa:

  • ¿Qué ocurre en mi cerebro? ¿Cómo afecta a los procesos de aprendizaje? De José Ramón Gamo, que presenta la perspectiva “neuroeducativa” del aprendizaje.
  • Recursos sociales en situaciones de riesgo. Marco de prevención y de actuación. Solo presenta un resumen de una conferencia que se centró en los recursos disponibles para las familias de los niños o niñas con TDAH que, por la gravedad de sus síntomas o por otros factores, se encuentran en situaciones de riesgo social.
  • Días presentes del futuro pasado. La escuela que viene a quedarse. Defiende que las ¿nuevas? propuestas escolares de aprendizaje basado en proyectos y aprendizaje cooperativo son una forma adecuada de atender a la diversidad, especialmente al alumnado con TDAH, y presenta otras medidas de atención a la diversidad del sistema educativo andaluz.
  • La intervención psicoeducativa en el TDAH: más allá de las adaptaciones metodológicas. Conferencia de Isabel Orjales que ofrece un panorama general sobre cómo se está considerando actualmente el TDAH, trata acerca de la evaluación y el diagnóstico y comenta algunos puntos clave en la educación del alumnado con TDAH. Estos son: ¿repetición de curso o promocíón con adaptaciones escolares?, replantearse los procedimientos de evaluación y los deberes.
  • De las comunicaciones, se presenta un resumen. Algunas relacionadas con educación son: Intervención terapéutico-educativa sobre aspectos emocionales en adolescentes con TDAH, trastorno de las emociones y comportamiento y familia. Variables familiares en el TDAH. TDAH, mindfulness y realidad virtual.
  • En las mesas redondas se presentaron los protocolos sanitario y educativo de la comunidad andaluza.
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Reconocimiento de emociones en niños con TDAH

noviembre 7, 2017

Los problemas de tipo emocional son frecuentes entre las personas con TDAH y uno de ellos es la dificultad para identificar las emociones de los otros. Débora Rodrigo, Juan Carlos Pérez y Javier Cejudo han publicado en Revista de neurología una revisión sistemática sobre el reconocimiento emocional facial en niños con TDAH. Ya en el título encontramos una propuesta llamativa: que estas dificultades de reconocimiento emocional facial son un déficit primario en el TDAH.

De wellcomeimages.org

Otras informaciónes interesantes son que la percepción de emociones ajenas es un componente de la competencia emocional, que se relaciona con el rendimiento escolar y que es educable.

La revisión localizó 28 investigaciones sobre reconocimiento emocional en menores de 12 años con TDAH. El 70% de esas investigaciones (20 trabajos) encontraba diferencias significativas en el reconocimiento facial de emociones entre el grupo de niños con TDAH y el grupo de control. Otros dos estudios encontraron diferencias parciales significativas: uno de ellos para los niños de 6 a 8 años y otro para las emociones de miedo y asco.

Existe gran variedad entre los estudios localizados en cuanto a las emociones presentadas y la forma de medirlas. Sin que se pueda afirmar con seguridad, parece que las dificultades de reconocimiento facial de emociones aparecen en todas las formas de TDAH y que se producen especialmente ante las emociones de ira, miedo e incluso asco o sorpresa.

 

Problemas de lenguaje en los niños con TDAH

octubre 24, 2017

Quien lleve tiempo siguiendo el blog, a estas alturas, ya tendrá claro que los niños y adolescentes con TDAH tienen, como grupo, claras dificultades con el rendimiento escolar en general, la lectura, o las matemáticas. Los síntomas primarios del TDAH: la inatención, la hiperactividad y la impulsividad, especialmente el primero de los tres, pueden explicar parcialmente estos problemas, pero parece que las dificultades son bastante más complejas.

Un grupo de investigación australiano, relacionado con el Instituto Murdoch para la investigación infantil, ha presentado recientemente una revisión sistemática sobre los problemas de lenguaje en el TDAH. Aparentemente, no tendría sentido tratar de encontrar especiales dificultades de lenguaje en los niños con TDAH. Las bases del lenguaje se adquieren a una edad muy temprana. El lenguaje se adquiere, fundamentalmente, por la participación en situaciones comunicativas, sin que sea necesario hacer un esfuerzo intencional para su mejora o estudiarlo. Muchas veces, el lenguaje oral está bastante desarrollado antes de que se manifiesten los primeros síntomas de TDAH.

Sin embargo, el riesgo de presentar problemas de lenguaje oral es mayor entre el alumnado con TDAH que entre sus compañeros sin TDAH. La revisión encontró 21 investigaciones sobre el tema, en las que se realizaban 68 comparaciones entre el lenguaje de alumnado con y sin TDAH. La asociaciación entre TDAH y problemas de lenguaje resultó ser grande (tamaño del efecto (TE) = 1,09).

Los problemas de lenguaje se apreciaron en las tres dimensiones del lenguaje oral que se consideraban: expresión (TE = 1,23), comprensión (TE = 0,97) y uso o pragmática (TE = 0,98).

Existe la posibilidad de que estos resultados sean debidos a la comorbilidad entre TDAH y trastornos de lenguaje, es decir, entre los grupos con TDAH habría más alumnos con trastornos del lenguaje que entre los grupos sin TDAH, lo que haría que los resultados medios del grupo con TDAH fueran inferiores que los del grupo de comparación. Sin embargo, los autores de la revisión sugieren que los problemas del lenguaje parecen estar relacionados con el TDAH independientemente de la comorbilidad con trastornos de lenguaje.

Estos resultados indican la conveniencia de que las evaluaciones de TDAH se complementen con alguna prueba de lenguaje, aunque sea de detección para identificar posibles problemas en esta área.

Ahora la aromaterapia

octubre 10, 2017

Algunas de las informaciones que he encontrado en internet sobre la pretensión de tratar el TDAH mediante la inhalación de aceites esenciales me han dejado tan perplejo que no sé si calificarlas de ciencia ficción, literatura fantástica o, sencillamente, humorística.

Veamos algunos ejemplos:

  • Aunque ningún medico la va recomendar el uso de aceites esenciales para ayudar a tratar el TDAH, usted se sorprenderá de la cantidad de investigaciones científicas que demuestran la eficacia de este método (salud esencial.org).
  • En 2001, un pionero en la medicina holística llamado Dr. Terry Friedman diseñó un ensayo clínico para comprobar que aceite esencial [sic.] es muy eficaz en el tratamiento de los síntomas del TDAH en niños. Durante dos años, el Dr. Friedman observó a un grupo pequeño de niños con TDAH de entre seis y catorce años, dividiéndolos en tres grupos. Cada grupo recibió una clase diferente de aceite esencia (salud esencial.org).
  • La investigación realizada por el Dr. Terry S. Friedmann, un médico que creía en tratar al cuerpo, la mente y el espíritu como uno solo, demostró que el aceite de vetiver (el vetiver es un tipo de hierba india) era beneficioso para los niños con TDAH. Cuando los niños inhalaron el aceite tres veces al día durante 30 días tuvieron mejoras en los patrones de las ondas cerebrales, en el comportamiento y en los resultados escolares. El 8% de los niños también tuvo una mejora al utilizar de forma similar el aceite de cedro (mercola.com).
  • ¿Cuáles son los puntos de reflexología del cerebro para ayudar a controlar los impulsos para el TDAH Déficit de Atención e Hiperactividad? En los escáneres cerebrales se encontró Vetiver como las mejoras que muestran más eficaces en el 100% de los sujetos. Madera de cedro aceite esencial fue del 83% de efectividad, 60% y lavanda (¿traducción automática sin revisar?, salud esencial.org).
  • El estudio encontró que las propiedades relajantes y calmantes del aceite de vetiver ayudaron a los niños a combatir sus síntomas de TDAH, que típicamente incluye dificultad para concentrarse, perdida de la concentración, dificultad en la organización y seguimiento de instrucciones, impaciencia, y comportamiento inquieto (aceites y aromas.com)
  • Los análisis revelaron que los niños que inhalaron el aceite esencial de vetiver mejoraron su comportamiento en un 32 %. Con el aceite esencial de cedro los resultados fueron similares y con el aceite esencial de lavanda no hubo cambios significativos (aroma y energía.com).
  • Los aceites esenciales son sustancias que son capaces de cruzar la barrera sangre-cerebro para tratar directamente el cerebro, por lo que una opción de tratamiento eficaz para el TDAH y otros trastornos mentales (vieplanyte.com)

Friedmann

Uno lee esas cosas y le entran ganas de ponerse a inhalar lo que sea: efectividad demostrada por gran cantidad de investigaciones, mejoras de hasta el 100% (¿o del 32%?), tratamiento eficaz…

La gracia está en que todos esos textos se están refiriendo a la misma publicación, un informe de cinco páginas del Dr. Terry S. Friedmann (el auténtico acaba en “nn”) titulado Attention deficit and hyperactivity disorder (ADHD).

Por lo que he podido averiguar, el Dr. Friedmann falleció en 2016 y se había retirado de la práctica ¿médica? en 1997. Además de la aromaterapia utilizaba la quelación, terapia ortomolecular, homopatía, medicina global, hipnoterapia, psiconeuroinmunología, nutrición, masaje y asesoramiento. Fue autor de los libros Freedom through health y The man who walked with Jesus. En una búsqueda rápida en Google Scholar no he encontrado artículos suyos, aunque sí un par de escritos defendiendo a colegas acusados de charlatanes por una asociación escéptica.

En los últimos años de su vida parece que se concentró en el negocio de los aceites esenciales a través de la web http://www.drfriedmannessentialoils.com que actualmente no está operativa.

El informe

Aceite esencial de vetiver

Al parecer, hacia 2001, Friedmann comenzó a difundir el informe  que he comentado antes. Su intención era publicarlo en una revista médica, pero no tengo noticias de que llegara a hacerlo y circula como un archivo pdf. El archivo describe una investigación llevada a cabo por Friedmann sobre los efectos de tres aceites esenciales: cedro, vetiver y lavanda en niños de entre 6 y 14 años con TDAH. Además, el estudio tenía un grupo de control de niños que no recibían ninguna intervención. Hasta aquí todo va bien, y el Dr. Friedmann merece un aplauso póstumo por plantear una investigación sobre los efectos de los aceites esenciales.

Sigamos. ¿Cuál es la base o el modelo que le lleva a creer que inhalar esos aceites será beneficioso para los niños con TDAH? Según indica el informe “los componentes químicos de los aceites esenciales han sido comparados con la sangre humana, porque tienen propiedades similares: la de estimular el sistema inmune y el sistema nervioso, ser de naturaleza antimicrobiana, contener nutrientes y oxígeno y estimular la regeneración de todos los tejidos. Una de las razones de esto es la forma en que los aceites son absorbidos por el cuerpo. Cuando se inhala el aceite esencial, las microgotas son transportadas al sistema límbico del cerebro, que es la parte que constituye el centro de procesamiento de la razón, las emociones y los olores y al hipotálamo, que es el centro de mando de las hormonas. Las microgotitas de aceites esenciales también son transportadas  a los pulmones, donde entran en el sistema circulatorio [es misterioso pensar en cómo llegaron al cerebro antes de entrar al sistema circulatorio, pero la fisiología no es lo mío]. Algunos aceites esenciales contienen niveles altos de sesquiterpenos, que pueden incrementar dramáticamente la oxigenación y la actividad del cerebro. Otros aceites esenciales, a causa de su constituyentes únicos, tienden a tener un papel mayor en la secrección hormonal y en el equilibro entre el ánimo y las emociones”.

Esta información estaría basada en la segunda edición del manual Essential oils desk reference (actualmente en la 7ª edición, publicado por Life Science). Continúa Friedmann diciendo que los motivos para la elección de los aceites fueron que el de cedro mejora de oxigenación de las células cerebrales, el de vetiver calma y equilibra el sistema nervioso al tiempo que estimula el circulatorio y la lavanda tiene un efecto sedativo sobre parte del cerebro, mientras que estimula la región límbica. En este caso no se ofrece ninguna referencia sobre las investigaciones en las que se han identificado estas propiedades.

Las medidas

En el estudio se evaluaron dos variables: la ratio entre ondas cerebrales beta y theta, medida con un electroencefalógrafo y el test TOVA. Desconozco si la medida electroencefalográfica es adecuada para valorar el resultado de una intervención o si es sensible a cuestiones como el momento del día en que se tome o a las instrucciones que se den a la persona evaluada. Lo cierto es que el informe no detalla cuestiones como en qué momento se hicieron las medidas, qué duración tuvieron o quién las realizó. El TOVA es una prueba informática de tipo CPT en la que se miden la velocidad de reacción y los errores cometidos. Se utiliza como complemento en la evaluación del TDAH.

No sabemos quién aplica estas medidas. Supongo que sería el propio Friedmann.

El grupo de control

Se da muy poca información sobre el grupo de control y he tenido bastantes dudas sobre si se trataba de personas con TDAH o un grupo de control de participantes sin TDAH. Al describir la muestra, el texto dice que participaron niños diagnosticados de TDAH. Sin embargo, me inclino por pensar que los que hicieron de control no lo tenían ya que Friedmann indica, por ejemplo que había una diferencia entre las ondas cerebrales de los niños normales [sic.] en comparación con los que tenían con TDAH.

En otro lugar dice que los participantes se repartieron aleatoriamente en tres grupos con seis personas en cada uno (cada grupo era tratado con un aceite esencial diferente). Por tanto, el grupo de control no se formó aleatoriamente y, probablemente no era equivalente a los grupos experimentales.

Algo curioso es que en la evaluación previa, antes de comenzar el tratamiento, dos de los grupos de intervención tenían resultados más altos que el grupo de control en la ratio de ondas beta-theta y el grupo de niños con TDAH que utilizaron aceites esenciales tenía, antes de comenzar la intervención, resultados casi iguales pero ligeramente mayores que el grupo de control en el TOVA.

Por tanto, si el grupo de control estaba formado por niños y adolescentes sin TDAH, resulta que sus resultados en las pruebas que se utilizaron para valorar las mejoras en los síntomas de TDAH fueron, desde el principio, peores que los resultados del grupo de participantes con TDAH. No solo eso, sino que en la evaluación realizada después de la intervención, algunos participantes del grupo de control rindieron peor que en la primera medida, algo que no sucedió en los grupos con TDAH.

Atrición

La atrición, también conocida como mortalidad experimental, es la tasa de participantes que abandona una investigación. Cuando esta tasa es elevada supone un riesgo para la validez del estudio. Friedmann nos indica que varios participantes abandonaron el estudio, más concretamente, dos del grupo que utilizó lavanda y dos del grupo que utilizó vetiver. Puede parecer una cantidad pequeña, pero si la consideramos como un porcentaje, se trata del abandono de un tercio de los participantes de cada grupo.

Sin embargo, nuevamente se encuentra algo extraño en este trabajo. En los resultados del TOVA se compara el conjunto de los tres grupos experimentales con el del grupo de control. En este caso los grupos experimentales tienen 15 participantes, es decir, un participante más que los que el autor indica (6 del cedro + 4 de la lavanda + 4 del vetiver son 14). Pero, además, el grupo de control es de 20, cuando se había indicado que estaba compuesto por 16 participantes. ¿Resurrección experimental?

Análisis

El autor señala que los análisis estadísticos los realizó el Dr. Dennis Eggett, de la Universidad Brigham Young. El caso es que ni uno ni otro indican qué análisis se emplearon, algo que tiene su importancia, debido al tamaño muy pequeño de los grupos experimentales.

¿Efectos secundarios?

Uno de los participantes de los grupos experimentales (dicho de otra manera, el 8,3% de los participantes tratados) abandonó el estudio por una erupción cutánea. Esto no quiere decir que el aceite esencial que utilizaba fuera la causa de la erupción. Pero imaginen por un momento que en el ensayo clínico de un fármaco infantil el 8,3% de los participantes abandona por erupción cutánea…

Volviendo al género de la literatura humorística, en varias webs que me merecen la misma credibilidad que las que he citado al principio de la entrada (las que recomendaban el uso de aceites esenciales para el TDAH) se indica que los aceites utilizados en el estudio, especialmente el de vetiver, tienen un efecto afrodisíaco. Teniendo en cuenta que los participantes tenían hasta 14 años, me pregunto si será una buena idea hacer utilizar un afrodisíaco a adolescentes con problemas de autocontrol…

Resumiendo

Según mi interpretación, lo que sucede es lo siguiente:

Nivel 1: un practicante de intervenciones con aceites esenciales realiza un pequeño estudio. Se trata de una investigación una validez cuestionable por problemas de método y en la que hay algunas cosas que no acaban de encajar bien. Lógicamente, si se presentó a alguna revista médica no fue aceptada y finalmente circula como un archivo pdf que se encuentra en internet.

Nivel 2: el propio investigador se exalta un poquito en las conclusiones y, a partir de los datos que recoge, indica que “a partir de este estudio, no dudaría en recomendar el uso del aceite esencial de vetiver en el tratamiento de los niños diagnosticados de TDAH”.

Nivel 3: este es el más divertido. Aunque el artículo es fácilmente accesible, la información que contiene se distorsiona al difundirse por distintas webs. El estudio que he comentado se transforma en “cantidad de investigaciones científicas que demuestran la eficacia de este método”. Lo que he descrito se convierte en “un ensayo clínico”. El electroencefalograma se transforma en un escáner cerebral. Los 30 días que duraba el tratamiento pasan a ser “dos años” de observaciones (sí que parece que el total de las observaciones transcurrió durante dos años lo que arroja dudas sobre la aleatorización de de los grupos).

Friedmann menciona algunas cartas o informaciones que recibió de padres y profesores informando sobre mejoras de rendimiento o comportamiento que se convierten en la demostración de mejoras en el rendimiento escolar y el comportamiento.

A pesar de que el documento es notablemente impreciso respecto al número de participantes, se establece que “el 8% de los niños” mejoró al utilizar aceite de cedro. El 8% de los 6 niños tratados con aceite de cedro equivale a algo menos de medio niño, el 8% del grupo experimental son 1,12 niños… Es curioso, porque los únicos resultados que se ofrecen como porcentajes son los del test TOVA y no se corresponden con ninguno de los que se citan en las webs que he consultado que están hablando del estudio de Friedmann.

Sin embargo, lo que encuentra la mayoría de la gente interesada en el efecto de los aceites esenciales sobre el TDAH es este disparatado nivel 3…

Formación para entrenadores cognitivos de TDAH Sarasate

septiembre 26, 2017

Un año más, colaboramos en el programa de formación de la asociación TDAH Sarasate de Pamplona, con una sesión sobre organización y otra sobre estrategias sencillas para abordar algunos problemas escolares.

Aquí se puede encontrar el tríptico con información de todos los módulos y en este otro enlace, la ficha de inscripción.

Las sesiones se realizarán en el Civivox de Iturrama en distintos sábados de octubre y noviembre.

TDAH y escuela. Inquietudes compartidas

septiembre 19, 2017

Educación y Futuro es el nombre de la revista que edita el Centro Universitario Salesiano Don Bosco. En abril de 2016 se publicó el número 34 de esta revista, un monográfico titulado TDAH y escuela. Inquietudes compartidas.

Algunos de los artículos que se pueden encontrar en ese número son:

  • Manifestaciones clínicas del TDAH.
  • Tratamiento médico del TDAH.
  • Maestros y padres: una alianza terapéutica para el alumno con TDAH. Propuesta de una intervención colaborativa.
  • Propuesta de resolución de problemas matemáticos para alumnos con TDAH.
  • Mindfulness. Un complemento esperanzador para la intervención con TDAH.
  • Estrategias para mejorar la competencia de un alumno con TDAH en el algoritmo de la resta.
  • Algunos recursos para el trabajo del alumno con TDAH.

Foto de cesdonbosco.com

Me interesan especialmente las propuestas educativas más prácticas destacaría las siguientes propuestas:

  • Programa de colaboración para padres y maestros de alumnos con TDAH y dificultades de conducta (pg. 64). Es una adaptación del programa Defiant children de Russell Barkley.
  • Propuesta para enseñar a restar a alumnado con TDAH (pg. 135), aunque no he entendido bien algunas de las estrategias y tendré que hacer una segunda lectura.
  • Enlaces a materiales, estrategias y recursos (pg. 167).

 

Problemas de sueño en el TDAH

septiembre 5, 2017

Revista de Neurología ha publicado una revisión sobre los problemas de sueño en el TDAH infantil, titulada Evaluación y tratamiento de los problemas de sueño en niños diagnosticados de trastorno por déficit de atención/hiperactividad: actualización de la evidencia.

Sus autores son Marta Chamorro, Inmaculada Insa, Marta Espadas y José Alda-Díez, del hospital Sant Joan de Déu y José Lara, de la Universidad de Málaga.

Esta revisión nos informa de que los problemas de sueño son más comunes entre los niños y adolescentes con TDAH que entre la población de la misma edad sin TDAH. Entre el 25% y el 55% de los niños y adolescentes con TDAH tendría algún trastorno del sueño y estos problemas indiciden negativamente en la salud y en la calidad de vida.

Estos trastornos del sueño parecen ser más comunes entre las manifestaciones combinadas del TDAH, mientras que en las manifestaciones de tipo inatento se suele describir una mayor somnolencia durante el día. En cambio, cuando se utilizan medidas de tipo objetivo (polisomnografía, test de latencias múltiples del sueño) no se aprecian diferencias entre las personas con manifestaciones de inatención o combinadas. Estos problemas de sueño no parecen ser una causa del TDAH, aunque es importante saber que cuando se producen en personas sin TDAH tienen un efecto negativo en las funciones cognitivas superiores y el funcionamiento neuroconductual. Dicho de una forma más sencilla: pueden producir algunos efectos que parecen síntomas del TDAH (distracción, bajo rendimiento, dificultad para concentrarse en una tarea mental, problemas de comportamiento o impulsividad).

Tratamiento de los problemas del sueño

Existen distintos problemas de sueño, para los que el afrontamiento es distinto. La primera recomendación ante el insomnio es la combinación de pautas de higiene del sueño y tratamiento cognitivo-conductual. La Sociedad Española de Sueño recomienda:

  • Adoptar unas rutinas claras y estables.
  • Evitar siestas prolongadas o tardías.
  • Enseñar al niño a dormir solo en su cama.
  • No asociar sueño a castigo, rechazo o miedo.
  • Evitar el consumo de sustancias que interfieren sobre el sueño (cafeína).
  • Realizar ejercicio físico.
  • Evitar cenas copiosas.
  • Seguir un horario para irse a dormir y para despertarse.

La terapia cognitivo-conductual incluye una combinación de entrenamiento en técnicas de relajación, terapia de control de estímulos, restricción del sueño y terapias cognitivas.

Otro punto importante en la intervención es el ajuste en la dosis y horas de toma de los fármacos que se puedan estar utilizando para el tratamiento del TDAH. Finalmente, si no se obtiene mejoría con lo anterior, se podría considerar el uso de fármacos para la regulación del sueño. Aquí nos salimos del ámbito de este blog, que trata sobre las intervenciones educativas, pero es llamativo el dato que presentan los autores de que uno de cada cinco niños con TDAH toma fármacos para dormir.

En los trastornos respiratorios relacionados con el sueño (ronquidos, apnea) se pueden seguir también las pautas de higiene mencionadas anteriormente, pero se suele valorar la posibilidad de un tratamiento quirúrgico (extirpación de amígdalas).

Para los trastornos del movimiento relacionados con el sueño (síndrome de las piernas inquietas) se recomiendan también las pautas de higiene del sueño, que se pueden combinar con fármacos diferentes a los empleados para el insomnio.