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Ahora la aromaterapia

octubre 10, 2017

Algunas de las informaciones que he encontrado en internet sobre la pretensión de tratar el TDAH mediante la inhalación de aceites esenciales me han dejado tan perplejo que no sé si calificarlas de ciencia ficción, literatura fantástica o, sencillamente, humorística.

Veamos algunos ejemplos:

  • Aunque ningún medico la va recomendar el uso de aceites esenciales para ayudar a tratar el TDAH, usted se sorprenderá de la cantidad de investigaciones científicas que demuestran la eficacia de este método (salud esencial.org).
  • En 2001, un pionero en la medicina holística llamado Dr. Terry Friedman diseñó un ensayo clínico para comprobar que aceite esencial [sic.] es muy eficaz en el tratamiento de los síntomas del TDAH en niños. Durante dos años, el Dr. Friedman observó a un grupo pequeño de niños con TDAH de entre seis y catorce años, dividiéndolos en tres grupos. Cada grupo recibió una clase diferente de aceite esencia (salud esencial.org).
  • La investigación realizada por el Dr. Terry S. Friedmann, un médico que creía en tratar al cuerpo, la mente y el espíritu como uno solo, demostró que el aceite de vetiver (el vetiver es un tipo de hierba india) era beneficioso para los niños con TDAH. Cuando los niños inhalaron el aceite tres veces al día durante 30 días tuvieron mejoras en los patrones de las ondas cerebrales, en el comportamiento y en los resultados escolares. El 8% de los niños también tuvo una mejora al utilizar de forma similar el aceite de cedro (mercola.com).
  • ¿Cuáles son los puntos de reflexología del cerebro para ayudar a controlar los impulsos para el TDAH Déficit de Atención e Hiperactividad? En los escáneres cerebrales se encontró Vetiver como las mejoras que muestran más eficaces en el 100% de los sujetos. Madera de cedro aceite esencial fue del 83% de efectividad, 60% y lavanda (¿traducción automática sin revisar?, salud esencial.org).
  • El estudio encontró que las propiedades relajantes y calmantes del aceite de vetiver ayudaron a los niños a combatir sus síntomas de TDAH, que típicamente incluye dificultad para concentrarse, perdida de la concentración, dificultad en la organización y seguimiento de instrucciones, impaciencia, y comportamiento inquieto (aceites y aromas.com)
  • Los análisis revelaron que los niños que inhalaron el aceite esencial de vetiver mejoraron su comportamiento en un 32 %. Con el aceite esencial de cedro los resultados fueron similares y con el aceite esencial de lavanda no hubo cambios significativos (aroma y energía.com).
  • Los aceites esenciales son sustancias que son capaces de cruzar la barrera sangre-cerebro para tratar directamente el cerebro, por lo que una opción de tratamiento eficaz para el TDAH y otros trastornos mentales (vieplanyte.com)

Friedmann

Uno lee esas cosas y le entran ganas de ponerse a inhalar lo que sea: efectividad demostrada por gran cantidad de investigaciones, mejoras de hasta el 100% (¿o del 32%?), tratamiento eficaz…

La gracia está en que todos esos textos se están refiriendo a la misma publicación, un informe de cinco páginas del Dr. Terry S. Friedmann (el auténtico acaba en “nn”) titulado Attention deficit and hyperactivity disorder (ADHD).

Por lo que he podido averiguar, el Dr. Friedmann falleció en 2016 y se había retirado de la práctica ¿médica? en 1997. Además de la aromaterapia utilizaba la quelación, terapia ortomolecular, homopatía, medicina global, hipnoterapia, psiconeuroinmunología, nutrición, masaje y asesoramiento. Fue autor de los libros Freedom through health y The man who walked with Jesus. En una búsqueda rápida en Google Scholar no he encontrado artículos suyos, aunque sí un par de escritos defendiendo a colegas acusados de charlatanes por una asociación escéptica.

En los últimos años de su vida parece que se concentró en el negocio de los aceites esenciales a través de la web http://www.drfriedmannessentialoils.com que actualmente no está operativa.

El informe

Aceite esencial de vetiver

Al parecer, hacia 2001, Friedmann comenzó a difundir el informe  que he comentado antes. Su intención era publicarlo en una revista médica, pero no tengo noticias de que llegara a hacerlo y circula como un archivo pdf. El archivo describe una investigación llevada a cabo por Friedmann sobre los efectos de tres aceites esenciales: cedro, vetiver y lavanda en niños de entre 6 y 14 años con TDAH. Además, el estudio tenía un grupo de control de niños que no recibían ninguna intervención. Hasta aquí todo va bien, y el Dr. Friedmann merece un aplauso póstumo por plantear una investigación sobre los efectos de los aceites esenciales.

Sigamos. ¿Cuál es la base o el modelo que le lleva a creer que inhalar esos aceites será beneficioso para los niños con TDAH? Según indica el informe “los componentes químicos de los aceites esenciales han sido comparados con la sangre humana, porque tienen propiedades similares: la de estimular el sistema inmune y el sistema nervioso, ser de naturaleza antimicrobiana, contener nutrientes y oxígeno y estimular la regeneración de todos los tejidos. Una de las razones de esto es la forma en que los aceites son absorbidos por el cuerpo. Cuando se inhala el aceite esencial, las microgotas son transportadas al sistema límbico del cerebro, que es la parte que constituye el centro de procesamiento de la razón, las emociones y los olores y al hipotálamo, que es el centro de mando de las hormonas. Las microgotitas de aceites esenciales también son transportadas  a los pulmones, donde entran en el sistema circulatorio [es misterioso pensar en cómo llegaron al cerebro antes de entrar al sistema circulatorio, pero la fisiología no es lo mío]. Algunos aceites esenciales contienen niveles altos de sesquiterpenos, que pueden incrementar dramáticamente la oxigenación y la actividad del cerebro. Otros aceites esenciales, a causa de su constituyentes únicos, tienden a tener un papel mayor en la secrección hormonal y en el equilibro entre el ánimo y las emociones”.

Esta información estaría basada en la segunda edición del manual Essential oils desk reference (actualmente en la 7ª edición, publicado por Life Science). Continúa Friedmann diciendo que los motivos para la elección de los aceites fueron que el de cedro mejora de oxigenación de las células cerebrales, el de vetiver calma y equilibra el sistema nervioso al tiempo que estimula el circulatorio y la lavanda tiene un efecto sedativo sobre parte del cerebro, mientras que estimula la región límbica. En este caso no se ofrece ninguna referencia sobre las investigaciones en las que se han identificado estas propiedades.

Las medidas

En el estudio se evaluaron dos variables: la ratio entre ondas cerebrales beta y theta, medida con un electroencefalógrafo y el test TOVA. Desconozco si la medida electroencefalográfica es adecuada para valorar el resultado de una intervención o si es sensible a cuestiones como el momento del día en que se tome o a las instrucciones que se den a la persona evaluada. Lo cierto es que el informe no detalla cuestiones como en qué momento se hicieron las medidas, qué duración tuvieron o quién las realizó. El TOVA es una prueba informática de tipo CPT en la que se miden la velocidad de reacción y los errores cometidos. Se utiliza como complemento en la evaluación del TDAH.

No sabemos quién aplica estas medidas. Supongo que sería el propio Friedmann.

El grupo de control

Se da muy poca información sobre el grupo de control y he tenido bastantes dudas sobre si se trataba de personas con TDAH o un grupo de control de participantes sin TDAH. Al describir la muestra, el texto dice que participaron niños diagnosticados de TDAH. Sin embargo, me inclino por pensar que los que hicieron de control no lo tenían ya que Friedmann indica, por ejemplo que había una diferencia entre las ondas cerebrales de los niños normales [sic.] en comparación con los que tenían con TDAH.

En otro lugar dice que los participantes se repartieron aleatoriamente en tres grupos con seis personas en cada uno (cada grupo era tratado con un aceite esencial diferente). Por tanto, el grupo de control no se formó aleatoriamente y, probablemente no era equivalente a los grupos experimentales.

Algo curioso es que en la evaluación previa, antes de comenzar el tratamiento, dos de los grupos de intervención tenían resultados más altos que el grupo de control en la ratio de ondas beta-theta y el grupo de niños con TDAH que utilizaron aceites esenciales tenía, antes de comenzar la intervención, resultados casi iguales pero ligeramente mayores que el grupo de control en el TOVA.

Por tanto, si el grupo de control estaba formado por niños y adolescentes sin TDAH, resulta que sus resultados en las pruebas que se utilizaron para valorar las mejoras en los síntomas de TDAH fueron, desde el principio, peores que los resultados del grupo de participantes con TDAH. No solo eso, sino que en la evaluación realizada después de la intervención, algunos participantes del grupo de control rindieron peor que en la primera medida, algo que no sucedió en los grupos con TDAH.

Atrición

La atrición, también conocida como mortalidad experimental, es la tasa de participantes que abandona una investigación. Cuando esta tasa es elevada supone un riesgo para la validez del estudio. Friedmann nos indica que varios participantes abandonaron el estudio, más concretamente, dos del grupo que utilizó lavanda y dos del grupo que utilizó vetiver. Puede parecer una cantidad pequeña, pero si la consideramos como un porcentaje, se trata del abandono de un tercio de los participantes de cada grupo.

Sin embargo, nuevamente se encuentra algo extraño en este trabajo. En los resultados del TOVA se compara el conjunto de los tres grupos experimentales con el del grupo de control. En este caso los grupos experimentales tienen 15 participantes, es decir, un participante más que los que el autor indica (6 del cedro + 4 de la lavanda + 4 del vetiver son 14). Pero, además, el grupo de control es de 20, cuando se había indicado que estaba compuesto por 16 participantes. ¿Resurrección experimental?

Análisis

El autor señala que los análisis estadísticos los realizó el Dr. Dennis Eggett, de la Universidad Brigham Young. El caso es que ni uno ni otro indican qué análisis se emplearon, algo que tiene su importancia, debido al tamaño muy pequeño de los grupos experimentales.

¿Efectos secundarios?

Uno de los participantes de los grupos experimentales (dicho de otra manera, el 8,3% de los participantes tratados) abandonó el estudio por una erupción cutánea. Esto no quiere decir que el aceite esencial que utilizaba fuera la causa de la erupción. Pero imaginen por un momento que en el ensayo clínico de un fármaco infantil el 8,3% de los participantes abandona por erupción cutánea…

Volviendo al género de la literatura humorística, en varias webs que me merecen la misma credibilidad que las que he citado al principio de la entrada (las que recomendaban el uso de aceites esenciales para el TDAH) se indica que los aceites utilizados en el estudio, especialmente el de vetiver, tienen un efecto afrodisíaco. Teniendo en cuenta que los participantes tenían hasta 14 años, me pregunto si será una buena idea hacer utilizar un afrodisíaco a adolescentes con problemas de autocontrol…

Resumiendo

Según mi interpretación, lo que sucede es lo siguiente:

Nivel 1: un practicante de intervenciones con aceites esenciales realiza un pequeño estudio. Se trata de una investigación una validez cuestionable por problemas de método y en la que hay algunas cosas que no acaban de encajar bien. Lógicamente, si se presentó a alguna revista médica no fue aceptada y finalmente circula como un archivo pdf que se encuentra en internet.

Nivel 2: el propio investigador se exalta un poquito en las conclusiones y, a partir de los datos que recoge, indica que “a partir de este estudio, no dudaría en recomendar el uso del aceite esencial de vetiver en el tratamiento de los niños diagnosticados de TDAH”.

Nivel 3: este es el más divertido. Aunque el artículo es fácilmente accesible, la información que contiene se distorsiona al difundirse por distintas webs. El estudio que he comentado se transforma en “cantidad de investigaciones científicas que demuestran la eficacia de este método”. Lo que he descrito se convierte en “un ensayo clínico”. El electroencefalograma se transforma en un escáner cerebral. Los 30 días que duraba el tratamiento pasan a ser “dos años” de observaciones (sí que parece que el total de las observaciones transcurrió durante dos años lo que arroja dudas sobre la aleatorización de de los grupos).

Friedmann menciona algunas cartas o informaciones que recibió de padres y profesores informando sobre mejoras de rendimiento o comportamiento que se convierten en la demostración de mejoras en el rendimiento escolar y el comportamiento.

A pesar de que el documento es notablemente impreciso respecto al número de participantes, se establece que “el 8% de los niños” mejoró al utilizar aceite de cedro. El 8% de los 6 niños tratados con aceite de cedro equivale a algo menos de medio niño, el 8% del grupo experimental son 1,12 niños… Es curioso, porque los únicos resultados que se ofrecen como porcentajes son los del test TOVA y no se corresponden con ninguno de los que se citan en las webs que he consultado que están hablando del estudio de Friedmann.

Sin embargo, lo que encuentra la mayoría de la gente interesada en el efecto de los aceites esenciales sobre el TDAH es este disparatado nivel 3…

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Formación para entrenadores cognitivos de TDAH Sarasate

septiembre 26, 2017

Un año más, colaboramos en el programa de formación de la asociación TDAH Sarasate de Pamplona, con una sesión sobre organización y otra sobre estrategias sencillas para abordar algunos problemas escolares.

Aquí se puede encontrar el tríptico con información de todos los módulos y en este otro enlace, la ficha de inscripción.

Las sesiones se realizarán en el Civivox de Iturrama en distintos sábados de octubre y noviembre.

TDAH y escuela. Inquietudes compartidas

septiembre 19, 2017

Educación y Futuro es el nombre de la revista que edita el Centro Universitario Salesiano Don Bosco. En abril de 2016 se publicó el número 34 de esta revista, un monográfico titulado TDAH y escuela. Inquietudes compartidas.

Algunos de los artículos que se pueden encontrar en ese número son:

  • Manifestaciones clínicas del TDAH.
  • Tratamiento médico del TDAH.
  • Maestros y padres: una alianza terapéutica para el alumno con TDAH. Propuesta de una intervención colaborativa.
  • Propuesta de resolución de problemas matemáticos para alumnos con TDAH.
  • Mindfulness. Un complemento esperanzador para la intervención con TDAH.
  • Estrategias para mejorar la competencia de un alumno con TDAH en el algoritmo de la resta.
  • Algunos recursos para el trabajo del alumno con TDAH.

Foto de cesdonbosco.com

Me interesan especialmente las propuestas educativas más prácticas destacaría las siguientes propuestas:

  • Programa de colaboración para padres y maestros de alumnos con TDAH y dificultades de conducta (pg. 64). Es una adaptación del programa Defiant children de Russell Barkley.
  • Propuesta para enseñar a restar a alumnado con TDAH (pg. 135), aunque no he entendido bien algunas de las estrategias y tendré que hacer una segunda lectura.
  • Enlaces a materiales, estrategias y recursos (pg. 167).

 

Problemas de sueño en el TDAH

septiembre 5, 2017

Revista de Neurología ha publicado una revisión sobre los problemas de sueño en el TDAH infantil, titulada Evaluación y tratamiento de los problemas de sueño en niños diagnosticados de trastorno por déficit de atención/hiperactividad: actualización de la evidencia.

Sus autores son Marta Chamorro, Inmaculada Insa, Marta Espadas y José Alda-Díez, del hospital Sant Joan de Déu y José Lara, de la Universidad de Málaga.

Esta revisión nos informa de que los problemas de sueño son más comunes entre los niños y adolescentes con TDAH que entre la población de la misma edad sin TDAH. Entre el 25% y el 55% de los niños y adolescentes con TDAH tendría algún trastorno del sueño y estos problemas indiciden negativamente en la salud y en la calidad de vida.

Estos trastornos del sueño parecen ser más comunes entre las manifestaciones combinadas del TDAH, mientras que en las manifestaciones de tipo inatento se suele describir una mayor somnolencia durante el día. En cambio, cuando se utilizan medidas de tipo objetivo (polisomnografía, test de latencias múltiples del sueño) no se aprecian diferencias entre las personas con manifestaciones de inatención o combinadas. Estos problemas de sueño no parecen ser una causa del TDAH, aunque es importante saber que cuando se producen en personas sin TDAH tienen un efecto negativo en las funciones cognitivas superiores y el funcionamiento neuroconductual. Dicho de una forma más sencilla: pueden producir algunos efectos que parecen síntomas del TDAH (distracción, bajo rendimiento, dificultad para concentrarse en una tarea mental, problemas de comportamiento o impulsividad).

Tratamiento de los problemas del sueño

Existen distintos problemas de sueño, para los que el afrontamiento es distinto. La primera recomendación ante el insomnio es la combinación de pautas de higiene del sueño y tratamiento cognitivo-conductual. La Sociedad Española de Sueño recomienda:

  • Adoptar unas rutinas claras y estables.
  • Evitar siestas prolongadas o tardías.
  • Enseñar al niño a dormir solo en su cama.
  • No asociar sueño a castigo, rechazo o miedo.
  • Evitar el consumo de sustancias que interfieren sobre el sueño (cafeína).
  • Realizar ejercicio físico.
  • Evitar cenas copiosas.
  • Seguir un horario para irse a dormir y para despertarse.

La terapia cognitivo-conductual incluye una combinación de entrenamiento en técnicas de relajación, terapia de control de estímulos, restricción del sueño y terapias cognitivas.

Otro punto importante en la intervención es el ajuste en la dosis y horas de toma de los fármacos que se puedan estar utilizando para el tratamiento del TDAH. Finalmente, si no se obtiene mejoría con lo anterior, se podría considerar el uso de fármacos para la regulación del sueño. Aquí nos salimos del ámbito de este blog, que trata sobre las intervenciones educativas, pero es llamativo el dato que presentan los autores de que uno de cada cinco niños con TDAH toma fármacos para dormir.

En los trastornos respiratorios relacionados con el sueño (ronquidos, apnea) se pueden seguir también las pautas de higiene mencionadas anteriormente, pero se suele valorar la posibilidad de un tratamiento quirúrgico (extirpación de amígdalas).

Para los trastornos del movimiento relacionados con el sueño (síndrome de las piernas inquietas) se recomiendan también las pautas de higiene del sueño, que se pueden combinar con fármacos diferentes a los empleados para el insomnio.

¿Cómo van las cosas con la meditación para el TDAH?

agosto 22, 2017

Hace algo más de cuatro años publiqué en el blog una pequeña revisión sobre las evidencias acerca del mindfulness como tratamiento para el TDAH. Además de que me gusta ir siguiendo las novedades en los temas que voy tratando, siempre es interesante encontrarse con revisiones sistemáticas realizadas con más medios y tiempo que los que yo puedo aportar.

El caso es que se acaba de publicar una revisión sobre intervenciones basadas en la meditación para niños con TDAH. Ha sido realizada por varios investigadores de la Universidad Deakin, de Australia.

En la revisión se buscaron investigaciones en las que se hubiese utilizado el yoga o el mindfulness para tratar a menores de 18 años con TDAH, de forma directa o indirectamente (la intervención se aplica a sus padres). Se encontraron 16 estudios en los que se cumplían estas características.

La principal conclusión que se obtiene de este conjunto de estudios es que su calidad metodológica es bastante baja. Solo uno de los 16 trabajos era una investigación experimental y los autores de la revisión advierten de un notable riesgo de sesgo en los resultados de este conjunto.

La mayor parte de los estudios que midieron modificaciones en los síntomas de TDAH encontraron mejoras, pero en dos de los tres estudios con grupo de control no se apreciaron beneficios. En lo referente a autoestima, funcionamiento social o rendimiento académico, los resultados fueron variables, tendiendo a ser positivos en la información proporcionadas por los padres pero no en la proporcionada por los propios alumnos.

Foto de Daniel Case

En los estudios en los que la intervención se dirigía tanto a padres como a hijos se encontraron mejoras en la relación entre ellos. Los resultados en los hijos eran mejoras que cuando la intervención se dirigía exclusivamente a ellos y no participaban los padres. Sin embargo, la calidad de estos estudios era sensiblemente menor ya que los tres estudios con grupo de control fueron sobre intervenciones dirigidas exclusivamente a los hijos.

Con respecto a los tipos de meditación, la relacionada con el yoga y el mindfulness produjo mejores resultados que la relacionada con artes marciales o terapia de aceptación y compromiso.

Como conclusión, creo que merece la pena citar las palabras de los propios autores de la revisión:

“A estas alturas, no se pueden ofrecer conclusiones definitivas sobre la utilidad de las intervenciones basadas en la meditación para los niños con TDAH o sus padres ya que la calidad metodológica de los estudios revisados es baja. Sin embargo, debido a los efectos de tamaño grande obtenidos en los estudios piloto, el yoga o el mindfulness parecen ser suficientemente prometedores como para explorarlos en estudios futuros con diseños más sólidos”.

 

 

 

¿Relación causal entre TDAH y bajo rendimiento escolar?

agosto 9, 2017

El TDAH se asocia con mucha frecuencia con el bajo rendimiento escolar. Son muchísimas las investigaciones en la que se encuentra que los grupos de alumnos con TDAH rinden peor que grupos de compañeros de la misma edad y nivel socioeconómico sin TDAH. De hecho, lo extraño es encontrarse estudios en los que el rendimiento de esos dos grupos sea similar.

Es faćil que interpretemos que esto significa que el TDAH es una causa del bajo rendimiento escolar. Sin embargo, este tipo de investigaciones no puede establecer la existencia de una relación causa efecto. Por eso me ha llamado la atención un estudio holandés que afirma que proporciona evidencias sobre una relación causal entre síntomas de TDAH y rendimiento.

El estudio

Eveline de Zeeuw, de la Universidad de Amsterdam

Lógicamente, un estudio que pretende detectar una relación causa-efecto tiene que distinguirse de las formas más comunes de investigación que, normalmente, solo pueden detectar correlaciones entre variables pero no pueden determinar cuál de ellas es la causa y cuál es el efecto.

Algunas características llamativas de esta investigación son:

  • Los participantes eran mellizos y gemelos, de manera que sabemos que los segundos comparten su dotación genética y que, probablemente, las circunstancias en las que se desarrolla su infancia son similares (misma familia, nivel económico, escuela, etc. para cada par).
  • La muestra era de un tamaño considerable: unos 10 000 participantes.

En realidad, los autores indican que el diseño utilizado puede descartar la existencia de una relación causal, pero no probarla. Es decir, Si el TDAH no es una causa de bajo rendimiento escolar, los resultados del estudio lo detectarían, pero que no lo hagan no implica necesariamente que el TDAH sea causa de bajo rendimiento.

Algunos resultados son, en cierta manera, previsibles:

  • La presencia de síntomas de TDAH se relacionaba con un menor rendimiento escolar. Incluso la detección por parte de la madre de síntomas de TDAH a los 5 años se correlacionaba con resultados menores en tests escolares.
  • Los síntomas de inatención se relacionaban en mayor medida con el bajo rendimiento que los síntomas de hiperactividad.

Otros son más propios del tipo de investigación realizado

  • En los genemos monozigóticos, la intensidad de los síntomas de TDAH se relacionaba con el rendimiento.
  • Los datos obtenidos eran compatibles con un modelo causal. No se podía descartar que el TDAH fuera la causa del bajo rendimiento escolar.
  • Los participantes con síntomas de TDAH tratados con metilfenidato puntuaban significativamente mejor en las pruebas de rendimiento escolar que los que no estaban tratados.

 

 

TDAH y emprendimiento

julio 25, 2017

Ya hace unos cinco años y medio que se publica este blog y hemos comentado informaciones aparecidas en la prensa, en revistas de medicina, educación o psicología, pero esta es la primera vez que presentamos una información sobre el TDAH publicada en una revista de negocios.

El Journal of business venturing insights (algo así como Revista de las oportunidades de negocio) ha publicado un artículo titulado Emprendimiento y trastornos psicológicos: cómo se puede emplear productivamente el TDAH. Se trata de un artículo escrito por Johan Wiklund, Holger Patzelt y Dimo Dimov, de las universidades de Siracusa, Técnica de Múnich y Bath.

Para estos autores existen tres razones por las que el emprendimiento laboral, es decir poner en marcha un negocio propio, sería común entre las personas con TDAH:

  1. El TDAH se suele asociar con dificultades en el trabajo, de modo que es más probable que las personas que lo sufren sean despedidas o que necesiten adaptaciones que las empresas no suelen tener intención de implantar.
  2. Las personas con TDAH que llegan a la vida adulta han tenido que hacer frente a numerosos problemas, de modo que muchas de ellas han desarrollado distintas estrategias de manejo de las dificultades y una gran resiliencia. Algunas de estas habilidades pueden ser interesantes en el mundo de los negocios.
  3. La búsqueda de la novedad y asumir riesgos con facilidad son algunas características comunes entre las personas con TDAH.

El núcleo de su trabajo está formado por la información obtenida de entrevistas a 14 emprendedores con TDAH de distintas edades y profesiones. A continuación, expondré las características que los autores señalaron en estos 14 casos:

  • Actuar sin pensar: a pesar de los problemas que esto puede generar, indican que en situaciones de incertidumbre una respuesta muy común es la que está marcada por la ansiedad y la inacción. Esto hace que muchas personas con interés eviten convertirse en emprendedores. La tendencia a actuar sin pensar permite la toma de decisiones en situaciones muy complejas e inciertas. Su resultado negativo es la toma de decisiones que uno lamenta después.
  • Impaciencia: está muy asociada con el aburrimiento y con el inicio de nuevas tareas o proactividad. Por otra parte, la impaciencia lleva a evitar o delegar tareas rutinarias como la contabilidad.
  • Búsqueda de la novedad: lleva a la búsqueda y manejo de situaciones arriesgadas.
  • Hiperenfoque: aunque las personas con TDAH tienden a distraerse en tareas que no les resultan agradables, es común encontrar una intensan concentración en tareas que encuentran interesantes y placenteras. En este caso tienden a trabajar con pasión y persistencia, lo que en ocasiones les lleva a convertirse expertos en esas actividades.
  • Energía: en algunos de los casos estudiados, los participantes informaban de una capacidad de trabajo y nivel de energía altos y de menor necesidad de dormir. El nivel de energía tiende a variar sustancialmente durante el día y una de las ventajas de trabajar en su propio negocio es que podían hacerlo en los momentos en los que los que rinden mejor.

En resumen, los emprendedores con TDAH tienden a trabajar en acciones de forma intuitiva, proactiva y corriendo riesgos. Eso hace que sean capaces de decidir y actuar en situaciones inciertas o confusas. Que las acciones que realizan sean productivas o no parece relacionarse con la existencia del hiperenfoque. Cuando no existe, las acciones que realizan parecen diversificarse en áreas nuevas, a veces poco relacionadas entre sí. Al llegar a campos en los que no no se ha especializado, las posibilidades de tomar decisiones erróneas son mayores.